La Covid-19 borró 1.300 millones de ingresos de los fabricantes deportivos europeos en 2020

La caída de la facturación estuvo liderada por Francia, con un desplome de un 37%, mientras que Bélgica y Portugal incrementaron su negocio por encima de un 16%. En España, la actividad bajó casi un 3% en el año de la pandemia.

Sector del retail deportivo

La crisis sanitaria golpeó duramente a los fabricantes de productos deportivos en 2020. Las restricciones y confinamientos decretados con el objetivo de contener la emergencia sanitaria dañaron al tejido empresarial y la industria de los fabricantes de artículos deportivos recortó su facturación en un 18%, pasando de 6.940 millones de euros en 2019 a 5.637 millones de euros en 2020, según datos de Eurostat.

Esta situación - que se solapó con el inicio de la crisis logística y de suministro de la industria a nivel mundial – perjudicó especialmente a países como Francia, donde los fabricantes vieron como su negocio pasaba de los 1.354 millones en 2019 a 852,5 millones de euros en 2020. A su vez, la combinación de estas dos situaciones derivó en que otras potencias, especialmente aquellas con puerto y una ubicación estratégica, salieran beneficiadas de esta situación.

Este fue el caso de regiones como Portugal o Bélgica, donde los ingresos correspondientes a la venta de productos deportivos aumentaron por encima de un 16% en 2020. Hay que tener en cuentas que Holanda no facilita datos a Eurostat, y se trata del principal puerto exportador e importador de productos de la Unión Europea (UE).

A pesar de que determinados países se vieron más beneficiados, en Europa sigue habiendo un claro ganador en cuanto a la fabricación de artículos deportivos se refiere. Este es Italia. El país transalpino alcanzó una facturación de 1.325,4 millones de euros, pese a que esta cifra supone una caída interanual de un 11,9% respecto a los 1.505 millones de euros de negocio que presentaba en el ejercicio anterior. Le sigue de cerca Alemania que, con ventas por valor de 1.703 millones de euros, ocupa el segundo lugar del listado europeo.

La crisis sanitaria no sólo afectó a la facturación de los fabricantes sino también al número de empresas que lograron mantener su actividad tras el parón que supusieron los confinamientos y las restricciones. Así, en la Unión Europea el número de fabricantes se redujo en 2020 en un 7,2%, pasando de 4.640 en 2019 a 4.303 en 2020. Esta cifra representa a su vez la cifra más baja desde 2008.

 

El consumo en España

Dentro del impacto que supuso para muchos países el coronavirus, los fabricantes españoles no fueron de los más perjudicados. Así, la cifra de negocio cayó desde los 275,6 millones de 2019 a 267,6 millones de euros en 2020, una bajada de en torno a un 3%. En cuanto al número de fabricantes del sector del retail deportivo en España, la pandemia sólo hizo cerrar a dos de ellas, por lo que el número total se mantiene alrededor de las 260.

Estos datos coinciden con el informe elaborado por SGI Europe, que estimó que la pérdida de la industria como consecuencia de la crisis sanitaria fue de un 3%. Este descenso situó a la actividad de los fabricantes de retail deportivo en España en un volumen de negocio de 6.462 millones de euros.

Por otro lado, el consumo per cápita en España alcanzó en 2020 los 137 euros, por debajo de la cifra europea que se encuentra en los 156. El consumidor español se encuentra muy lejos de los datos de países como Noruega, con un consumo per cápita de 428 euros, un 14% más que en 2019. Sin embargo, los datos de España sí están por encima de otros como Bélgica, donde alcanza los 80 euros o Portugal y Países Bajos donde se sitúa en 67 euros. Aunque en términos absolutos el país con mayor volumen es Suecia.

Sin lugar a dudas, la recuperación de los fabricantes no llegó hasta 2021, momento en el que la crisis sanitaria ya estaba más controlada y empezaron a echarse atrás muchas de las restricciones que todavía se mantenían vigentes. De hecho, el Índice de Cifra de Negocios (ICN) de este sector se disparó un 45,2% interanual en marzo de 2021, según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Así, la industria puso fin a varios meses consecutivos de caídas interanuales en la facturación, firmando el mayor incremento interanual de la serie histórica, que empezó en enero de 2001.

En abril de 2020, el indicador reflejó su mayor caída histórica, con un descenso del 42,6% interanual en las ventas de estos operadores debido a la pandemia y al freno del consumo. En comparación con febrero de 2021, la cifra de negocio de los fabricantes de artículos deportivos mejoró un 36,3%.

De cara a 2022 los principales retos para los fabricantes europeos son la crisis de suministro y logística que, según los principales players del sector, seguirá marcando su actividad durante todo el 2022. A esta situación hay que sumar la subida del precio de las materias primas y conceptos que han entrado dentro de las prioridades de los usuarios como son la sostenibilidad y el metaverso y los NFTs, tal y como pone de relieve el informe elaborado por McKinsey, Sporting goods 2022: The New Normal is here.

En el ejercicio actual habrá que ver cómo afecta a los fabricantes europeos la guerra entre Rusia y Ucrania. En los últimos días hemos visto cómo algunas compañías, en este caso estadounidenses, ya han comenzado a adoptar medidas frente a este conflicto, como es el caso de Nike que ha paralizado temporalmente las ventas a través de su página web en Rusia como respuesta al ataque de Putin a Ucrania. Esta situación afectará en el ejercicio de 2022 a las exportaciones y la balanza comercial de los países europeos.

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