l’Orange bleue combina proximidad, comunidad y digitalización en su plan de expansión

El CEO de la compañía, José Nercellas, analiza la expansión del grupo en el país, donde ya suma siete clubes, y explica cómo la proximidad, la comunidad y la digitalización sustentan un modelo de fitness accesible con ambición de crecimiento.

Jose Nercellas L'Orange bleue

Con casi tres décadas de trayectoria, l'Orange bleue se ha consolidado como uno de los grandes operadores de fitness en Francia. Tras en Barcelona su primer gimnasio en España en 2017, el grupo ha iniciado su desarrollo en un mercado estratégico en el que ya opera siete clubes y donde ha reforzado su estructura para acelerar el crecimiento en los próximos años. Su modelo se apoya en gimnasios de proximidad, una fuerte presencia de entrenadores en sala y una amplia oferta de clases dirigidas, combinados con una apuesta decidida por la digitalización y la personalización del servicio.

“La expansión en España no responde únicamente a una estrategia de crecimiento, sino a una visión a largo plazo basada en la proximidad, la innovación y el bienestar de las personas”, explica José Nercellas, CEO de l’Orange bleue, en conversación con 2Playbook. Cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector retail y 15 años como director general en empresas como Alcampo, Decathlon u Okaïdi, entre otras grandes marcas. El directivo, que desde hace cuatro años forma parte de l’Orange bleue, liderando su desarrollo y expansión, detalla los aprendizajes de los primeros años en el mercado español, el atractivo del modelo para inversores y licenciatarios, y su visión sobre el futuro del fitness, marcado por la accesibilidad, la dimensión humana y el crecimiento del wellness como palanca de salud y prevención.

 

l’Orange bleue ha seguido una trayectoria de expansión sostenida en los últimos años. ¿En qué momento se encuentra hoy la compañía en España y a nivel internacional? 

El año pasado dimos un gran paso adelante. Actualmente contamos con siete clubes en España. Abrimos cuatro en Madrid como sucursales, es decir, con inversión propia; mantenemos el club de Barcelona que ya teníamos, y además contamos con dos clubes más junto a partners, uno en Valencia y otro en Castellón. El objetivo de este paso era crear una estructura sólida que nos permitiera desarrollarnos en España como lo hemos hecho en Francia. 

La expansión en España no responde únicamente a una estrategia de crecimiento, sino a una visión a largo plazo basada en la proximidad, la innovación y el bienestar de las personas. El desarrollo de la marca se apoya en un modelo sólido, adaptable a los nuevos hábitos de consumo y profundamente centrado en el acompañamiento del cliente. 

 

¿Qué objetivos de crecimiento se han marcado para los próximos dos o tres años en términos de aperturas? 

En Francia llevamos tres años abriendo alrededor de 40 gimnasios al año, y ese es el objetivo que tenemos también para los próximos años: abrir entre 40 y 50 clubes anuales. En 2025 abrimos un club en Valencia y para este 2026 ya tenemos firmados dos o tres clubes más. Espero que podamos llegar a unos diez clubes este año, si la tendencia se mantiene. 

 

¿En qué ciudades se concentrarán estas aperturas? 

Vamos a seguir desarrollándonos en Madrid y su región. En Barcelona ya tenemos interesados buscando locales, lo mismo ocurre en Valencia y Alicante. Estas serán las principales zonas de desarrollo de la marca, aunque también estamos explorando otras ubicaciones.

 

l’Orange bleue nació en Francia con una propuesta de fitness accesible. ¿Qué aprendizajes han obtenido tras los primeros años en España y cómo se están aplicando en esta nueva fase de expansión? 

l’Orange bleue nació hace 30 años y el fitness de entonces no tiene nada que ver con el actual. Hoy el sector está en plena transformación. Siempre hago el paralelismo con el retail de hace 20 o 30 años: es un sector en el que todavía queda mucho por construir. Si comparamos l’Orange bleue de hace 30, 10 o incluso cinco años con lo que es hoy, la evolución ha sido enorme, especialmente en la parte digital y en el cambio de hábitos de consumo de los clientes. Sus expectativas hacia las marcas han evolucionado y nosotros nos estamos adaptando y acelerando esa transformación, algo fundamental para el mercado español. 

