El golf atraviesa un proceso de transformación similar al de otros grandes deportes y que va más allá de la irrupción de nuevos circuitos como LIV Golf o formatos de competición como TGL, la liga creada por Tiger Woods y Rory McIlroy.
La tensión entre los modelos tradicionales y las nuevas propuestas está llevando al deporte del swing a replantear su narrativa y sus formas de conectar con el aficionado, adaptándose a hábitos de consumo más flexibles y vinculados al entretenimiento.
Sin embargo, este cambio convive con una realidad menos visible en mercados como el español. En la última década, el peso de los jugadores senior (+50 años) se ha elevado hasta rozar el 60% del total de licencias, según datos de la Real Federación Española de Golf. Un dato que evidencia que el crecimiento agregado del sector no siempre viene acompañado de una renovación de la base.
El peso de los jugadores de más de 50 años se ha elevado hasta rozar el 60% del total de licencias en España en la última década
“El problema no es la falta de campos, porque España tiene más de 300”, señala Pablo Romera, cofundador y CEO de Teeup. “Para quien quiere empezar o retomar el deporte, siguen existiendo muchas de las barreras de hace años”, añade.
El golf ha estado tradicionalmente asociado a etiquetas como cuotas de entrada elevadas, procesos poco transparentes, una curva de aprendizaje compleja y costes que dificultaban la incorporación de nuevos practicantes. Sobre ese diagnóstico, se construye Teeup, un proyecto impulsado por Sportek Hub —el ecosistema de innovación deportiva gestionado por BIC Gipuzkoa— que busca simplificar la experiencia del golf amateur mediante una plataforma digital que conecta jugadores y clubes.
Construir comunidad alrededor del golf amateur
La propuesta de Teeup se articula en torno a un modelo de suscripción que permite acceder a distintos campos, gestionar reservas de forma sencilla y beneficiarse de condiciones más accesibles, incorporando además experiencias vinculadas a eventos, retos y comunidad entre jugadores.
El objetivo pasa por reducir fricciones desde el descubrimiento inicial hasta la práctica recurrente. “Para quien no ha jugado nunca, tiene que ser la puerta de entrada más sencilla posible. Y para quien ya juega, aportar flexibilidad y nuevas formas de disfrutar el deporte”, apunta Romera.
Teeup pone el foco tanto en los jugadores como en los clubes, permitiéndoles activar demanda en franjas horarias con menos ocupación
La compañía también pone el foco en el valor que puede aportar a los clubes. Su modelo busca activar demanda en franjas horarias con menor ocupación sin interferir en el día a día de las instalaciones, pero con una propuesta distinta a la de otras plataformas centradas únicamente en vender green fees.
El usuario que descubre un campo a través de Teeup puede acabar convirtiéndose en socio si la experiencia responde a sus expectativas. “No buscamos maximizar reservas, sino que el jugador acabe perteneciendo al club. Cuando eso ocurre, significa que hemos cumplido nuestro propósito”, explica su CEO.
A ello se suma el acceso a datos sobre comportamiento de usuario y una menor carga administrativa en la gestión de reservas, elementos que refuerzan el encaje del modelo dentro de la operativa de los clubes.
Un golf más flexible y adaptado a los nuevos hábitos
Teeup opera bajo un modelo asset-light basado en acuerdos con campos y en la construcción progresiva de red. Antes de su lanzamiento, la compañía ya cuenta con más de 50 campos colaboradores y una comunidad digital en crecimiento.
El modelo gana valor a medida que incorpora más jugadores y clubes. Cuantos más jugadores participan, mayor atractivo genera para los clubes, y viceversa. A ello se suman nuevas vías de negocio apoyadas en la suscripción y otros servicios para jugadores y clubes.
La aparición de plataformas como Teeup coincide con un cambio más amplio dentro del golf. La popularidad de recorridos más cortos, la expansión de espacios indoor con simuladores o la incorporación de tecnología en la práctica apuntan hacia un golf más flexible y adaptado a los hábitos actuales.
En este contexto, el reto pasa por digitalizar procesos, pero también facilitar la entrada al deporte desde el primer contacto. La capacidad de atraer nuevos perfiles y acompañarlos en su progresión será clave para sostener el crecimiento del sector en el medio y largo plazo. “Queremos que Teeup sea el lugar donde todo jugador progrese, compita, conozca a otros golfistas y construya su historial dentro del deporte”, concluye Romera.
El objetivo de Teeup pasa por acompañar al jugador amateur en todas las fases de su experiencia, conectando jugadores, clubes y nuevos servicios dentro de un mismo entorno digital. La compañía trabaja ya en nuevas líneas de producto vinculadas tanto a la experiencia del usuario como a la relación entre instalaciones y comunidad. Todo ello en un momento en el que el sector empieza a asumir que el principal reto no está en el número de campos, sino en quién jugará dentro de diez años.