El negocio detrás del running: las principales carreras de España generan 12 millones al año

Las gestoras han aprovechado el ‘boom’ del deporte al aire libre y los estilos de vida saludables para consolidar sus pruebas y garantizar eventos masivos cada año. El sector movía más de 4.000 millones de euros en todo el mundo antes de 2019.

Running

El boom del running sacó a la gente a la calle y las carreras populares lo han llevado al siguiente nivel. La afición por correr no ha dejado de crecer a lo largo de la última década y las gestoras de carreras han sabido capitalizar este auge para consolidar sus competiciones. No en vano, en España una de cada cuatro personas que hacen deporte asegura que salen a correr, según la Encuesta de hábitos deportivos del 2020. Y eso exige zapatillas, ropa y, en última instancia, la compra de dorsales. Ahí está el negocio.

Ya sea un maratón, una media maratón o un 10K, la organización de estos eventos requiere de una inversión de varios miles de euros que no ha hecho más que crecer a la vez que lo hacía la participación. En España, los principales actores de este negocio prevén unos ingresos agregados de 11,6 millones de euros en las principales grandes carreras del país. Marcas como Asics, tradicionalmente enfocadas casi exclusivamente a este deporte, han llegado a facturar más de 60 millones en un año en el país.

La joya de la corona del sector de las carreras populares está en el Levante. Considerado como uno de los diez maratones más importantes del mundo por parte de la federación internacional (World Athletics), el Maratón de Valencia crece a un ritmo del 15% anual, con unas previsiones de ingresos que alcanzan los 5 millones para este 2022 y una cifra récord de participación, con más de 30.000 corredores.

La organización asume cerca de un millón de euros para traer a varios de los mejores corredores y corredoras del planeta. En el caso de la Media Maratón, el presupuesto de ingresos se sitúa en los 1,6 millones en una edición en la que se espera alcanzar la barrera de las 20.000 personas por primera vez. Cabe destacar que la Fundación Trinidad Alfonso (FTA) es quien sustenta económicamente las carreras ya que aporta cerca de la mitad del presupuesto.

Además, el prestigio y reconocimiento de la carrera atrae cada vez más a los corredores extranjeros. “Esta es la gran diferencia, hemos recuperado a todos los nacionales y vamos a tener más corredores internacionales que nunca”, explica Juan Botella, gerente de la SD Correcaminos, organizadora de ambas pruebas.

No obstante, los pioneros en el mundo de las carreras populares en España están en Madrid. Mapoma surgió en 1978 a partir de la creación del primer Maratón en la capital, considerado decano de esta prueba en España, y ha ido creciendo hasta hacerse con la organización de ocho carreras anuales a lo largo de la Comunidad De Madrid. Hoy, player de referencia en la región con el apoyo de Ironman.

Actualmente, ya cuenta con una liga de carreras propia, cuya punta de lanza son las Rock ‘n’ Roll Running Series, que gestiona con un presupuesto de dos millones de euros anuales. Esto incluye el Maratón, el Medio Maratón y el 10K, celebrados el mismo día. David Rumbao, director de marketing de Mapoma, explica que unificar las tres pruebas “significó un paso muy importante para nosotros, porque trae muchos atletas de fuera”.

Las carreras populares dejan en la capital un retorno económico de más de 80,6 millones de euros

Las carreras populares dejan en la capital un retorno económico de más de 80,6 millones de euros, según estimaciones del Ayuntamiento, de los cuales 42,9 millones corresponden solo al Maratón. No sorprende que el consistorio nombrase en 2021 al Maratón, el Medio Maratón Villa de Madrid y a la San Silvestre Vallecana, gestionada por LastLap; como actividades deportivas de interés general.

Igual que sucede en el caso de Valencia, la presencia de atletas internacionales es fundamental para el funcionamiento del evento. Antes de la pandemia llegaban a las calles madrileñas más de 10.000 personas procedentes de más de 100 países. Una tercera parte de los 30.000 corredores que acostumbraban a participar en el evento. Para 2022, la organización calcula que recibirán unos 5.000 atletas del extranjero.

