El Barça ata su tienda en Paseo de Gracia hasta 2026 para facturar 100 millones de ingresos con BLM

El club blaugrana, que cuenta con ocho establecimientos en Barcelona, terminaba contrato este año en la exclusiva calle de compras de la ciudad. Tras descartar ahora su venta, la junta de Laporta quiere doblar ingresos en 2022-2023.

Tienda Barça Paseo de Gracia

El FC Barcelona blinda la continuidad de una de sus tiendas más relevantes en la capital catalana. El club blaugrana ha renovado el contrato de alquiler de su tienda ubicada en Paseo de Gracia para los próximos cinco años, hasta octubre de 2026, tal y como ha podido saber 2Playbook. Así, la entidad apuesta por mantener este establecimiento, situado en una de las calles más concurridas de la capital catalana, confiando en que la recuperación del turismo ayude a impulsar su actividad. Y no es para menos: el objetivo de la junta que preside Joan Laporta es que las ventas de BLM, su brazo de retail, se doblen en 2022-2023 y superen los 100 millones de euros.

Actualmente el club cuenta con ocho establecimientos propios en la ciudad. Al de Paseo de Gracia hay que sumar la tienda situada en Las Ramblas, a la que destinó una inversión de 4 millones de euros en 2019 también con el foco puesto en captar a todo el turismo que no tiene por qué acercarse al Camp Nou; la megastore del Camp Nou, que continúa siendo una de las tiendas de deporte que más factura en todo el mundo; los outlets de La Roca Village y Viladecans; los dos puntos de venta que el Barça tiene en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat (uno en cada terminal) y el local que la entidad abrió recientemente frente a la Sagrada Familia.

De hecho, tanto el establecimiento situado frente al icónico templo de Antonio Gaudí como los puntos de venta en Aena fueron anteriormente de franquiciados. Sin embargo, el club ha ido recuperando el control de los enclaves estratégicos que tenía en manos de terceros y ha reducido la red gestionada por estos a cinco, en municipios turísticos de la costa catalana y Baleares. Por el contrario, se han cerrado en ubicaciones como la Estación de Sants, el centro comercial Maremágnum o el único enclave que había en el extranjero (México).

“Con esta última integración, el FC Barcelona toma el control y la gestión directa de una nueva tienda, adjudicándose su explotación y dando así un nuevo paso en la consolidación de su plan de retail mediante la explotación directa de sus productos y la ampliación de su red de ventas a través de BLM”, recordaba el club con motivo de la reapertura en Sagrada Familia. Ahí juega un papel clave el ecommerce, el canal que más se quiere potenciar a medio plazo y donde se incluyen los más de 2.000 productos que se han generado a través de 350 contratos de licencia.

Esta apuesta por la ofensiva directa al consumidor se ha traducido también en un aumento de los costes por alquiler: en 2019-2020 abonó 5,3 millones por este concepto, que se rebajaron a 3,6 millones en 2020-2021 sin que se detalle con qué contratos se ha logrado tal rebaja. Lo que sí asegura es que, de los importes satisfechos esa temporada, está en vías de reclamación de 1,6 millones de euros a los propietarios en compensación por la inactividad durante los meses de confinamiento y restricciones de aforo. A futuro, el club tiene compromisos de alquiler por 9,1 millones, pues hay tiendas, como la de La Roca, cuyo alquier se renueva anualmente.

A futuro, el Barça trabaja en una posible apertura en Madrid, emulando así la estrategia del Real Madrid de contar con tienda propia en Las Ramblas para cazar turistas, y sobre todo el comercio electrónico. Después de acordar la recuperación de los derechos de explotación con Nike y lanzar su propio ecommerce a finales de 2020, las cuentas anuales del club recogen una inversión superior a los 15 millones de euros en los últimos dos años sólo en aplicaciones informáticas, entre el CRM para gestionar los aficionados y el propio ecommerce, al que se destinó un millón de euros y cuyo mantenimiento anual se cifra en unos 117.000 euros.

 

Reordenando BLM

La división de merchandising del Barça está gestionada por la sociedad Barça Licensing&Merchandising (BLM), que administra tanto las tiendas físicas, como las ventas online, el negocio mayorista y la gestión de los productos bajo licencia. Hay que tener en cuenta que los resultados de BLM correspondientes al ejercicio de 2020-2021 pusieron de manifiesto el fuerte impacto de la pandemia de coronavirus, con unos ingresos de sólo 21,68 millones de euros, un 68% por debajo de las cifras registradas en la temporada anterior. Para 2021-2022, el objetivo era doblar esta cifra hasta 55 millones de euros, un objetivo que fuentes internas señalan que se ha cumplido, con la ambición de volver a doblar ahora ingresos y alcanzar los 110 millones en 2022-2023, que sería el récord de esta división.

Al despome del negocio durante la pandemia contribuyó notablemente el cierre tanto del Camp Nou como la ausencia de turistas en la capital catalana por las restricciones adoptadas para contener la crisis sanitario. En los ejercicios anteriores BLM había logrado registrar sus récords de facturación con 63 millones de euros en ventas en la temporada de 2018-2019 y 54,4 millones de euros en la de 2019-2020. A pesar de ello, ya en ese último año el club se quedó lejos de su objetivo de alcanzar los 80 millones de euros, lastrado por la llegada de la Covid-19.

Este contexto llevó a la sociedad que controla el retail el Barça a registrar unas pérdidas de 8,29 millones de euros en la temporada 2020-2021, frente al beneficio de 263.000 alcanzado el año anterior. Las ganancias en 2018-2019 fueron de 1,58 millones de euros. El ebitda fue negativo en 4,8 millones, cuando el plan de Barça Corporate fijaba un resultado operativo positivo de 7,9 millones de euros. Esta situación no carecía de importancia ya que dejó a BLM en una situación de patrimonio neto negativo de 6,18 millones de euros. Posteriormente, en julio de 2021, el club ejecutó una ampliación de capital de 7,05 millones para restablecer la situación patrimonial de la sociedad.

¿Con qué objetivo? Con el de llevar a cabo una operación corporativa con Fanatics e Investindustrial que finalmente se ha dejado en suspenso. El planteamiento inicial suponía la venta del 49,9% de la compañía a este consorcio inversor por un importe de 200 millones de euros, tal y como adelantó 2Playbook. Esta era una de las principales herramientas con las que el club pretendía cuadras las cuentas de 2020-2021, tras incumplir el presupuesto presentado originalmente.

Fuentes de la entidad sostienen que la venta parcial de esta división ya no es prioritaria, puesto que la colocación de un 25% de los derechos de televisión a Sixth Street garantiza devolver al Barça a un patrimonio neto positivo. De hecho, el objetivo ahora sería colocar Barça Studios a un inversor por al menos los 50 millones que se presupuestaron inicialmente, si bien la junta de Joan Laporta ahora habla de más de 200 millones tras incluir una serie de determinados derechos digitales, como los NFT o todo lo relacionado con el metaverso.

Otra de las cuestiones que ha marcado la evolución de esta división es la escasa estabilidad que han tenido a nivel gestión. La sociedad ha contado con tres directores generales en tan sólo dos años. El primero fue Joan Carles Raventós, hombre de confianza de los expresidentes Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu. Posteriormente su puesto lo asumió Jordi Balsells, procedente de Desigual tras la llegada de Joan Laporta y cesado en el marco de la purga de todos los ejecutivos que fichó el ya ex director general Ferran Reverter. Actualmente, las riendas del retail las lleva Josep Maria Meseguer.

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