Las lesiones que marcan el tenis femenino

Más allá del rendimiento en pista, la gestión de las lesiones y la prevención física son factores determinantes para cualquier deportista, pero en el tenis femenino existen particularidades que condicionan el tipo de dolencias y su tratamiento.

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El tenis es un deporte de alta exigencia física que combina movimientos explosivos, cambios de dirección y gestos repetitivos. En el caso del tenis femenino, varios factores hacen que algunas lesiones tengan una incidencia mayor, especialmente con la eliminatoria de España contra Eslovenia de la Billie Jean King Cup a la vuelta de la esquina.  

En este contexto, la preparación médica y física adquiere un papel estratégico. La acumulación de partidos en pocas jornadas, los cambios de superficie y la presión de competir en equipo elevan la exigencia sobre el cuerpo de las tenistas. Llegar en condiciones óptimas no es solo cuestión de entrenamiento, sino de prevención, control de cargas y seguimiento médico individualizado.

 

¿Qué lesiones son más frecuentes en las tenistas?

No es ningún secreto que las tenistas son más proclives a sufrir determinadas lesiones. La diferencia en la estructura corporal y hormonal entre mujeres y hombres hace que ciertas patologías como las dolencias en la rodilla, espalda, muñeca y tobillo sean más frecuentes en el tenis femenino. Destaca especialmente la lesión del ligamento cruzado anterior (LCA), que se define como una ruptura, total o parcial, o el estiramiento excesivo de dicho ligamento, que está provocada por un fuerte golpe al lado de la rodilla, una sobreextensión de esta o un cambio de ritmo, de dirección o aterrizaje brusco.

“Esta mayor incidencia se explica principalmente por factores anatómicos y biomecánicos. Entre ellos destacan el genu valgo, el recurvatum de rodilla y la hiperlaxitud articular, características más frecuentes en mujeres, que favorecen una mayor inestabilidad y aumentan el riesgo de lesión del LCA”, comenta el Doctor Javier Cerrato, traumatólogo especialista en Medicina del Deporte del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología de Olympia, perteneciente al Grupo Quirónsalud, Proveedor Oficial de los Servicios Médicos de la Real Federación Española de Tenis (RFET).

 

El Dr. Javier Cerrato es especialista en traumatología deportiva de Olympia, del grupo Quirónsalud.

 

La biomecánica se posiciona como el factor clave para entender cómo se producen estas lesiones. Tal y como explica el Dr. Cerrato, influye cómo se distribuyen las cargas durante los gestos que se realizan de forma repetida en el tenis. Además, los factores hormonales también juegan un papel en las lesiones, ya que pueden afectar a la elasticidad de los tejidos y a la respuesta al esfuerzo.

Las lesiones de espalda acostumbran a estar relacionadas con la mecánica del saque y una mayor tendencia a la hiperlordosis, lo que incrementa el estrés sobre la columna lumbar, como afirma el Dr. Cerrato.

 

Factores de riesgo: calendario, superficie y fatiga

En el caso del tenis profesional, todo esto se acentúa notablemente teniendo en cuenta otros factores de riesgo como la exigencia del calendario. La acumulación de partidos que deriva en fatiga acumulada, sumada a la adaptación que requieren las jugadoras a diferentes tipos de superficies en un espacio muy corto de tiempo, puede imposibilitar la correcta recuperación de las deportistas. A mayor cansancio, mayor riesgo de sufrir lesiones.

Además, es vital tener en cuenta el factor tiempo y ubicación. “Jugar en interior o al aire libre, así como los cambios de huso horario y la altitud pueden influir tanto en el rendimiento como en el riesgo de lesión”, explica el especialista.

 

Las tenistas deben gestionar correctamente las cargas y aprovechar los tiempos de descanso

 

Los programas de entrenamiento preparatorios para la práctica del tenis deben estar centrados en la ganancia de fuerza y estabilidad y ser siempre individualizados, adaptados al historial de lesiones, la carga competitiva y las características físicas de cada jugadora. A ello se suma el control de las cargas de entrenamiento, la planificación del descanso y el trabajo técnico, fundamentales para minimizar el impacto de los gestos repetitivos.

”El trabajo de propiocepción y fortalecimiento muscular es clave”, incide el Dr. Cerrato, que hace hincapié en la necesidad de que las tenistas gestionen correctamente las cargas y se aseguren de aprovechar de forma adecuada los tiempos de descanso para maximizar la recuperación muscular. “Todo esto es tan importante como atender a los signos de lesión y recuperarse correctamente tras cualquier patología con el objetivo de evitar recaídas”, concluye el especialista de Olympia Quirónsalud. 

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