El FC Barcelona quiere seguir siendo més que un club dentro y fuera del deporte. Este lema, que tiene su origen en la defensa de la identidad y la cultura catalana del Barça, no pierde validez cuando se analiza la filosofía polideportiva de la entidad. La apuesta por las secciones, así como por el fútbol femenino y la generación de talento propio, siempre ha sido alta, pero jamás había tenido un impacto tan alto en el límite salarial del primer equipo de fútbol masculino. Un desfase de siete millones respecto a lo presupuestado para el gasto en plantilla deportiva no inscribible de 2024-2025 está en el origen del debate sobre las secciones y cuánto dinero debe reservarse para estas sin que eso menoscabe la confección de la plantilla de Hansi Flick. Por ahora, este verano ha obligado a Joan Laporta y su junta directiva a firmar un aval por este importe para no perder límite salarial para 2025-2026.
Entre 2014-2015 y 2023-2024, el Barça ha destinado 757 millones de euros a plantilla deportiva no inscribible, según datos extraídos de Intelligence 2P, la unidad de estrategia e inteligencia de mercado de 2Playbook. La media de las cinco últimas temporadas analizadas fue de 91,3 millones de euros, algo menos de los 95,2 millones de euros de masa salarial con los que contará en 2025-2026, según avanzó este lunes Xavier O’Callaghan, responsable de deportes profesionales azulgrana.
Es decir, que al cierre de este curso ya se estarán rondando los 1.000 millones de euros de inversión deportiva en todo lo que no está relacionado con el primer equipo masculino de fútbol, pues a día de hoy las secciones continúan sin ser capaces de conjugar la sostenibilidad económica con la deportiva.
“Lo ideal sería que cada deporte dentro del club tuviera su normativa”, se lamentaba ayer el ejecutivo, consciente de que esa vocación polideportiva hoy les penaliza para cumplir con el sistema de control económico de LaLiga, mezcla de las pérdidas del pasado que aún deben recuperarse, una cifra de negocio aún lastrada por las obras del Spotify Camp Nou y algunas secciones pujantes como la del fútbol femenino, que si bien son sostenibles, cada vez ocupan más límite salarial fruto de su profesionalización.
¿Qué se computa como gasto en plantilla deportiva no inscribible?
“Se considerará como Plantilla Deportiva No Inscribible la integrada por todos los demás Jugadores y Técnicos que no estén comprendidos en el apartado 1 [de la inscripción en Liga]”, señala el último Manual de Elaboración de Presupuestos de LaLiga, aprobado a finales de 2024. Ese apartado se refiere al core de cualquier equipo de fútbol, como son sus jugadores, primer entrenador, segundo entrenador y preparador físico.
A partir de ahí, lo que esa definición acaba englobando en la práctica son los sueldos de preparadores y demás personal del cuerpo técnico que no es el principal, así como jugadores y técnicos del filial y la cantera. Sin embargo, en el Barça, esto abarca muchos más perfiles más allá de todo el staff de Hansi Flick.
Aquí también acaban entrando La Masia, las secciones polideportivas y el fútbol femenino, en claro auge desde hace un lustro. Todo el dinero destinado a estos equipos es masa salarial que no va al primer equipo masculino y que no se repite en algunos de sus competidores, bien sea porque no tienen secciones, porque ni siquiera tienen fútbol femenino o porque apenas invierten en fútbol formativo. Millones de euros que, al final, otros sí destinan a competir en LaLiga.
¿Cuánta masa salarial destina fuera del primer equipo?
LaLiga marca un límite global para cada club, siempre a partir de los gastos totales presupuestados por cada uno de ellos con el objetivo de garantizar la sostenibilidad económica, evitar pérdidas masivas o casos de sobreendeudamiento. A partir de ese mix de ingresos y gastos, se establece cuál es el límite de coste de plantilla deportiva, pero no fija el porcentaje mínimo o máximo que se ha de asignar a cada sección o la cantera.
Y aquí una cuestión importante: LaLiga únicamente vela por la competitividad deportiva y la sostenibilidad económica de su competición, aunque eso acabe teniendo una incidencia directa en la planificación del resto de áreas en clubes con más de un deporte.
