August Tarragó cerrará este año una etapa de seis años al frente de Adecaff. Durante su mandato, la patronal catalana del fitness ha más que triplicado el número de asociados y ha consolidado su posición como principal interlocutor del sector en Cataluña ante las administraciones públicas. El directivo valora positivamente su mandato, que empezó con la reclamación de ayudas para hacer frente a los cierres de gimnasios por la pandemia y termina con negociaciones para rebajar el IRPF de los servicios deportivos prestados a los ciudadanos. “Me gustaría ver una Adecaff más fuerte, que aglutine más al sector y condicione políticas”, afirma Tarragó, que en conversación con 2Playbook subraya la paralización de la propuesta de regulación de ordenación de profesiones y la constitución de la mesa permanente de diálogo con el deporte como dos de los principales hitos conseguidos en estos años.
Este año termina tu segundo mandato al frente de Adecaff. ¿Qué balance haces de estos seis años?
Valoro positivamente el recorrido de Adecaff desde 2020. Hemos dado un paso adelante a nivel de protagonismo, tanto en la interlocución con otras asociaciones y con el sector deportivo, como con las administraciones públicas. Era necesario situar el fitness en el lugar que le corresponde. El sector tiene poca cultura asociativa, especialmente los gimnasios privados pequeños. Con Adecaff hemos empezado a consolidar la estructura y a ser útiles para las empresas. Hemos mejorado nuestro aporte de valor a los asociados, pero aún nos queda dar el paso definitivo: sumar en lugar de dividir en una única organización que aglutine todo el sector, en un sentido amplio. No estaré satisfecho hasta que defendamos a todo el sector de manera conjunta y con una única voz.
¿Cuáles han sido las principales metas alcanzadas?
Entre 2020 y 2022 conseguimos que la Generalitat destinase tres paquetes de ayudas económicas por la pandemia. Nunca antes el Ejecutivo catalán había dado ayudas a las empresas del sector. Por un lado, hemos conseguido, junto a FNEID, detener la propuesta de regulación de ordenación de profesiones, que no parece que vaya a salir adelante. También nos sentimos orgullosos de haber constituido la mesa permanente de diálogo con la Consejería de Deporte, para que pudieran participar todos los implicados del sector deportivo. Responde a la visión de deporte 360, con la idea de que el deporte transforme la sociedad catalana. También hicimos fuerza, junto a Pimec, para conseguir una moratoria respecto a Verifactu, ya que muchas pequeñas empresas y autónomos no estaban preparados para implementarlo.
¿Cómo ha cambiado Adecaff en estos seis años?
Comenzamos con 80 asociados y ahora somos 250. Hemos más que triplicado el volumen, aunque faltan muchos gimnasios, sobre todo los independientes o pequeños. Muchos no conocen Adecaff o no ven la necesidad de estar en ella. Somos menos relevantes frente a los gobiernos por este motivo. La relación con las administraciones, pese a ello, es muy buena. Hemos tenido numerosas reuniones con diferentes grupos parlamentarios y con el Gobierno catalán, lo que nos ha permitido defender argumentos como la ley de profesiones del deporte. La receptividad existe, pero la inestabilidad política dificulta avances concretos y cuesta mucho traducir la buena relación en medidas. Todos compran la idea, pero dicen: “Cuando tengamos presupuesto”.
“Me genera frustración que, como consecuencia de la inestabilidad política, aún no se permita desgravar el IRPF de los servicios deportivos en Cataluña”
¿Por qué es clave el asociacionismo en un sector tan atomizado como el fitness?
El sector incluye clubes de natación con oferta de fitness, clubes sociales, empresas que gestionan centros municipales y gimnasios privados de todo tipo. A pesar de las diferencias, los intereses son similares. Si nos agrupamos, tendríamos más fuerza. Por ejemplo, nos reunimos con el Consejero de Deportes para solicitar líneas de financiación vía Institut Català de Finances (ICF) con condiciones más favorables para inversiones energéticas o reformas. Si vamos 100 en lugar de 10, la capacidad de mover cosas es distinta. Todos necesitamos financiación, ser más eficientes y comprar más barato. Cuando un sector es potente y va junto hacia un objetivo, tiene más fuerza y se le escucha. Cultura, por ejemplo, ha aprendido y ha introducido esta cultura de asociacionismo. En una patronal tienes más información, acceso a recursos y formación.
¿Qué otros retos pendientes tiene Adecaff de cara a los próximos años?
Sobre la pandemia, algunas empresas interpusimos recurso primero ante el TSJC y ahora ante el TS, para que la Administración asumiera la responsabilidad por el perjuicio causado. Tenemos pocas expectativas, pero lucharemos hasta el final. Paralelamente, avanzamos en la mesa de diálogo hacia una nueva Ley del Deporte en Cataluña que dé herramientas a la Consejería para políticas de promoción más efectivas. Además, estamos negociando el convenio de empresas que gestionan equipamientos públicos en Cataluña y pronto iniciaremos el convenio estatal de gimnasios.