En Barcelona las cifras del negocio del running con la Maratón y el Medio Maratón no se quedan atrás. El Ayuntamiento licitó la dirección ejecutiva de ambas pruebas de forma conjunta en 2020, por un período de cuatro años, en un concurso que se llevaron RPM-Mktg y ASO. En su caso, solo en inscripciones calculan unos ingresos de 1,1 millones para el Maratón y cerca del medio millón para el Medio Maratón. A eso hay que sumarle lo que la prueba obtiene de patrocinadores ya que, para esta edición han firmado a la aseguradora Zurich como tittle sponsor. Siempre y cuando se cumplan las expectativas, pues el Maratón debía lograr una media de aproximadamente 19.000 dorsales, pero en 2022 se quedará por debajo de los 10.000.

Sin salir de la capital catalana, SevenMila se hizo con la dirección ejecutiva de la Cursa dels Bombers. La agencia especializada en la organización de eventos obtiene alrededor de 200.000 euros por inscripciones cada año con esta prueba, lo que supone solo una parte de los ingresos que extrae. Víctor Casanovas, director general de la agencia, calcula que el 30% restante procede de patrocinios y argumenta que “con el boom del running quizás había excesivas carreras populares y algunas gestoras han ido desapareciendo”.

Otro ejemplo lo encontramos en el Maratón de Sevilla, gestionado por Motorpress Ibérica tras hacerse hace dos años con un concurso público que les otorga la gestión hasta 2026 con un presupuesto de casi 10 millones de euros. Como parte de este proceso, la gestora, que también se encarga de la Carrera de la Mujer en toda España; prevé unos ingresos para la presente edición de 1,6 millones.

El sector movía en todo el mundo, antes de 2019, más de 4.000 millones de euros

La tendencia al alza de este tipo de eventos se ha experimentado de forma global a la luz de los nuevos hábitos o estilos de vida saludable. No en vano, tal y como apunta el informe de Wanda, entre 2014 y 2019 los ingresos obtenidos en todo el mundo por este sector crecieron anualmente un 6,7% y las previsiones apuntaban a aumentar este valor un 7,7% por año hasta el 2022. De tal forma que el sector movía en todo el mundo, antes de 2019, más de 4.000 millones de euros. Un negocio que hubiese continuado creciendo hasta generar alrededor de 5.249 millones de euros este año, según las previsiones del informe.

Sin embargo, la crisis sanitaria desatada por la Covid-19 supuso un frenazo para una industria que vio frenada en seco sus aspiraciones. Ante esta situación, las gestoras se vieron obligadas a buscar alternativas virtuales para salvar los muebles. Los grandes actores han sabido mantenerse durante estos dos años mediante eventos virtuales y una reducción de participantes.

Para las pequeñas empresas que trataban de hacerse hueco en el mercado sí que ha sido todo un mazazo. “Hay eventos como la San Silvestre Vallecana o la Carrera de la Mujer que apenas se han resentido porque son muy icónicos. Los eventos más normales o de carácter local sí que se han resentido más”, apunta Rodrigo Gavela, director de eventos deportivos de Motorpress Ibérica. En ello incide Botella: “las grandes carreras como los majors van a seguir siendo polos de atracción, pero las no tan grandes lo van a pasar mal y van a tener más dificultades para continuar”.

Pese a ello, el dirigente de la SD Correcaminos prevé que no se va a tender hacia grandes procesos de concentración. “Siempre he pensado que una carrera es una ciudad. No estoy seguro que los procesos de concentración puedan funcionar bien”, apunta. Por su parte, Casanovas considera que “en grandes ciudades tenderemos a menor volumen y a mayor calidad, mientras que en ciudades con menor población tendrá sentido que la participación se mantenga y siga creciendo y así evitar la concentración”.

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