El atletismo español asume un ‘roto’ de 4,5 millones de euros por la crisis del Covid-19 en 2020

La federación ha elaborado un estudio en el que calcula que sus ingresos se desplomarán un 38,5%. El mayor golpe se lo llevarán los organizadores de competiciones y los clubes privados.

El atletismo español pone cifras al peor año de su historia en términos económicos. La disciplina, que empezaba a recuperar protagonismo en la escena internacional, calcula que este año sufrirá un roto de 4,5 millones de euros por la crisis que ha provocado el Covid-19. En total, se trata de un descenso de ingresos del 35% sólo para la Real Federación Española de Atletismo (Rfea), hasta 8,5 millones de euros. Ahora bien, el retroceso será del 46% en el conjunto del ecosistema de este deporte en el país.

El organismo presidido por Raúl Chapado asegura que “el plan de choque aplicado por la Rfea a principios de la crisis pandémica proyecta una previsión presupuestaria con un superávit de 152.219,67 euros”. Sin embargo, no todos los actores del deporte más relevante de los Juegos Olímpicos podrán sortear así el golpe.

El informe encargado por Adesp, España Activa y el Consejo Superior de Deportes (CSD) estima que los organizadores de campeonatos de atletismo perderán un 80% de su negocio, frente al 41% que se dejarán los clubes, el 40% de las federaciones autonómicas y el 28% del regulador español.

Las fuertes diferencias de pérdidas de ingresos se deben a que, de las 268 competiciones programadas en el calendario oficial para 2020, sólo se contempla poder celebrar unas 181 siempre y cuando la situación sanitaria lo permita. A nivel internacional la estimación es aún peor, ya que solo se prevén celebrar seis competiciones en todo 2020, un 80% menos de las planificadas.

El atletismo español prevé que sólo podrá celebrar 181 de las 268 competiciones programadas en el calendario oficial de 2020

El principal interrogante es si podrá haber público en las gradas, razón por la que se anticipa un hundimiento del 61% de los ingresos por ticketing y del 60% en el caso de los derechos audiovisuales y los cánones por competiciones. A ello se le une un descenso del 58% de la venta de merchandising, donde Joma ha intentado compensar la caída de ingresos con una campaña Selección española de deportistas anónimos.

Estas malas perspectivas para el conjunto de 2020, que se extienden al resto del deporte, explican que el 90% del atletismo español asuma que el impacto provocado por la crisis vírica sobre el futuro de la disciplina es negativo o muy negativo. Un 76% considera que será necesario realizar ajustes en la previsión de ingresos (sobre el 64,7% que lo pensaba en el ecosistema general), y un 72% cree que habrá que adaptar los calendarios y servicios ofertados por el atletismo (sobre el 62,3% del ecosistema general que confiaba en esta línea de acción).

Preguntados por las oportunidades que pueden surgir tras esta crisis para el atletismo, un 36% de los encuestados (frente al 27,8% del ecosistema del deporte español) considera que la transformación digital será un elemento clave en el desarrollo del atletismo a corto plazo. Sin duda, será necesario una nueva forma de gestionar, organizar y comercializar el atletismo a través del uso de la inteligencia artificial y el Big Data.

Para los principales agentes del atletismo español los pilares fundamentales de la recuperación del deporte son, en primer lugar, el reconocimiento del deporte como bien de interés general y el aumento de su presencia a nivel social, ambos con un 64%. Los estímulos económicos también serían un factor importante de la recuperación con un 48%, exactamente el mismo porcentaje otorgado al plan estratégico nacional del deporte. Incidiendo en la transformación digital, el 19% del sistema del atletismo considera un pilar fundamental la formación digital y el acceso a nuevas tecnologías.

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