¿Mejorar la fiscalidad del fitness es otro de los grandes objetivos pendientes?
Sí, me genera frustración que, como consecuencia de la inestabilidad política de los gobiernos de Cataluña y España, aún no se permita desgravar el IRPF de la actividad deportiva. Espero que se pueda desbloquear si se alcanza un acuerdo. Creo que estamos más cerca que nunca, ya que hay otras cuatro comunidades donde se aplica. El consejero de Deportes lo sabe y, si hay unos buenos presupuestos para 2026, lo defenderá. Estamos en un buen momento para conseguirlo.
“Un mix entre concesión y servicios permitiría dar más margen a las concesiones y el servicio seguiría siendo bueno”
En cuanto a la reducción del IVA, ¿ve margen político para que esta reivindicación avance?
Es muy complicado. Hay un gran rechazo de Hacienda a cualquier bajada de impuestos. Por mucho que la mayoría de grupos parlamentarios lo compren, reconocen que es difícil. Tengo pocas esperanzas de que llegue, a pesar de que se ha luchado mucho. Es evidente que ni España ni Cataluña están alineadas con otros países en el tratamiento fiscal que aplican al sector. Europa aprobó una resolución donde algunos ámbitos económicos, como la actividad deportiva y la compra de materiales, podrían beneficiarse de reducciones. Hay países que cuentan con un IVA reducido porque reconocen al sector como una actividad esencial. Aquí estamos en la cola.
¿La actividad deportiva está suficientemente reconocida como servicio esencial?
Es evidente que no. Aunque está reconocida como tal, como aprobó el Parlament, debería tener implicaciones prácticas: deducción en la renta, políticas de promoción más decididas, campañas permanentes de actividad física. De momento no se ve con la intensidad que debería. La falta de políticas decididas en todos los gobiernos para promover la actividad física es evidente. También en medidas como prescripción médica o bonos culturales aplicados al deporte. Mucha gente no practica deporte, hay obesidad infantil, adicción a pantallas, envejecimiento poco activo.
Suscríbete al newsletter semanal PRO Fitness para recibir noticias, tendencias y datos del sector
¿Cómo evoluciona el modelo de colaboración público-privada en la gestión de equipamientos deportivos?
Desde 2018 tenemos un terreno de juego diferente, tras la aprobación de una ley que empeoró un poco los contratos con la administración pública. Hemos pasado por una etapa difícil, con una interpretación muy restrictiva de la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP). Es un modelo necesario, especialmente en municipios pequeños, y las propias administraciones están constatando que tal como se plantea hay un deterioro del servicio. Debe reinterpretarse para mejorar la calidad de la relación. Es un modelo que hay que preservar.
¿Son atractivas las licitaciones actuales para operadores privados?
A nivel de las de prestaciones de servicios, muchas lo son no. La administración fija un precio sólo para el primer año y lo mantienen durante todo el contrato, de forma que los posteriores aumentos de costes debe asumirlos la empresa. La ley lo permite, aunque provoque que las empresas pierdan dinero a partir del segundo o tercer año. Las concesiones funcionan mejor, al tener mejores condiciones. Tal vez habría que evolucionar hacia más concesiones y menos prestaciones. Una de las fórmulas que permite la ley y que no se ha desarrollado mucho es un mix entre concesión y servicios, que permitiría dar más margen a las concesiones y que el servicio siga siendo bueno.
¿Cuál debería ser la hoja de ruta de Adecaff para la próxima década?
Le toca dar el siguiente paso. Estamos preparando un plan estratégico para reforzar la relevancia interna y externa de la patronal. Tras el verano, daré un paso al lado para abrir espacio a nuevas ideas, energías y personas. Me gustaría ver una Adecaff más fuerte, que aglutine más al sector y condicione políticas. También consolidar y reforzar la estructura interna para ser más útil y conseguir mejores condiciones para todos los asociados.
Sobre Intelligence 2P
Intelligence 2P es la unidad de estrategia e inteligencia de mercado de 2Playbook, cuya plataforma de datos monitoriza en tiempo real el negocio de medio centenar de cadenas de gimnasios, para analizar y comparar el rendimiento anual de las compañías en sus distintas líneas de actividad.
La plataforma incluye un geolocalizador con más de 14.500 centros deportivos en España, Portugal, Italia y Francia, categorizados por cadena, ubicación, segmento de negocio, servicios y precios. Si quieres más información, contacta con nosotros en intelligence@2playbook.com.


