Deloitte sostiene que la Juventus ‘ocultó’ pérdidas adicionales de 49 millones entre 2019 y 2021

La firma de servicios profesionales, que toma el testigo de EY, argumenta que el modo en cómo se contabilizaron los diferimientos salariales redujo los números rojos y, además, no se reconocieron como un pasivo.

andrea agnelli juventus 2020

Deloitte pone cifras a las posibles irregularidades contables de la Juventus. La firma de servicios profesionales ha hecho públicas sus conclusiones tras revisar nuevamente las cuentas del club de la Serie A entre 2019-2020 y 2021-2022. Y su conclusión es clara: se ocultaron gastos salariales que tampoco se reconocieron como un pasivo pendiente de pago, además de no acreditar suficientemente varias compraventas de jugadores. Los movimientos que tanto el auditor como las autoridades consideran que no se contabilizaron correctamente y/o se ocultaron ascienden a 49 millones de euros, según la documentación remitida hoy a los inversores.

En concreto, el análisis de Deloitte sostiene que, frente a lo que se exhibió como una rebaja salarial, lo cierto es que los contratos privados revelan que en 2019-2020 se acordó la integración de las rebajas aceptadas por los jugadores en las nóminas de 2020-2021 y 2021-2022; un año más tarde, se acordó otra reducción de costes a cambio de abonarlas “en concepto de fidelidad” en 2021-2022 y 2022-2023.

“Es una obligación implícita por servicios ya prestados a esa fecha y que, en consecuencia, debería haberse reconocido como un pasivo”, critica Deloitte, más alineada en su criterio con las autoridades fiscales italianas que con el dimitido consejo de administración de la Juventus. Este sostiene que, si bien puede haber disparidad de criterios, siempre actuaron cumpliendo la legislación.

El nuevo auditor, por su parte, considera que el modo en que actuó la Juventus hizo que el patrimonio neto se sobreestimara en 28 millones de euros al cierre de 2019-2020, fruto de no haber reconocido todos los gastos. Al cierre de 2020-2021, las pérdidas se subestimaron en 21 millones y la sobrestimación del patrimonio neto ya ascendía a 49 millones. Ya en 2021-2022, hechos la mayoría de ajustes y regularizada la situación, el patrimonio neto continuaba sobrestimado en 5 millones, si bien ya se habían reconocido 44 millones de los gastos en nóminas ocultos.

En cuanto al uso de la compraventa de jugadores recurrentes con otros clubes para generar plusvalías, Deloitte critica el poco margen con el que recibieron la información requerida y que “no hemos podido establecer si fue necesario algún ajuste a los estados financieros”. Sobre este punto, la investigación que ha desatado la crisis del club alude a 25 millones de ingresos extraordinarios en 2019-2020 y 12 millones más en 2020-2021 que “no se han representado en los estados financieros correspondientes de conformidad con las normas que rigen la preparación de los estados financieros”.

“Los hallazgos de los auditores independientes se basan en interpretaciones y aplicaciones de normas contables y juicios y valoraciones que Juventus no comparte, teniendo en cuenta también los estudios legales y contables adicionales realizados por la Compañía sobre la base de opiniones emitidas por expertos independientes”, sostiene la entidad deportiva. Y añade: “Continuaremos colaborando y cooperando con las autoridades de control y sectoriales, sin perjuicio de la protección de sus derechos en relación con las disputas planteadas contra los estados financieros y comunicados de prensa de la Compañía por parte de la Consob y el Ministerio Público”.

Tras la reformulación de las cuentas, las pérdidas acumuladas por el equipo de la Serie A se sitúan en 466,1 millones de euros en los dos últimos ejercicios, y el consejo tiene asumido que el break even tampoco será posible en 2022-2023, si bien se acercarán tras un duro ajuste salarial y la recuperación de ingresos. Mientras, la ampliación de capital de 393,8 millones de euros formalizada el año pasado ha servido para evitar que el club entrara en quiebra técnica.

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