Publicidad

LaLiga-CVC: ingreso extra de 1.000 millones anuales y cláusulas de salida para el fondo en diez años

La gestora del fútbol profesional confía en que los ingresos por TV y comercial alcanzarán los 3.322 millones en 2035, mientras que sin esta aportación consideran que la facturación incluso retrocedería. La venta de la participación tiene condiciones.

LaLiga 2021 2022

“O hacíamos esta operación, o el riesgo de retroceso del negocio existía”. El nuevo director general ejecutivo, Óscar Mayo, se muestra tajante al defender la entrada de CVC en el negocio de LaLiga, convencido de que los 2.100 millones de euros que podrán invertir los clubes con la entrada de la firma de inversión es clave para evitar que los ingresos del fútbol español caigan como ya lo han hecho en el resto de grandes ligas. Es más, según proyecciones a las que ha accedido 2Playbook, el dinero a repartir entre los clubes será de 1.000 millones más en quince años gracias a esta operación.

La contrapartida es clara: el fondo aporta los recursos a cambio del 10,95% en LaLiga HoldCo, a la que se traspasarán el negocio de patrocinio y licencias, la escuela de negocios, las filiales internacionales, LaLigaSportsTV y el brazo tecnológico LaLiga Tech. A su vez, se ha creado una cuenta en participación por la que recibirá un 10,95% del margen neto que genere la explotación de las retransmisiones durante cincuenta años.

Un periodo de tiempo que algunos como el FC Barcelona consideran excesivo, pero que se consideró como el más práctico para generar un escenario lo más cercano posible a ser también propietario de estos derechos. Aunque tanto CVC como LaLiga tengan claro que el fondo saldrá mucho antes y el compañero de viaje cambiará.

Juan Arbide, socio-director de CVC en España, admite que “no estaremos los cincuenta años” y que en anteriores operaciones en la industria del deporte estuvieron en torno a diez años (nueve en MotoGP y once en Fórmula 1). De hecho, fuentes conocedoras del proyecto explican que siempre se trabajó con la idea de que se produciría un exit pasados los diez años aproximadamente.

Mayo apunta a que el contrato estipula claramente que LaLiga marca “a quién pueden dar paso y a quién no”. En este sentido, no está descartada una posible salida a Bolsa del vehículo inversor bajo el que CVC gestionará esta participada, aunque la gestora del fútbol profesional también se ha guardado una “opción de recomprar por unas determinadas cifras”.

En este sentido, el reto que asume el fondo es el de recuperar la inversión sabiendo que deben aumentar el negocio de LaLiga para recuperar año a año parte de los fondos aportados, pues cuando vendan quedarán menos años para recibir parte de los ingresos audiovisuales. “No ha sido sencillo convencer al comité de inversiones; lo de no poder ser socios de todo es una anomalía que hemos podido resolver con la cuenta en participación”, señala Arbide.

El punto de partida es el que es: Premier League, Bundesliga, Serie A y Ligue-1 han visto caer el valor de sus derechos audiovisuales en el mercado doméstico y sólo los ingleses han crecido a nivel internacional. Y la transición hacia la que se encamina la industria del deporte y el entretenimiento en términos de negocio exige un mayor grado de profesionalización en las estructuras de los equipos españoles y adelantar la modernización de estadios y ciudades deportivas.

Arbide comparte el diagnóstico, puesto que “el Barça y el Real Madrid son dos locomotoras, pero el salto a partir de ahí es muy grande”. “Si todos los clubes dan ese salto hacia adelante en términos comerciales, digitales… cuando se vayan a renegociar los derechos internacionales probablemente los ingresos sean más altos; es evidente que debes tener grandes clubes, pero con cierto grado de incertidumbre que genere interés. Si no, el espectáculo se pierde”.

El principal caballo de batalla mediático al que se enfrenta la alianza LaLiga-CVC es el retorno de la inversión que conseguirá el fondo, que las estimaciones más realistas sitúan en unos 9.000 millones de euros si permaneciera en el accionariado durante los cincuenta años que se han fijado para la cuenta en participación sobre los derechos audiovisuales.

Dicho de otro modo, los clubes dejarían de ingresar unos 6.900 millones (138 millones anuales) en favor del socio industrial del momento. Eso sobre el papel, pues las proyecciones validadas por Kpmg establecen que la entrada del fondo y la inyección de capital realizada permitirá que los ingresos de la gestora sean superiores en casi 1.000 millones de euros a partir de 2030-2031. Es decir, que esas inversiones facilitadas ahora por la entrada de dinero se compensarían.

