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Trib3 prepara su entrada en Canarias, Baleares y Valencia tras abrir su sexto club en España

La cadena de estudios de entrenamiento de alta intensidad abrirá en Girona en julio y espera cerrar el año con 16 franquicias vendidas en el país. La inversión en abrir cada club oscila entre 250.000 euros y 350.000 euros.

TRIB3

Trib3 impulsa su expansión en España apoyándose en el fuerte apetito inversor en los gimnasios. La cadena de estudios de entrenamiento de alta intensidad (Hiit) acaba de poner en marcha su sexto club en España en la zona alta de Barcelona, y aún en 2022 espera acelerar en Madrid, aterrizar en Baleares con un local en Ibiza y entrar en Canarias. Los contratos de alquiler aún no están firmados, pero la compañía ha recibido el interés de varios franquiciados para abrir en esas regiones.

Asimismo, interesa inaugurar el tercer club en la capital catalana a través de un licenciatario que también está tanteando llevar la marca a Valencia. “Será uno u otro”, explica Elena Ginés, directora de operaciones de la cadena en España. Estos se sumarán al estudio que abrirá en Girona en julio. Si las negociaciones llegan a buen puerto y estos proyectos prosperan, Trib3 pasará de operar seis gimnasios a contar con once establecimientos en España. Su objetivo continúa siendo cerrar el año con 16 franquicias vendidas.

“Hay apetito inversor en el sector; algunos franquiciados han decidido emprender en el fitness tras la pandemia, bien porque ahora se da más importancia a la salud, o bien porque han decidido dejar el trabajo y han optado por este sector”, explica Ginés. Los inversores deben abonar un canon de entrada de 35.000 euros a lo que se suma la inversión en acondicionar el local y adquirir el equipamiento.

Los clubes requieren una inversión de entre 250.000 euros y 350.000 euros, aunque en algunas ocasiones se eleva a 450.000 euros, en función de las condiciones del establecimiento, su dimensión y la ubicación. Este importe ha sido muy inferior en los dos establecimientos que Trib3 opera en Barcelona, puesto que tanto en Balmes como en calle Amigó han ocupado locales en los que anteriormente había un Brooklyn Fitboxing y un Reburn, respectivamente.

“El coste cae cuando ocupas un antiguo gimnasio, pero cuando además se realiza una transición de cierre a apertura inmediata aún es más fácil porque la mayoría de clientes han decidido seguir con nosotros”, afirma. Con todo, la mayoría de las próximas aperturas se espera que lleguen acondicionando locales de cero, y todas ellas serán franquiciadas. De hecho, los únicos clubes propios son los de Balmes (Barcelona) y Cuzco (Madrid).

Se estima que el periodo de recuperación de la inversión es de tres años, asumiendo que en el momento de la apertura los locales cuentan con entre 100 y 200 usuarios. Cada uno de ellos paga un ticket medio de alrededor de 100 euros, ya sea mediante cuota mensual, la compra de paquetes de sesiones o con las plataformas de agregación como Gympass.

Trib3 ha reforzado su dirección en España, donde este año espera alcanzar las 16 franquicias vendidas

Cada club tiene un área de retail, donde se vende merchandising, batidos y pulsómetros para las sesiones, entre otros. Esta actividad genera entre el 5% y el 8% de las ventas totales del club, cuyo modelo de negocio se basa en el cobro de cuotas y de sesiones puntuales (pago por uso). Uno de los retos de cara a este verano es la fidelización de clientes en un sector cuya demanda suele ser estacional, provocado bajas entre junio y agosto.

“En nuestro business plan contamos en que en estos meses se factura menos; hacemos campaña de verano con precios más económicos, pero con una fecha de caducidad del bono más corta para que se use durante el verano”, afirma.

Trib3 es una de las principales cadenas europeas de estudios boutique del Viejo Continente. Fundada en 2015 por Kevin Yates, opera 7 clubes en Reino Unido, donde se sumarán tres más, uno en Finlandia, otro en China y seis más en España. Además, próximamente entrará en Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Grecia y Chipre.

La cadena está participada por la familia Fisher, propietario de Holmes Place. Esta cadena llegó a ser accionista de Trib3, si bien la compañía salió del capital de Trib3, dejándolo en manos de Alan Fisher, consejero delegado de la empresa británica. Hoy, el negocio de Trib3 en España es una masterfranquicia, cuya central cuenta con 11 empleados que dan servicio a la red de franquiciados.

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