El turismo busca ‘la ola’ de la recuperación para mover 240 millones de euros vía deporte acuático

La cifra de turistas internacionales que viajó a España con el objetivo de realizar actividades acuáticas, como surf, kayak o vela, registró en 2019 su máximo de los últimos 5 años, alcanzando las 193.629 personas y 1,8 millones de pernoctaciones.

El turismo busca la ola de la recuperación

El turismo de sol y playa es una de las sellas de identidad del turismo español, pero su alcance va más allá de estirar la toalla en la arena y descansar. Con la llegada de la temporada veraniega, los operadores turísticos se apoyan en el deporte y la naturaleza para elevar el impacto económico de cada viajero, y actividades como kayak, rafting o surf emergen como tendencia. El sector de los deportes acuáticos inicia la campaña de verano con el objetivo de recuperar un negocio que en 2019 alcanzó máximos, con 240 millones de euros de gasto turístico internacional entre los viajeros que practicaron deportes náuticos, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

“Las expectativas que tenemos son muy buenas. Este invierno ya se han registrado muy buenos resultados dentro de la industria del turismo activo. Lo que se aprecia es que no sólo se está consolidando la recuperación del turismo nacional, sino que los visitantes internacionales están volviendo a España. Esa recuperación del cliente extranjero era el mayor asunto pendiente que teníamos”, ha explicado Oscar Santos, presidente de la Asociación de Empresas de Turismo Activo (Aneta).

Pero el turismo español no sólo vive del viajero extranjero. La demanda interna ha sido la que ha dado una tregua al sector turístico en tiempos de pandemia. En este sentido, el 6,9% de los españoles que hacen deporte apuestan por actividades subacuáticas (buceo), por el 3,8% que optó por el piragüismo, de acuerdo con la Encuesta de Hábitos Deportivos – que se realiza cada cinco años – de 2015, elaborada por el Ministerio de Cultura y Deporte. Estas cifras se redujeron como consecuencia de la pandemia bajando hasta un 4,3% en el caso de las actividades subacuáticas y un 2,8% en la categoría de deportes de remo, según la última Encuesta de Hábitos Deportivos correspondiente a 2020. El surf siguió una tendencia inversa, pasando del 2,3% al 3,3% en cinco años.

En definitiva, en España hubo 1 millón de personas que realizaron actividades subacuáticas en 2020, por los 676.000 practicantes que optaron por remo y piragüismo y los más de 780.000 que optaron por el surf. En total, 3,1 millones de españoles practicaron actividades acuáticas (excluyendo la natación), lo que supone una oportunidad para el sector turístico que opera junto a ríos, lagos y mares.  

Si se compara la evolución de estos ejercicios con otros deportes que han ganado una gran popularidad durante los últimos años como la vela o el esquí náutico, las modalidades de remo y subacuáticas se sitúan por encima. Así, mientras en 2020 un 4,3% realizó actividades subacuáticas y un 2,8% disciplinas de remo, únicamente un 1,9% y un 1,7% hicieron vela y esquí náutico. Son datos evidencian el amplio margen de mejora en popularidad de este segmento de mercado vinculado al turismo.

El kayak, el rafting o el catamarán atraen a un gran número de visitantes que optan por practicar estas modalidades, ya sean en familia, en pareja o con amigos. De hecho, antes de la llegada de la pandemia, el número de turistas que viajaban a España para practicar estas disciplinas acumulaba cinco años al alza, batiendo en 2019 el récord del último lustro, con más de 190.000 personas, de acuerdo con los datos de la Encuesta de Gasto Turístico (Egatur) elaborada por el INE.

Sin embargo, esta cifra se desplomó en 2020 como consecuencia de las restricciones adoptadas para contener la propagación de la pandemia. En ese año el número de viajeros internacionales que acudieron a España a practicar estas actividades bajó hasta las casi 50.000. Lo mismo hicieron las pernoctaciones y el gasto turístico, quedándose por el camino más de 1,3 millones de pernoctaciones y 181,5 millones de euros.

RocRoi es una de estas empresas de deportes de aventura que acaba de dar el pistoletazo de salida a la campaña de verano. “Ahora en los meses de mayo y junio comenzamos con muchos cursos de niños que vienen de colegios y luego en los meses de verano tenemos mucha demanda de campamentos y familias para hacer actividades acuáticas”, explica a este medio Ángel Panicello, director deportivo y responsable de unos de los centros de la compañía.

¿Cambia el tipo de cliente en función de su procedencia? En palabras de Santos, “el perfil de viajero al que le atrae este tipo de turismo activo en España es un usuario joven o familias con niños. Tienen interés por conocer distintas zonas de la geografía española y combinan estas actividades con excursiones culturales y experiencias gastronómicas y al aire libre. Sin embargo, en el caso de los visitantes internacionales son familias o parejas de mediana edad que buscan conocer España haciendo rutas de senderismo o kayak, pero en contacto con el medio ambiente”.

 

Tendencias al alza

Dentro de esta categoría de actividades, el surf y el paddle surf han ganado una gran popularidad durante los últimos años, convirtiéndose en uno de los pilares del turismo activo en España. De hecho, de los 4.601 federados con los que contaba el surf en 2008, ha pasado a sumar 56.830 en 2020.

Las comunidades autónomas de Canarias y País Vasco se han situado al frente del incremento de esta disciplina y cada año son más las escuelas de surf y paddle surf, así como negocios que se emprenden vinculados a esta actividad. En la región insular el número de clubes de piragüismo, remo y surf se ha elevado un 17,6% desde 2007, por el alza del 37% registrado en Euskadi.

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