El fitness afronta un nuevo curso con más oferta y más competencia que nunca. Las aperturas de gimnasios de septiembre y octubre ampliarán un parque al que se sumaron alrededor de 200 establecimientos en España durante el primer semestre de 2026, según datos extraídos de Intelligence 2P, la unidad de estrategia e inteligencia de mercado de 2Playbook. En un escenario en el que se han inaugurado cerca de 1.600 clubes en todo el país desde 2020, captar una nueva alta es sólo el primer paso: el siguiente reto es conseguir que ese socio permanezca.
Muchos usuarios que interrumpen o reducen su actividad durante el verano regresan al gimnasio en estas fechas, mientras que otros mantienen su cuota y continúan entrenando durante los meses estivales. La estacionalidad sigue presente, pero la competencia por el socio se prolonga durante todo el año y obliga a los operadores a buscar nuevas fórmulas para reforzar su vínculo con el centro. En un mercado en el que cada vez se busca una experiencia más diferencial y personalizada, la tecnología de EGYM permite añadir una nueva dimensión: hacer visible el progreso.
Registrar los entrenamientos, adaptar los ejercicios a cada usuario o mostrar la evolución de determinados parámetros puede ayudar a que el socio tenga una referencia tangible de lo que está consiguiendo. El equipamiento deja así de cumplir únicamente una función vinculada al entrenamiento para convertirse también en una herramienta de seguimiento. La tecnología permite acompañar al usuario durante su recorrido, aportar información sobre su evolución y generar nuevas referencias que ayuden a mantener la continuidad del ejercicio.
La fidelización no depende de un único punto de contacto, sino de construir una experiencia que ayude al socio a mantenerse activo y ver su evolución. Un estudio publicado en Managing Sport and Leisure, basado en 661 socios de un centro de fitness y 56 semanas de datos, concluyó que los perfiles con menor frecuencia y consistencia de asistencia presentaban una mayor probabilidad de baja. En este contexto, facilitar la continuidad del entrenamiento y hacer visible el progreso puede convertirse en una herramienta para reforzar la relación con el centro.
La tecnología puede contribuir a generar esa constancia cuando combina personalización, seguimiento y progreso medible. El Wellness Watch Mid-Year 2026 de ABC Fitness identifica la creación de hábitos, la constancia y el progreso medible como algunos de los motores de la fidelización a largo plazo, y señala que el 90% de los usuarios de herramientas de fitness basadas en inteligencia artificial afirma que estas les ayudan a mantener la constancia en sus rutinas.
Los datos de EGYM apuntan en esta dirección. Entre 2023 y 2025, la compañía realizó un estudio durante 18 meses en centros de EGYM Wellpass equipados con material EGYM para analizar la fidelización de sus usuarios. El resultado fue un 19,3% más de fidelización entre los usuarios de EGYM frente a los no usuarios. Además, los socios que utilizaron EGYM desde el principio de su experiencia en el gimnasio presentaron un 24% menos de riesgo de baja durante los primeros 18 meses tras su inscripción. La muestra alcanzó los 209.868 socios, de los que 54.219 eran usuarios de EGYM y 147.345 no lo eran.
Del dato individual a la gestión del centro
Para los operadores, una mayor fidelización y una menor tasa de bajas también pueden contribuir a reducir la necesidad de compensar la pérdida de socios mediante nuevas captaciones. La explicación que plantea EGYM pasa por estructurar y personalizar el entrenamiento desde las primeras sesiones. EGYM Genius AI permite crear planes de entrenamiento individualizados según los objetivos y el nivel de experiencia de cada socio, mientras que Fitness Hub combina la inducción digital con el análisis de la composición corporal. De esta forma, el usuario puede disponer desde el inicio de una referencia sobre su punto de partida y sobre cómo evoluciona su entrenamiento.
El seguimiento también se extiende a otros parámetros. Las herramientas BioAge permiten incorporar información sobre la flexibilidad y la capacidad cardiorrespiratoria, con resultados que ofrecen al socio nuevas referencias sobre su evolución. En el caso de Cardio BioAge, las nuevas referencias incorporadas por EGYM buscan ofrecer resultados más precisos de la edad cardiovascular a partir de las pruebas de cardio. La flexibilidad de BioAge, por su parte, permite a operadores y entrenadores acceder a distintos niveles de información sobre los resultados.
El objetivo es que la tecnología acompañe al socio durante todo su recorrido y no se limite al momento de la incorporación. La información generada durante las sesiones puede utilizarse para adaptar el entrenamiento, mostrar resultados y ofrecer nuevas referencias sobre la evolución física. Para el entrenador, aporta datos con los que individualizar el trabajo; para el socio, permite entender mejor su evolución; y para el operador, abre una vía para conocer cómo se utiliza la sala y cómo evoluciona la actividad.
Ese último punto traslada la fidelización del terreno exclusivamente individual al de la gestión del centro. EGYM Business Suite ofrece a los operadores un resumen de la actividad de la sala de entrenamiento de los últimos siete días y de las últimas cuatro semanas. Esta información permite comprobar si los cambios introducidos están funcionando y detectar variaciones en la actividad para tomar decisiones con datos actualizados.
El sistema conecta así el comportamiento del usuario con la gestión del negocio. La información generada durante el entrenamiento no queda aislada en la experiencia individual, sino que puede integrarse en una visión más amplia de la actividad del centro. Para los operadores, esto supone disponer de una herramienta para supervisar la evolución de la sala y ajustar sus decisiones; para los entrenadores, acceder a información más detallada con la que desarrollar un trabajo individualizado.
Un ecosistema para acompañar al socio
Todo ello forma parte del EGYM Ecosystem, que reúne entrenamiento, datos y procesos en una misma solución. El sistema se estructura en cinco niveles: acceso y activación, a través de la red Wellpass; entrenamientos y experiencias, para aportar estructura y continuidad; inteligencia y datos, conectando sesiones, equipos e información de los usuarios; gestión empresarial, con una visión agregada del negocio; e integración y redes, que permite conectar el ecosistema con socios y proveedores externos.
La propuesta busca que cada una de estas capas contribuya a un mismo recorrido. El acceso permite que el usuario llegue al centro; el entrenamiento estructura su experiencia; los datos ayudan a personalizarla y medirla; la gestión permite al operador conocer qué ocurre en la sala; y la integración amplía las posibilidades del sistema. La tecnología deja de ser un elemento aislado para formar parte de una experiencia conectada alrededor del socio.
La fidelización, por tanto, empieza antes de que aparezca una intención de baja. Un entrenamiento más estructurado, la posibilidad de adaptar la experiencia al perfil del usuario y, sobre todo, la capacidad de visualizar el progreso pueden convertirse en elementos de vinculación. En un mercado con más opciones para el socio, el reto ya no pasa únicamente por conseguir que cruce la puerta, sino por ofrecerle motivos para seguir haciéndolo. La tecnología abre así una vía adicional para convertir cada entrenamiento en parte de una relación más duradera con el gimnasio.
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