El fitness convertido en un juego: así gamifican los gimnasios para fidelizar al cliente

La gamificación y el ‘exertainment’ son dos tendencias globales en las que se apoya el sector del fitness para mejorar la experiencia de los clientes en los gimnasios y reforzar su sentimiento de comunidad.

Myzone fitness

La fidelización de los clientes es uno de los grandes caballos de batalla de los gimnasios. Aunque tradicionalmente los operadores de centros de fitness han dedicado más recursos a captar nuevos clientes, en los últimos años ha ido in crescendo el volumen de cadenas que han incorporado la tecnología para generar experiencias mediante juegos y retos que potencien la retención de usuarios. Una solución para ayudar a potenciar la fidelización y retención de clientes de un sector al que, en 2021, le costó 9,7 euros cada alta que logró, según el informe Situación de Mercado de las Instalaciones Deportivas Españolas 2022, elaborado por la Universidad de Alcalá y la consultoría deportiva Management Around Sports. 

Apostar por la gamificación y por el exertainment, es decir, por entrenar a la vez que se entretiene, se ha convertido en un must para los gimnasios que buscan ofrecer propuestas de entrenamiento amenas y divertidas para ofrecer más motivos para entrenar a los usuarios. Pero no es algo nuevo. En 1995 se lanzó al mercado la Life Fitness Exertainment System, una bicicleta estática conectada a una consola de Nintendo en la que el ritmo del pedaleo influía en el resultado que el usuario obtenía en el videojuego. Tres décadas más tarde, las innovaciones tecnológicas han popularizado y democratizado el acceso a tecnologías que gamifican la práctica deportiva. 

En la actualidad, la gamificación continúa ofreciéndose a través de distintas herramientas con denominador: la tecnología. Desde las clases de spinning en la que se establecen rankings en función de la potencia de pedaleo hasta el uso de gafas de realidad virtual, pasando por aplicaciones móviles donde se establecen clasificaciones en función de la actividad física de un usuario monitorizado con dispositivos, relojes inteligentes o wearables

La integración de soluciones de este tipo es una tendencia creciente en los gimnasios, ya que representan un win-win tanto para los centros como para sus usuarios. Por un lado, el club motiva a sus clientes; por otro lado, estos están más orientados al resultado y, al medir su evolución, mantienen sus buenos hábitos de vida. “Queremos recompensar el esfuerzo, aunque somos conscientes que la actividad física no da recompensas inmediatas”, indica Guillermo Aldasoro, director general de Myzone en Iberia. 

La compañía de dispositivos de monitorización de la frecuencia cardíaca otorga Myzone Effort Points (MEPs) en función del tiempo que se entrena y de la intensidad con la que se desarrolla la actividad. “Este sistema, que funciona en formato ranking, te permite mantener una constancia”, añade. 

Cada centro elige el premio que considera más adecuado. “Recomendamos establecer recompensas que sean asequibles y que no siempre premien al que obtiene más MEPs. Una opción es realizar un sorteo con todos los que cumplan con los mínimos recomendados por la OMS, el equivalente a 1.300 MEPs”, propone Aldasoro. Los usuarios que son constantes y alcanzan o superan ese objetivo, ascienden posiciones. De lo contrario, pueden retroceder. Esta puntuación y los parámetros que ofrecen los dispositivos permiten a los centros ajustar los entrenamientos de los usuarios, y a estos les ayuda a acercarse a la intensidad adecuada para lograr el resultado deseado. 

Anytime Fitness utiliza esta tecnología como herramienta para incentivar la práctica deportiva entre sus usuarios. “Todos los usuarios que alcanzan los 1300 Meps cada mes consiguen nuevas ‘medallas’. En paralelo, lanzamos muchos retos en cada club, fomentando así de forma divertida que los usuarios se piquen de manera saludable y entrenen mucho más”, aporta Alberto Ramos, director nacional de fitness de Anytime Fitness Iberia. 

La gamificación, además, se convierte en una fórmula para potenciar el sentimiento de comunidad en los centros deportivos. Impulsar la socialización de los usuarios con el resto de abonados es otra clave que acerca a los gimnasios al objetivo de la fidelización de usuarios. “A través de la aplicación ves lo que han entrenado los otros, puedes comparar sus intensidades con las tuyas, y esto propicia que empiecen a interactuar, lo que genera un sentimiento de competitividad sana y familiar”, añade Ramos. 

La misma tecnología que invita a los usuarios a competir contra otros o, simplemente, contra sí mismos, aporta también parámetros de salud que ayudan a monitorizar el rendimiento y la evolución del socio en un gimnasio. Además, estrecha el vínculo entre el entrenador y los usuarios, ya que el primero puede realizar un seguimiento en tiempo real, incluso a través de sesiones en streaming, del entrenamiento de cada persona. Así, puede corregir rutinas y adaptar las sesiones a través de los indicadores de cada uno de los usuarios. 

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