En el caso del Barça, ¿cuánto distribuye en estos equipos y deportes? Un 16,7% en 2023-2024, según Intelligence 2P. O lo que es igual: 71,7 millones, frente a los 357,2 millones de coste de plantilla deportiva inscribible en aquella temporada. La pandemia disparó el porcentaje al 17,7% (2021-2022) tras llegar al suelo justo antes de la Covid, con un 11,2% en 2018-2019. De media, el club destinó un 14,7% anual a plantilla deportiva no inscribible entre 2014-2015 y 2023-2024.
La diferencia entre presupuesto, sueldos y coste de plantilla deportiva
Uno de los principales objetivos de O’Callaghan en la rueda de prensa de este lunes fue dejar claro la diferencia entre el presupuesto y el coste de la plantilla deportiva. Para arrancar, el presupuesto, además de fijarse antes de que inicie la temporada, abarca todos los gastos: esto significa que allí se suman los costes de los viajes y los hoteles, los relativos a la apertura del Palau Blaugrana los días de partido y todo lo demás.
Los sueldos son una parte de ese presupuesto total: salario de los deportistas, además de las indemnizaciones, las primas colectivas, la Seguridad Social y otros costes ligados a las remuneraciones de la plantilla deportiva no inscribible.
Finalmente, el coste de plantilla deportiva no incluye esos gastos de explotación como viajes y hoteles, pero sí más aspectos que los sueldos. Para su cálculo se atiende a los salarios, los derechos de imagen, las amortizaciones por fichajes, los gastos y la reversión por deterioro de jugadores, la pérdida o beneficio por enajenación y cesión de jugadores, así como otros aspectos que LaLiga considera son relevantes de incluir en estos gastos.
En conjunto, ¿cuánto ha crecido el coste deportivo de las secciones?
La respuesta rápida es mucho. Casi se han doblado. En la temporada 2014-2015, que acabó con la quinta y última Champions League del Barça de fútbol masculino, el club destinó 56,7 millones de euros a plantilla deportiva no inscribible. Aquel curso, el Barça de balonmano y el de hockey patines fueron campeones de Europa, y el de fútbol femenino levantó su cuarta liga consecutiva.
En 2023-2024, para conseguir una cantidad de títulos similar, el Barça asumió 71,7 millones de euros en coste de plantilla deportiva no inscribible, una cifra que habría sido muy superior de no ser porque se anotaron 19,2 millones de beneficio por enajenación de jugadores gracias a la venta de canteranos. Un año antes, en 2022-2023, la cifra alcanzó su techo histórico con 106,1 millones de euros, debido al plan de Laporta de rescindir contratos y acelerar amortizaciones por fichajes. En ella se situaron las salidas de Dembélé o Griezmann en el fútbol, pero también la de Nikola Mirotic en el baloncesto, que alivió la tensionada masa salarial, junto a otros gastos.
¿La razón? La junta directiva sabía que daría notables beneficios a final de curso (304 millones) gracias al apunte contable tampoco presupuestado de 208,16 millones de euros por la operación de Barça Vision, para liberarse de mochilas.
No en vano, el gasto salarial en los deportistas (no inscribibles en LaLiga) fue de 85,1 millones, mayor que el coste en plantilla deportiva no inscribible, algo anormal en las cuentas azulgranas. Entre 2019-2020 y 2023-2024, el club destinó 98 millones de euros anuales, de media, en salarios, primas, indemnizaciones y seguridad social.
En pandemia, estos costes se dispararon, hasta un techo de 124,4 millones de euros en 2021-2022. A ello se le sumaron más de 7 millones en amortizaciones por fichajes, que tras la Covid se ajustaron hasta los 5,5 millones. Sin embargo, siguen siendo el doble que en 2014-2015. En este auge fueron clave el crecimiento del fútbol femenino, pero también el incrementado de los costes en las canteras de fútbol y en el baloncesto.
“En ninguna sección seremos, seguramente, el que más gasta a nivel europeo, pero con nuestra política de fichajes y de apostar por la gente de la casa, aspiramos a ser competitivos”, apuntó este lunes O’Callaghan. El responsable de las secciones azulgrana reconoció que el reto actual del club es “gestionar el dinero disponible, según las reglas de juego, de una forma que nos permita seguir siendo el Barça, seguir compitiendo y seguir a la altura de las expectativas de los socios y los aficionados”.
Un nuevo incentivo para el femenino
En 2025-2026, el baloncesto seguirá siendo la sección que contará con más recursos, con 28,7 millones de euros de masa salarial. Sin embargo, es la única que la ajusta respecto a la temporada pasada: un 9% menos. “El resto o mantiene o sube”, afirmó O’Callaghan.
