Peloton cierra su ejercicio de 2022 con unas pérdidas de 2.800 millones de dólares

La empresa de equipamiento de fitness anunció la semana pasada nuevos ajustes para frenar los números rojos, que representan el 76% de sus ventas totales. Los ingresos se hundieron un 11%, hasta 3.582 millones de dólares.

Peloton sede canada

Peloton descarrila en su ejercicio de 2022. La empresa de equipamiento de fitness ha cerrado su último ejercicio fiscal, que va de julio a junio, con unas pérdidas de 2.723 millones de dólares (2.735 millones de euros). Supone multiplicar casi por 16 sus números rojos en solo un año, y que estos representen el 76% de sus ingresos totales.

La facturación de Peloton se hundió un 11% en 2022, hasta 3.582 millones de dólares (3.600 millones de euros). A pesar de los resultados, Barry McCarthy, consejero delegado y presidente, ha asegurado a los accionistas que “hay un progreso significativo en cómo estamos llevando a Peloton a ser resiliente a largo plazo, como la nueva línea ejecutiva o renegociar los contratos de suministro o reducir la sangría de dinero”.

“Hemos rediseñado nuestro negocio en los últimos meses para reducir el inventario, convertir los costes variables en fijos y reducir la quema de dinero de caja, y esa es la historia positiva detrás de las pérdidas”, ha añadido su principal ejecutivo. Eso, entre otras medidas que incluyen subir el precio a algunos de sus principales productos, despedir a otros 760 empleados, renunciar a la fabricación propia de equipamiento o cerrar tiendas, medidas con las que espera ahorrar 45 millones de dólares. El objetivo final es reducir el precio de última milla en la entrega de productos en un 50% y racionalizar el coste estructural aún más.

El principal golpe ha venido de la venta de productos conectados de fitness, de ahí desprenderse de su producción. Esta línea de negocio, que aportaba el 78% de las ventas el año pasado, ahora contribuye con el 61%, menos de dos tercios. Se debe a que su negocio se ha hundido un 30,5% interanual, hasta 2.188 millones de dólares (2.198 millones de euros).

El golpe podría haber sido mayor de no ser porque las suscripciones dispararon sus ingresos un 60%, hasta 1.395 millones de dólares (1.401 millones de euros). Es además la que mayor margen deja, pues el coste de fabricación del equipamiento fue de 2.433 millones de dólares, superior al de su venta, y el de las suscripciones apenas costó a la compañía 450 millones de dólares.

“Seguimos rehaciendo nuestra posición como marca premium y persiguiendo el valor que aportamos a los consumidores con el precio de nuestra primera generación de bicis, el servicio de alquiler y la suscripción a la app”, ha añadido McCarthy. Finalmente, en cuanto a las previsiones del mercado conectado de fitness para 2023, Peloton espera que haya una caída general del 51%, unas previsiones que no auguran la recuperación de su negocio.

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