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BeOne: luces largas para el plan de expansión mientras batalla contra el Covid-19

La gestora gallega de instalaciones deportivas, que opera 35 centros en España, trabaja para recuperar el 30% de abonados que no han vuelto al gimnasio tras la pandemia.

beone gimnasio

“Comenzamos un forecast del presupuesto 2020, pero finalmente nos dimos cuenta que estábamos haciendo un esfuerzo inútil debido a la incertidumbre”. Así lo afirma Roberto Ramos, consejero delegado de BeOne, una de las mayores gestoras de centros deportivos municipales de España. Incertidumbre por la evolución de la pandemia, porque el contexto y las medidas tomadas por la Administración dependían de cada gobierno autonómico e incluso municipal, y porque el virus ha obligado a las cadenas de gimnasios a actuar apenas sin margen de tiempo y sin previsión. El cierre temporal de centros podía ser cuestión de horas, pese a que no existen pruebas de que los gimnasios sean un foco de contagio; al contrario.

BeOne ha podido mantener sus clubes abiertos desde que retomó su actividad la cuarta semanas de junio, después de tres meses de parón en los que no giró recibos, compensó el medio mes cobrado en marzo y no disfrutado, tuvo que hacer frente a los pagos de proveedores y solicitó un expediente de regulación temporal de empleo (Erte), al igual que el resto de grupos. Fueron semanas de contención de costes a los que tendrán que recurrir si un rebrote obliga a detener su actividad, una incertidumbre que no permite a la compañía diseñar un presupuesto.

“En este momento nos encontramos reajustando los meses que quedan, pero ya podemos adelantar que será un año muy malo y, aunque no me atrevo a prever la caída exacta, de momento rondamos una bajada media de clientes cercana al 30%”, explica el directivo. Es un porcentaje que está en línea con las previsiones del resto de operadores, que afirman que pese al esfuerzo de las cadenas y de la patronal Fneid no se ha conseguido reducir el temor de algunos sectores de la población a volver a entrenar en el club.

“Respecto a 2021, me temo un primer semestre muy duro y por lo tanto un año de sufrimiento y de números por debajo del 2019”, estima Ramos, que apunta a “la llegada de la ansiada vacuna” como punto de inflexión que marcará si el sector puede empezar a recuperarse o aún es pronto para ello.

La buena noticia para BeOne y el resto de gestoras que operan en régimen de concesión administrativa es que tienen derecho a pedir compensaciones a la administración por el parón de su actividad. Así lo establece el artículo 34.4 del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del Covid-19.

BeOne está en fase de desencallar una inversión de 7,2 millones de euros en La Rioja y de 4,5 millones de euros en Lugo

Esta compensación da derecho al concesionario a reestablecer el equilibrio económico del contrato mediante la ampliación de su duración inicial hasta un máximo de un 15%, o mediante la modificación de las cláusulas de contenido económico del contrato, pero lo cierto es que en la actualidad ningún gestor sabe si esa compensación llegará por la vía económica o mediante la prórroga del contrato.

Si bien la pandemia ha afectado de lleno a la cuenta de resultados de BeOne, la vocación de la cadena es continuar creciendo. “Tanto nosotros como nuestros accionistas y financiadores seguimos creyendo firmemente en el sector en el medio plazo y por ello seguimos analizando oportunidades y proyectos tanto de licitaciones como corporativas”, afirma. Eso sí, la compañía ha tenido que retrasar algunos de los proyectos que tenía en marcha y se muestra a favor de “poner luces largas a la hora de analizar la situación”.

Por el momento, está en fase de desencallar los proyectos que tiene previsto construir en Logroño y Lugo, con una inversión de 7,2 millones de euros en La Rioja y de 4,5 millones de euros en el municipio gallego. Lo mismo sucede con la negociación para la compra de Duet Sports, con la que alcanzó un preacuerdo en 2019 que no ha podido cristalizar aún.

BeOne cerró 2019 con una facturación de 28,6 millones de euros, 170.000 clientes abonados a sus 31 centros deportivos municipales y cuatro gimnasios propios, que en total suman 183.000 metros cuadrados de superficie. Esta red de centros se amplió, al firmar la compra de dos complejos de AQA. A cierre de año, la compañía daba trabajado a 1.200 empleados.

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