El fútbol femenino azulgrana, por ejemplo, sumará un millón más y ya rozará los 14 millones de euros de masa salarial. Es el doble casi que el del balonmano (7,5 millones) y más atrás quedan el fútbol sala (4 millones) y el hockey patines (2 millones). La inversión en los jugadores y técnicos de La Masia, más el total de sueldos en personal deportiva no inscribible del primer equipo, alcanzará los 32 millones de euros en 2025-2026.
Para los equipos amateur seguirá destinándose un millón de euros. Entre los ejemplos que ha expuesto O’Callaghan, destaca el de las Barça Academy, la red de academias oficiales que el club tiene por todo el mundo. Un proyecto, al alza, que tiene un coste en técnicos y demás gestores deportivos de 6,2 millones de euros anuales.
Además, las campeonas de Liga F y subcampeonas de la Women’s Champions League contarán con un extra para que el Barça siga elevando su apuesta por el futfem. Tal y como avanzó 2Playbook el pasado mayo, LaLiga incentivará la apuesta de los clubes por el fútbol femenino neutralizando su efecto en el límite salarial. En concreto, los equipos podrán gastar hasta 2 millones en su sección sin que compute en el tope de coste de plantilla de LaLiga.
Con esta medida, la gestora que preside Javier Tebas apoya el desarrollo de la Liga F para que intente competir con la Women’s Super League (WSL) inglesa, que cuenta con la financiación de los equipos de la Premier League o de Michele Kang, gran mecenas del fútbol femenino internacional. Sus dos equipos europeos, OL Lyonnes y London City Lionesses, ya han pescado jugadoras en el Barça este verano.
En este contexto, O’Callaghan aceptó que “el mercado está creciendo y eso nos complica mantener ese nivel de competitividad que queremos tener”. Un reto que también se da en el baloncesto, con la llegada de nuevos clubes ricos a la Euroliga, incluso desde Oriente Medio. Y también es válido para el reto del equipo de Flick de pelear con los grandes clubes del fútbol europeo, que no tiene ninguno esta cultura tan polideportiva. Para ganar la Champions, cada vez se requiere una mayor masa salarial. Siempre que vaya en sintonía con mayores ingresos para cumplir con el squad cost ratio de la Uefa.
Tendencia general hacia la desinversión (o la treta)
Mirando hacia casa, en España explotó tras la pandemia el globo de algunos clubes que venían invirtiendo y sumando equipos más allá del balompié. El impacto de las secciones en el límite salarial de LaLiga ha provocado que clubes como el Real Betis y el Levante UD hayan dejado a mínimos su faceta polideportiva. Por ende, es decisión de cada club del fútbol español tener o no secciones, y el cómo de fuerte es esa apuesta. En LaLiga 2025-2026, por ejemplo, se ha sumado la Cultural y Deportiva Leonesa, que tiene a su equipo de baloncesto en Segunda FEB (Tercera División).
En su reglamento, LaLiga mira por la sostenibilidad económica general de la entidad, y ello incluye las secciones. O’Callaghan explicó ante los periodistas que “personalmente, sería más cómodo que cada deporte tuviera su propia normativa y reglamentación. Que no sea LaLiga la que controle todo el resto de secciones”. La otra opción que tiene el Barça es la de replicar lo que hacen los clubes del fútbol inglés. Algo ante lo que la Uefa ya se ha revelado, pero que el Chelsea FC ya consumó: vender el equipo femenino a la matriz de su propietario. El Everton ya lo ha hecho, y el Aston Villa está en proceso de ser el tercero. Con ello, intentan regatear al fair play financiero y adelgazar la masa salarial del equipo masculino.
Sobre Intelligence 2P
Intelligence 2P es la unidad de estrategia e inteligencia de mercado de 2Playbook, cuya plataforma de datos monitoriza en tiempo real el negocio de 60 clubes de LaLiga, Liga F y Primera Rfef; 200 clubes de ligas europeas; 22 clubes de ACB y Primera FEB.
La plataforma también contabiliza la asistencia a todos los eventos deportivos, de entretenimiento y música en España, así como más de 25.000 contratos de patrocinio en el mercado español y otros 7.000 contratos de las ligas europeas y norteamericanas de fútbol y baloncesto, segmentados por competición, tipología de activos, marcas, categorías de producto y valor económico aproximado de cada acuerdo. Si quieres más información, contacta con nosotros a través de intelligence@2playbook.com.