Publicidad

Carbonell (Valencia): “Invertir en infraestructuras es clave para reducir gap de ingresos y gastos”

El club valenciano, que este año disputa Euroliga con el equipo masculino y femenino, tiene un presupuesto de más de 24 millones. Su director general asegura que el negocio que genera L’Alqueria y el futuro pabellón será fundamental.

Enric Carbonell Valencia Basket

Valencia Basket quiere ser la alternativa a los gigantes del baloncesto español y europeo. Esta temporada disputa Euroliga con su equipo masculino y femenino, y presenta un presupuesto de 24,2 millones de euros. Este podrá ser superior tras movimientos como el fichaje de Shannon Evans, aunque Enric Carbonell, su director general, asegura en conversación con 2Playbook que “ya estaba prevista la posibilidad de hacer un esfuerzo extra, porque jugar Euroliga es muy exigente, hay poco tiempo de reacción en caso de lesiones, pero el presupuesto final también dependerá de los ingresos que logremos”.

Juan Roig y Hortensia Herrero, sus máximos accionistas, volverán a aportar 15,6 millones de euros este año. Eso sí, los taronja generaron más de 8 millones en ingresos propios en 2021-2022 y aspira a superar la barrera de los 10 millones, solo superada por Baskonia, Real Madrid y FC Barcelona. Todo a las puertas de instalarse en su nuevo pabellón en 2024 y con L’Alqueria como una pata más del negocio.

 

Esta temporada se han tenido que hacer fichajes. ¿Habéis aumentado también el presupuesto?

Nos quedan seis meses de temporada todavía y ninguno sabemos lo que puede pasar en cuanto a ingresos y gastos. Sí que es verdad que ya habíamos previsto que podíamos tener más problemas deportivos por lesiones, sobre todo cuando juegas Euroliga, y que se podía hacer un esfuerzo económico extra.

 

Más allá de lo deportivo, ¿qué proyectos marcan la hoja de ruta de este año?

El ticketing y el patrocinio son las dos líneas de negocio más importantes, pero no deben ser las únicas. Dentro de la parte de taquilla estamos trabajando para mejorar la experiencia para el aficionado, enriquecer el hecho de ir al pabellón, las experiencias con los jugadores… Y también con los patrocinadores, que no se limiten a aportar dinero a cambio de visibilidad y vaya a una colaboración más experiencial. La tercera pata de los ingresos, además del reparto de competiciones, tiene que ser la actividad que genera el propio club, sobre todo en L’Alqueria. Hemos crecido mucho con campus, ligas locales, la sección de 3x3, actividades para empresas…

 

 

¿A cuánto ascendió la cifra de negocio del club en la pasada temporada?

En 2021-2022 generamos 8 millones de euros en ingresos propios. El 30% lo aportó el ticketing, otro 30% el patrocinio y el resto son las actividades propias y el reparto de competiciones. Las proyecciones a cierre de los seis primeros meses hablan que superaremos la facturación del año pasado. Pero para poder reducir el gap entre ingresos y gastos, y por lo tanto no tener esta dependencia del mecenazgo, hay que invertir en infraestructuras y generar negocio con ellas.

 

La inversión en L’Alqueria y la cantera cada año es mayor. ¿Cómo está rentabilizando el club la importante apuesta que ha realizado?

Es un retorno que dividimos en tres patas. La primera, la deportiva, sacar jugadores y jugadoras para los primeros equipos. Josep Puerto se ha consolidado en ACB y en el femenino se ha hecho una gran apuesta por el talento joven este año. La segunda es la social, en la que el club ha asumido el compromiso por hacer crecer el baloncesto a través de las escuelas y los clubes con los que colaboramos, y de formar más talento de profesiones vinculadas con el deporte. Y la tercera es la más empresarial, el negocio que podemos lograr con nuestra instalación. Este año hemos arrancado L’Alqueria Academy para formar deportiva y escolarmente a niños y niñas que vienen de otros países y actividades como basket fit para fomentar la actividad deportiva.

 

¿Puede un club de baloncesto autofinanciarse sin mecenazgo a estos niveles de Euroliga?

Tenemos que conseguirlo. Pero es un hecho que no debe conseguir un club de forma aislada. Cada club no puede hacer la guerra por su cuenta, debe ser un proyecto común entre todos.

 

Himar Ojeda, director deportivo de Alba Berlín, comentó en 2Playbook que es partidario de un límite salarial. ¿Lo compartes?

Es una alternativa, pero hay mucha letra pequeña en este debate. De entrada, hay dos partes diferentes. El límite salarial está bien, pero hay que definir a qué se indexa, si va a ser a la capacidad de generar ingresos de cada club o a qué otros factores. Está claro que trasladar el modelo de límite salarial de la NBA a Europa no tiene sentido, porque es otro contexto. Y eso lleva a otra cuestión, ya que la tasa impositiva que hay en cada país e incluso región es distinta. Es un debate que exige analizar cada caso. 

 

 

¿Valencia Basket puede obtener una licencia A o primero tiene que pasar trámites con licencias a medio plazo como Asvel, Alba Berlín, Bayern…?

Nosotros siempre queremos competir con los mejores. Hemos hablado de forma constante con la nueva junta de Bodiroga y Glickman para explicar nuestro proyecto. Pero lo único que está en nuestra mano es construir un proyecto sólido, fuerte y duradero a largo plazo. A partir de ahí, la Euroliga valora muy positivamente proyectos sostenibles y que no solo contemplen un mayor gasto en plantilla, así que hay que mantener esta línea de trabajo.

 

¿Qué oportunidades de negocio os dará el nuevo pabellón?

Nos permite acercarnos más al equilibrio entre ingresos y gastos. L’Alqueria ya nos ha dado unos ingresos de explotación que no tendríamos si no hubiéramos apostado por ello. El nuevo pabellón nos permitirá tener más abonados e ingresos por ticketing, pero no tenemos la gestión integral de la instalación. La gran oportunidad es mejorar la experiencia del usuario, pero esto nos tiene que pillar preparados, no podemos esperar a llegar al nuevo arena para empezar a transformar el club.

 

¿Cuántos abonados tiene actualmente Valencia Basket?

Tenemos 7.500 abonados totales, ya que el abono masculino integra el femenino y todas las competiciones. Además, hay otros 1.000 socios sólo del equipo femenino. Este año fijamos el tope de abonados en 7.500 porque así siempre podíamos dejar, al menos, 500 entradas libres. El objetivo es empezar a traer público nuevo, gente que venga puntualmente a la que poder fidelizar y que el día de mañana sean abonados en el nuevo pabellón, y es una estrategia que nos está funcionando.

Publicidad

Publicidad