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Los fondos abren la ‘guerra’ de precios y plazos en LaLiga para financiar 750 millones entre clubes

La llegada de nuevas firmas de inversión ha hecho que los tipos de interés se acerquen mucho a los de la banca tradicional, con horquillas del 4%-7%, frente al 15% de antes de 2015. A la pandemia, los inversores añaden la incertidumbre del tender de TV.

laliga camara tv

Los clubes de LaLiga deben encontrar nada más y nada menos que 750 millones de euros en el mercado sólo para cubrir las pérdidas potenciales que provocará la pandemia en sus cuentas de resultados. Y uno de los puntos a favor es el fuerte apetito de los inversores. “Durante la pandemia se disparó el interés a cobrar y algunos equipos tuvieron que pagar tipos del 8% o 9%, pero en las últimas semanas se está rozando el 4%; esto es una guerra de precios”, admite un fondo, bajo condición de anonimato.

Uno de sus competidores admite que “es verdad que al principio de la pandemia hubo un incremento de los costes porque había una incertidumbre total y a los clubes no les quedó otra”. “Ahora ya volvemos a estar en precios pre-pandemia, y más que los intereses, donde nos estamos batiendo el cobre todos es en ver quién amplía más los vencimientos”, señala.

Para entender la fluctuación del tipo de interés, y también cómo ha cambiado la percepción de los fondos respecto a la fiabilidad del fútbol español, hay que remontarse atrás en el tiempo. “Antes de 2015 hubo años en los que lo normal es que el tipo de interés se fuera hasta el 15% porque el riesgo era muy alto y la garantía era un operador audiovisual, no todo el engranaje que ahora ha creado LaLiga”, recuerda uno de los prestamistas consultado por 2Playbook.

Ahora, en cambio, lo más habitual es que un club acceda a financiación garantizada con los derechos audiovisuales a un tipo de entre el 4% y el 5%, que baja al 2,5% en el caso de los tres principales equipos: Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid. “Esto nos acerca a los precios de la banca comercial, y es algo que no es tan atractivo para los inversores entre los que recaudamos fondos, que suelen buscar intereses más altos, como los que puede haber en los mercados inmobiliario o de materias primas”, destaca el director de un fondo internacional.

De hecho, una de las razones por las que estos fondos continúan teniendo un papel importante en el fútbol español es porque las entidades financieras tradicionales no acaban de ser competitivas en cuanto a plazos. Los comités de riesgo aún tienen en la memoria el coste económico y reputacional que provocó su presencia durante la crisis inmobiliaria, y hoy sólo trabajan con los clubes más solventes patrimonialmente y, en la mayoría de casos, con pólizas de crédito a muy corto plazo.

 

 

Esa también era la política de los fondos, que solían dar dos años como máximo para devolver o refinanciar estos préstamos garantizados con los derechos de televisión o los traspasos de futbolistas. Ahora, en cambio, se están viendo operaciones a tres, cuatro e incluso cinco años. “Eso es competitividad y quizás nuestra principal arma para poder ofrecer un interés más bajo, y al club le das una capacidad de planificación más a largo plazo que no tenía”, sostiene uno de los ejecutivos.

Una de las operaciones que ejemplifica este cambio en los mercados financieros es la que se firmó a finales de diciembre entre once clubes de LaLiga y Rights & Media Funding Limited. La firma dirigida por Pedro Caro en la Península Ibérica cerró un préstamo de 67 millones de euros coordinado por la gestora presidida por Javier Tebas y un vencimiento a cinco años. “Hay que admitirle que fue una muy buena jugada”, admite uno de sus competidores.

Y oportunidades habrá, pues el director general corporativo de LaLiga, José Guerra, avanzó entonces que esta operación abría la puerta a “un nuevo canal de financiación en el que los clubes pueden acceder al mercado de forma coordinada, obteniendo una estructura más sólida y, por lo tanto, condiciones de financiación más atractivas”. Fuentes del sector admiten que, de hecho, se siguen explorando opciones para replicar esta fórmula a mayor escala.

Uno de los riesgos a corto plazo que podría afectar a la reducción de los costes financieros y ampliación de plazos es el actual escenario audiovisual y la sequía del mercado de fichajes que a corto plazo sólo puede regar la Premier League. “Y con los abonos, lo máximo a los que nos podemos atrever a factorizar son los ingresos por abonados de 2021-2022; después de lo que ha pasado nadie se la juega”, sostienen en un fondo.

