La Fórmula 1 llevaba años siendo uno de los mayores campeonatos deportivos del mundo. Sin embargo, el verdadero salto cultural y económico de la competición llegó con el cambio de mentalidad para convertirse en producto de entretenimiento global. Drive to Survive amplió audiencias, rejuveneció el perfil del aficionado y abrió nuevas vías comerciales alrededor del campeonato. Algo similar ocurre con la NBA, cuyo negocio ya trasciende el baloncesto para mezclarse con moda, música o cultura urbana, o con la Kings League, que entendió antes que muchos operadores tradicionales que la conversación digital forma parte del propio producto.
La transformación del deporte profesional está en cómo clubes, ligas y competiciones buscan generar relevancia constante en un entorno donde el aficionado reparte su tiempo entre plataformas de streaming, redes sociales, videojuegos y nuevas formas de entretenimiento digital.
Ese contexto está modificando también qué perfiles necesita la industria y cómo deben prepararse los futuros profesionales del sector. La gestión deportiva empieza a exigir una combinación cada vez más transversal entre negocio, marketing, tecnología y capacidad para interpretar nuevos hábitos de consumo. Sobre esa evolución pivota la apuesta de Euncet Business School con sus programas vinculados al deporte, orientados a formar perfiles capaces de operar en una industria mucho más híbrida que hace apenas una década.
Euncet Business School apuesta por programas vinculados al deporte, orientados a formar perfiles capaces de operar en una industria mucho más híbrida que hace apenas una década
“La industria del deporte necesita esencialmente a personas que sean capaces de pensar, crear, diseñar, poner en marcha y comercializar nuevos productos deportivos y nuevos servicios que respondan a las nuevas necesidades de los consumidores y de las organizaciones deportivas”, explica el Dr. Andreu Camps, director de los Grados en Gestión y Digitalización en el Deporte de Euncet Business School. “Deben ser personas profundamente innovadoras y flexibles para innovar sobre su propia innovación”, añade.
El deporte ha empezado a desplazarse hacia terrenos donde el contenido y la experiencia pesan tanto como la propia competición. La NFL lleva años convirtiendo la Super Bowl en un fenómeno cultural y publicitario que trasciende el partido. La UEFA explora nuevas fórmulas de distribución digital para conectar con públicos jóvenes. Incluso disciplinas históricamente más tradicionales, como el golf o el tenis, buscan nuevas formas de acercarse a consumidores acostumbrados a contenidos más rápidos, personalizados y permanentes.
En paralelo, las organizaciones deportivas trabajan para construir relaciones mucho más continuas con sus comunidades. Ya no basta con activar al aficionado durante el fin de semana o alrededor de una gran competición. El objetivo pasa por mantener la atención durante todo el año mediante contenido propio, experiencias digitales, membresías, plataformas directas o eventos que refuercen el sentimiento de pertenencia.
El peso de la tecnología
Todo ello ha elevado el peso de la tecnología dentro del negocio deportivo que aparece como una parte central de la experiencia y de la toma de decisiones. Desde sistemas de CRM hasta herramientas de análisis de datos, plataformas OTT, inteligencia artificial o procesos de personalización de contenidos, la infraestructura tecnológica empieza a determinar cómo se relacionan clubes y propiedades deportivas con sus audiencias.
“Los conocimientos en tecnología, digitalización, inteligencia artificial, análisis de datos y adaptación de los modelos de relación entre las personas y el deporte serán elementos imprescindibles en los próximos años”, señala Camps. “También será necesaria la capacidad para adaptarse a cambios rápidos y profundos, junto a herramientas propias de la gestión empresarial y el liderazgo de proyectos y equipos”.
La propia evolución del mercado está acelerando esa necesidad de perfiles híbridos. Un club deportivo ya funciona como una estructura competitiva que además debe gestionar contenido, plataformas digitales, acuerdos comerciales, activaciones de marca, bases de datos, experiencias premium o proyectos tecnológicos vinculados al fan engagement.
“Las organizaciones necesitan perfiles híbridos porque los productos y servicios que actualmente requiere el mercado deben ser creados, diseñados e implementados a partir de conocimientos y habilidades muy diversas”, apunta Camps. “Es necesario integrar aspectos de las ciencias sociales, la tecnología, la estadística, la informática o incluso el pensamiento humano”.
Ese cambio afecta tanto al deporte profesional como al ecosistema que lo rodea. Agencias, operadores audiovisuales, startups, organizadores de eventos, plataformas tecnológicas o marcas vinculadas al deporte trabajan hoy bajo dinámicas mucho más conectadas entre sí. La capacidad de entender cómo interactúan todas esas piezas se ha convertido en un activo diferencial para cualquier profesional que quiera desarrollarse dentro de la industria.
Adaptación y visión transversal
En este escenario, la formación deja de centrarse únicamente en conocimientos estáticos para priorizar habilidades de adaptación, visión transversal y capacidad de aprendizaje continuo. “Los programas formativos deben adaptarse ofreciendo contenidos alineados con las necesidades reales del mercado”, explica Camps. “Pero, sobre todo, mediante metodologías de enseñanza centradas en habilidades y destrezas más que en conocimiento repetitivo”.
Euncet forma parte del ecosistema deportivo a través de UBAE-Eurofitness y UFEC, facilitando el contacto con el deporte base y el alto rendimiento
La apuesta de Euncet Business School incluye prácticas curriculares obligatorias y la posibilidad de ampliarlas con estancias extracurriculares. Euncet forma parte además del ecosistema deportivo a través de su estructura accionarial, vinculada a UBAE-Eurofitness y a la UFEC, lo que facilita el contacto tanto con el deporte de base como con el alto rendimiento y el sector del fitness. A ello se suma la participación activa del centro en el clúster de la industria deportiva en Cataluña. Estas relaciones potencian la innovación en formación deportiva, con ratios de inserción laboral del 98% y doble titulación UPC-Euncet.
El modelo formativo incorpora también el programa Euncet Accelera, presente en todos los grados del centro, que introduce desde primer curso situaciones prácticas de creación de empresa, innovación y gestión deportiva. La idea es que el estudiante no solo adquiera conocimientos, sino que entienda cómo aplicarlos en entornos reales.
Mientras las grandes competiciones deportivas siguen peleando por audiencias globales, el verdadero partido empieza a jugarse en el terreno de la relevancia cultural. Y ahí, entender cómo se cruzan negocio, marketing y digitalización será tan importante como conocer lo que ocurre dentro del campo.


