El Valencia CF anticipa pérdidas en 2020-2021 tras no rebajar costes en 100 millones de euros

El presidente del Valencia CF, Anil Murthy, admite que “hoy seguimos bastante por encima del fair play que tenemos”, después de que la crisis y su salida de competiciones europeas haya evaporado un 50% de sus ingresos.

El Valencia CF se expone a una de sus temporadas más complejas desde la llegada de Peter Lim en 2014-2015. Tras dilapidar los 100 millones de euros de la ampliación de capital de hace cuatro años sin dar el salto deportivo buscado, el club ha vuelto a la casilla de salida. Este verano tenía que reducir a la mitad sus costes, después de que los ingresos se hayan recortado en un 50% para 2020-2021.

“Al final no hemos podido conseguir el primer objetivo de bajar lo suficiente el coste de la plantilla y hoy seguimos bastante por encima del fair play que tenemos. Y, sin poder conseguir el primer objetivo, era imposible añadir más coste a la plantilla”, ha admitido su presidente, Anil Murthy, en una entrevista con los medios oficiales del club. “Han bajado los ingresos de 200 millones a 100 millones. Una diferencia de 100 millones es mucho dinero”, ha apuntado.

Se desconoce cuál es el desfase a día de hoy, que deberá intentar corregirse con nuevas ventas en el mercado de invierno e incluso al término de la temporada, si antes no alcanza un acuerdo de rebaja salarial con la plantilla. “Empezamos esta temporada con un reto muy difícil, casi imposible”, ha reconocido, pues a la pérdida de ingresos por taquilla a causa del Covid-19 se le suma su ausencia en competiciones europeas.

El desfase entre gastos e ingresos ha sido asumido por el multimillonario singapurense, pues el club señaló en agosto que “el máximo accionista ha transferido al club una nueva cantidad con el objetivo de ayudar a la entidad en su cashflow, en el contexto actual de descenso de ingresos como consecuencia de la grave crisis económica del Covid-19”. Se desconoce si ese préstamo se acabará capitalizando o no.

El dirigente no ha aclarado qué medidas adoptará para cuadrar las cuentas, si bien advierte que “hoy estamos en una situación global que va a durar no solamente esta temporada, creo -y es la idea general en el fútbol- que va a durar de una a tres temporadas”. Es decir, que la reducción de los costes de plantilla que se acometa este año se tendrá que mantener en el corto plazo.

Este discurso enlaza con el realizado ya en verano, cuando arreciaron las críticas por la salida de varios futbolistas a coste cero y la venta de importantes futbolistas como Ferran Torres o Rodrigo. “No era sostenible del modo en que estaba yendo” el club, con elevadas inversiones en fichajes y una viabilidad dependiente de las plusvalías por traspasos. “Lo detuvimos y redujimos las pérdidas antes de meternos en problemas demasiado grandes”, aseguró.

El Valencia CF cerró 2018-2019 con una cifra de negocio de 184,7 millones de euros, un aumento de 80 millones respecto al ejercicio previo en el que no jugó en Europa. Para 2019-2020, la dirección esperaba mantenerse por encima de los 180 millones, pero llegó la pandemia. En todos estos años, las plusvalías por traspasos han sido de 35 millones de euros de media.

Murthy no desvela cuál es el cierre económico de este año, pero ha dado pistas sobre la pérdida de ingresos este año y el próximo: los cobros por televisión pueden reducirse un 30% y los ingresos de taquilla y patrocinio se reducirán en un 50%. El negocio se reducirá a la mitad, dijo.

¿Qué significaría eso para el club ché? Volver a niveles de 2017-2018, cuando los ingresos rondaban los 100 millones de euros y el gasto en plantilla era de 87 millones de euros, 30 millones menos que en la actualidad. Eso sí, entonces las pérdidas rondaban los 30 millones.

Y es algo que Peter Lim ni quiere ni puede, tras consumir las pérdidas que le permitió LaLiga tras ampliar capital en 100 millones de euros. “Primero, debemos bajar los salarios, lo que significa vender jugadores con dos años o menos de contrato y salarios altos”, avisó el presidente en agosto. Entrada de dinero en algunos casos y liberación de altas fichas en otros.

Esto repercute en la devolución de la deuda que arrastra el Valencia CF por la construcción del nuevo estadio. Por ahora, Bankia ha asumido ya una quita latente de 25 millones de euros, sujetas a un plan de negocio que alcanza a 2026. La deuda neta total sube a 291,6 millones.

De ahí la obligación de vender Mestalla antes de avanzar con las obras del nuevo estadio. El club espera 120 millones por las parcelas, que unidos a un nuevo préstamo de 30 millones, sufragaría los trabajos pendientes. Sin embargo, les falta lo importante: un comprador.

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