En cuanto a la garantía que habían sido los derechos de televisión estos últimos cinco años, las opiniones son encontradas. Algunos inversores temen un empeoramiento como el que ya han sufrido en mayor o menor grado la Serie A, la Bundesliga y la Ligue-1. Otros, en cambio, son algo más optimistas por el hecho de que los nuevos acuerdos internacionales, como el de ESPN en Estados Unidos, puedan compensar lo que sucede en el tender nacional. En el ciclo actual, los ingresos por este concepto han rondado los 2.118 millones de euros por temporadas.

Tebas ya ha admitido que nadie puede esperar una revalorización superior al 2% o 3% en España, donde Telefónica ha emprendido una política de recortes en el precio de adquisición de derechos deportivos. Por ello, el dirigente tiene intención de modificar su tradicional política de lotes de partidos para facilitar la entrada de nuevos players como Amazon o Dazn, como avanzó 2Playbook. “Se podrían hacer tres jornadas como Amazon en Inglaterra”, apuntó la semana pasada en el EFE Sport Business Day. Y no hay que olvidar que, a partir de 2021-2022, habrá tres partidos en Nochevieja.

Aun así, los fondos ya han encontrado mecanismos para protegerse ante lo que pueda suceder, de modo que las garantías y las condiciones se puedan modificar en función del escenario que se produzca con el nuevo ciclo. “Existen cláusulas de protección, pero estos dos años ya nos han demostrado que los clubes son capaces de ajustar los costes”, señala un intermediario.

De momento, uno de los primeros en poner en marcha una gran operación de financiación es el FC Barcelona, que ayer obtuvo el visto bueno de su asamblea de compromisarios para firmar un préstamo de hasta 525 millones de euros con Goldman Sachs. El Real Madrid también trabaja en una ampliación de su financiación externa, con tal de asumir una desviación de 150 millones de euros en el coste de las obras del Santiago Bernabéu.

Este verano habrá muchas más operaciones de financiación, porque tienen que pasar el mal trago de los estadios cerrados y el recurso al mercado de jugadores será mucho más tímido”, asegura un fondo, dando por buenos los pronósticos de Tebas. Y eso, inexorablemente, hará que la deuda neta del fútbol español se dispare por encima de los 2.000 millones de euros. En 2019-2020, este importe ascendía a 1.928,8 millones de euros, un 63% interanual más, según datos recogidos por LaLiga Stock Market, informe elaborado por 2Playbook que mide el precio de mercado de los clubes del fútbol español a partir de cinco dimensiones.

Este sistema de cálculo recoge la deuda con otros clubes, bancos, fondos y accionistas, aminorado con la posición de caja y los compromisos pendientes de cobro con otras entidades deportivas. El equipo con mayor apalancamiento fue el Atlético de Madrid, uno de los pocos que ha decidido sufragar esas necesidades de financiación con una ampliación de capital de 181,9 millones de euros. Estos recursos, según explicó, le servirán para absorber las pérdidas de 2020-2021 y dar un buen tijeretazo a la deuda. Es una fórmula similar a la que seguirá el RCD Espanyol o el Girona FC.

En España, el volumen de las diferentes ampliaciones de capital que se han ido poniendo en marcha desde el arranque de la pandemia alcanza los 280,3 millones de euros, según datos recopilados por 2Playbook Intelligence,  la herramienta de inteligencia de mercado de 2Playbook.

Todos estos movimientos van destinados a salvaguardar la viabilidad del fútbol español mientras no se recuperan los ingresos perdidos por la Covid-19, que LaLiga cifra en casi 2.000 millones de euros. El reto es superar los 5.000 millones de euros en 2022-2023, dando dos años de plazo a recuperar la normalidad en el negocio, pues el curso que viene aún habrá restricciones a la asistencia a los estadios.

Un estudio encargado a Pwc sostiene que ese hito se habrá producido en 2019-2020 de no ser por la Covid-19, pues el ritmo de ventas y los contratos ya firmados por los clubes hacían pensar en un negocio agregado de 5.167 millones de euros. Para 2020-2021, la proyección para LaLiga Santander y LaLiga SmartBank era situarse en torno a 5.269 millones de euros, según el informe. Es decir, que los ingresos agregados se hubieran incrementado un 8,2% en 2019-2020 y un 2% este curso, una moderación propia de la naturaleza de los ciclos audiovisuales.

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