Cuando abrimos los cuatro clubes de Madrid, mantuvimos nuestro ADN de proximidad: clubes de entre 400 y 600 metros cuadrados, con entre 2 y 4 entrenadores certificados, clases dirigidas y todo lo que ello implica. La grata sorpresa fue que el crecimiento fue mejor de lo esperado, tanto a nivel de concepto como a nivel servicio. 

 

“La expansión en España no responde únicamente a una estrategia de crecimiento, sino a una visión a largo plazo basada en la proximidad, la innovación y el bienestar de las personas”

 

¿Cómo ha evolucionado vuestro posicionamiento de marca? 

Desde que me incorporé al grupo hace cuatro años, hemos transformado el enfoque hacia el cliente. Nuestro ADN se ha mantenido. Lo que sí ha cambiado es el concepto global y, especialmente, la digitalización. Tras la covid-19, detectamos cierto retraso en este ámbito, y durante los últimos cuatro años hemos realizado una fuerte inversión para situarnos al más alto nivel. 

 

¿Qué elementos diferencian a l’Orange bleue y qué valoran especialmente los inversores y licenciatarios? 

Nos diferencia nuestra promesa de proximidad. Todos nuestros clubes parten de la misma base: espacios de 400 a 600 metros cuadrados, entre 2 y 5 entrenadores según el tamaño del club, y una amplia oferta de clases dirigidas de la marca Yako, entre 8 y 12 diferentes. Nos dirigimos a todo tipo de público. No es necesario ser un gran deportista; nos adaptamos tanto a principiantes como a personas que buscan un mayor esfuerzo. Lo importante es que disfruten y se sientan cómodos. 

 

También ofrecéis programas personalizados.

Exactamente. Son clave para seguir la evolución del cliente y responder a sus expectativas. Esta personalización forma parte de nuestro ADN y la estamos reforzando gracias a la digitalización, que no sustituye al entrenador, sino que lo complementa y hace el acompañamiento aún más profesional. 

 

¿Qué importancia tiene la comunidad dentro de vuestra propuesta? 

Es fundamental. Vivimos en un mundo hiperconectado y el reconocimiento de la marca por parte de los clientes es clave. La dimensión humana, el acompañamiento y la creación de una comunidad que vaya más allá de lo que es el club, son esenciales para nosotros. 

 

¿Cuántos socios hay actualmente en España? 

En España tenemos una media de entre 1.000 y 1.200 socios por club, cifras similares a Francia. Lo destacable es la rapidez con la que han crecido los cuatro clubes de Madrid: en menos de dos años han alcanzado una madurez que normalmente se logra más tarde. El feedback ha sido muy positivo: los clientes vienen a hacer deporte, pero también a pasarlo bien. Ese ambiente, la relación con los coaches y la sensación de sentirse acogidos marcan la diferencia frente a grandes cadenas más impersonales. 

 

“En el sur de Europa todavía existe margen de crecimiento para el fitness, especialmente en la Silver Generation”

 

¿Qué tendencias crees que marcarán el futuro del sector? 

El mercado está en plena transformación. Aunque se diga que hay demasiados gimnasios, en realidad aún hay un desequilibrio entre oferta y demanda. Cada vez hay más estudios que demuestran la importancia del deporte para la salud, y eso impulsará el sector. En el sur de Europa todavía existe margen de crecimiento, especialmente en la Silver Generation, donde predomina una visión más curativa que preventiva. En países anglosajones el wellness está mucho más desarrollado, y espero que esa mentalidad se extienda también aquí. 

Está demostrado científicamente que hacer actividad física mejora la salud. El fitness seguirá creciendo y las marcas que lo hagan bien tienen un gran futuro por delante. Incluso contamos con una marca de wellness dentro del grupo que me encantaría desarrollar más, ya que tiene un enorme potencial, siempre que se acompañe de un cambio de mentalidad y de políticas que fomenten la actividad física en todas las edades. 

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