El informe contempla que la diferencia entre tener o no a un socio inversor no sería excesiva en el próximo ciclo audiovisual, que arrancará en 2022-2023. En esos cuatro años, la diferencia sería de 2.520 millones frente a 2.244 millones de euros. Pero, a partir de ahí, el estudio asume que el negocio del fútbol profesional español sufriría una caída del 13% en el siguiente ciclo, para después quedarse estancada en torno a los 2.000 millones.

Por el contrario, la presencia de CVC u otro socio es lo que permitirá que cada año se crezca entre 100 millones y 200 millones, apoyado en un mayor valor de los derechos internacionales y la comercialización hoy incipiente entre otras competiciones deportivas de los productos tecnológicos. “El objetivo es no depender tanto del negocio audiovisual”, sostiene Mayo.

En el caso de los clubes, esta alianza debe permitir que el dinero que se reparten cada año pase de 1.601 millones en 2020-2021 a 2.472 millones de euros en 2034-2035. Sin CVC consideran que esa cifra bajaría a 1.551 millones, pero incluso si el socio inversor fuera otro fondo consideran que el crecimiento no sería tan importante, y deja en 2.226 millones el dinero que se podría repartir. “Es el mejor socio que podíamos encontrar; no hay un fondo que conozca tan bien el sector”, defiende el director general de LaLiga, quien recuerda que también planteaba las condiciones más atractivas.

En su haber está haber convertido MotoGP y Fórmula 1 en dos productos globales, pero sobre todo con la primera el ser una de las competiciones pioneras en vender sus emisiones directamente a los aficionados. “El deporte está transitando hacia las OTT y el direct to consumer; debemos ser los dueños del cliente final y tener una clara implantación internacional”, defiende Mayo.

El joven ejecutivo se muestra crítico con la barrera de acceso que hoy supone el precio de las telecos y que ha provocado que los abonados al fútbol en España pasen de 4,4 millones a 2,5 millones de hogares. Su opinión es que, virando hacia una venta directa en el futuro podrían volver a ese techo de 4,4 millones de suscripciones, a las que se sumarían la evolución del canal horeca, impulsado desde hace un año por Mediapro.

Es una visión compartida por Arbide, que defendió que los pilares sobre los que debe sustentarse el crecimiento del fútbol español son cinco: marca y producto, datos/digital, internacionalización, coordinación y desarrollo conjunto, y proyecto deportivo. “Valoramos mucho su fair play financiero, la red internacional y el desarrollo tecnológico; en eso están muy por delante incluso de la Premier League”, valora el directivo.

Sin embargo, la fortaleza del fútbol inglés es la extremada profesionalización de sus clubes, con estructuras organizativas mucho más amplias y volcadas en la generación de negocio. Por eso, el 70% del dinero que reciban los clubes debe destinarse a la inversión patrimonial (estadios, ciudades deportivas), refuerzo de plantilla corporativa y proyectos de desarrollo de negocio. El 30% restante se divide a partes iguales entre refinanciación de deuda y aumento de la masa salarial.

Tras la renuncia de Barça y Madrid, el club que más se beneficiará es el Atlético de Madrid, con unos 192 millones de euros. El reparto se realizará asignando a cada club el porcentaje medio que hayan representado en el reparto de los derechos audiovisuales durante los últimos siete años. Además, se reserva una parte para aquellos equipos que ahora están en Segunda B (el Dépor podría recibir 25 millones si regresa a la élite) o a los que estén por llegar (al menos 4 millones).

El desembolso del dinero se realizará en cuatro tramos: 40% en octubre de 2021 y tres cuotas del 20% en los meses de junio de 2022, 2023 y 2024. Todo está pendiente de la firma de los contratos una vez que la asamblea de clubes aprobó la operación. “Si el Barça se quiere sumar finalmente, estaremos encantados”, añaden Mayo y Arbide.

Publicidad

Publicidad

Alta Newsletter

Completa el formulario para unirte a la comunidad de profesionales de la industria del deporte de 2Playbook y recibir cada mañana la información que necesitas para tu jornada.

Formulario

* Opcional
Áreas de interés