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The Super League: sede política en Madrid y gestión del negocio desde Luxemburgo

La gestora de la nueva competición, que operará bajo la mercantil European Super League Company, ha establecido su domicilio social en la capital española. Sin embargo, la explotación de los derechos se hará desde el país centroeuropeo, como hace Euroliga

cibeles ayuntamiento madrid

La nueva Superliga europea de fútbol va tomando forma públicamente, aunque en el ámbito legal la arquitectura está más que enfocada. La gestora del campeonato promovido por doce de los equipos más relevantes de Europa ha constituido la mercantil European Super League Company en Madrid, que es donde estará el centro de decisiones políticas. Sin embargo, fuentes de la industria indican que la explotación de los derechos comerciales y audiovisuales se pilotará desde Luxemburgo, como hace Euroliga.

Es un modelo de gobernanza que conocen bien Real Madrid y FC Barcelona, cuyas secciones de baloncesto ya promovieron la creación de esta competición internacional controlada por los clubes. Por el momento, respecto a los cargos sólo se sabe que Florentino Pérez compaginará la presidencia del Real Madrid con la del torneo, mientras que las vicepresidencias recaerán en Andrea Agnelli, su homólogo en la Juventus, y Joel Glazer, del Manchester United.

La propiedad aún no se ha concretado, en tanto que los promotores son inicialmente doce equipos y su objetivo es que sean quince: los denominados Big Six de la Premier League (Manchester United y City, Liverpool FC, Chelsea, Arsenal y Tottenham), los tres colosos de LaLiga (Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid) y los tres históricos de la Serie A (Juventus, AC Milán e Inter).

En teoría, todos ellos estarían representados en el consejo de administración y se establecería un comité ejecutivo para dar agilidad a la toma de decisiones. Está por ver si en este órgano de gobierno también estarían representados JP Morgan como financiador de la aventura o Key Capital, la firma a la que Pérez encargó diseñar toda la estructura legal del proyecto.

La sociedad de la Superliga estará constituida en Madrid pero su sede estará en Luxemburgo

Los borradores filtrados durante los últimos meses apuntaban a una participación accionarial distinta en función del tamaño de cada club. Por ejemplo, a los blancos se les concedía un paquete del 18,77%, por el 17,61% de los blaugranas, el 12,5% de los Red Devils o el 8,29% que entonces se le atribuía al Bayern de Múnich. Sin embargo, ese reparto será probablemente muy distinto, sobre todo si los bávaros mantienen su posición de continuar bajo el paraguas de la Uefa.

La nueva competición aseguró contar con el respaldo de JP Morgan, que aportaría 6.000 millones de euros de financiación para la puesta en marcha del proyecto. En una carta remitida a Fifa y Uefa, los promotores de The Super League aseguran que ya tienen 4.000 millones a su disposición, de los cuales 3.500 millones irían destinados a realizar un pago inicial a todos sus fundadores y el resto, se entiende, para sufragar los costes de organización de la primera edición.

Por el momento el hermetismo es absoluto en cuanto al futuro de la competición, si bien los clubes ya han remitido una carta a Fifa y Uefa para sentarse a negociar. Eso sí, previa demanda en los tribunales para protegerse de una eventual expulsión de las competiciones existentes a modo de represalias por querer romper la actual pirámide competitiva en el Viejo Continente.

De cómo se resuelvan estas negociaciones, si es que se producen, dependerá la definición del organigrama de European Super League Company. Uefa, que emplea a más de 500 personas para gestionar todas sus competiciones, incluidas las de selecciones, cifra en unos 270 millones de euros los costes anuales de organización de Champions League, Europa League y Supercopa de Europa. A eso hay que añadir el colectivo arbitral, controlado por el movimiento federativo y al que se obligaría a decidir en qué competiciones quiere trabajar.

La Uefa ya ha emprendido las primeras acciones contra los clubes y jugadores que disputen la Superliga

Esa es una herramienta más de presión que tendrá la confederación, que ayer ya advirtió a los futbolistas que no permitirá su presencia en competiciones de selecciones mientras jueguen para los equipos que integran la Superliga. Por el momento, ayer el sindicato internacional Fifpro ya mostró su rechazo a la ruptura internacional.

Y ahí está la crítica de los clubes que ahora quieren el control, es que parte del dinero financia unos torneos de equipos nacionales que en nada les beneficia; al contrario, consideran que es una competencia a la hora de captar negocio y un riesgo en términos de salud de sus deportistas. Muchos jugadores ayer ya criticaron el futuro dibujado por los doce colosos del fútbol europeo, que consideran que se puede sacar mucho más dinero con su formato de competición.

Con la estructura, la confederación ha logrado pasar de 4.032 millones de euros en ingresos por el ciclo 2009-2012, a 9.645 millones de euros en 2018-2021. Es decir, una media de 3.217,2 millones de euros por temporada, repartidos entre 2.853,4 millones por televisión y 363,8 millones en patrocinio, según las últimas cuentas anuales que se han hecho públicas. En cambio, The Super Leauge debería superar los 4.000 millones de euros anuales para cumplir con todos sus compromisos.

El gran interrogante es cómo, si bien El País ha desvelado algunas de las claves de los criterios de reparto. A falta de confirmación oficial, el rotativo indica que no todos los clubes fundadores recibirian los mismos fondos de inicio. De hecho, apunta que seis clubes recibirían 350 millones de euros, otros cuatro se llevarían 225 millones y dos cobrarían 112,5 millones, mientras que los tres últimos percibirían 100 millones. Se desconoce qué criterios definirán este reparto.

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