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El rugby español busca el ‘try’ mundialista para ingresar 9 millones en 2023

La FER ultima un acuerdo para que el mejor rugby nacional vuelva a verse en televisión y negocia la continuidad de Heineken y Generali. “Debemos estructurarnos como una pequeña empresa”, apunta su presidente, Alfonso Feijóo.

Alfonso Feijoo rugby federacion

La Federación Española de Rugby (FER) confía en lograr un try con el próximo Mundial del deporte del oval. El XV del León a punto estuvo de volver a una cita mundialista en 2019 -su única participación en el gran campeonato data de 1999-, y ahora tiene de nuevo la opción de clasificarse para Francia 2023, un viaje cercano y que puede impulsar notablemente el crecimiento de la federación, que trabaja desde hace seis años bajo el liderazgo de Alfonso Feijóo. El donostiarra fue reelegido este verano como presidente de la institución deportiva, a la que quiere estructurar “como una pequeña empresa”, explica en una entrevista con 2Playbook.

En su hoja de ruta para este nuevo mandato destacan el “mantener y aumentar el nivel deportivo del rugby español, ser ambiciosos en la parte económica y aumentar patrocinios”, eso sí, “siendo muy consciente del efecto de la pandemia”, apunta Feijóo. El presidente anuncia a este medio que la FER reducirá en dos millones de euros su presupuesto en este escenario de “adaptación y flexibilidad a la nueva situación que nos está tocando vivir”.

El máximo dirigente del rugby español llegó a la FER en 2014 con una “deuda de dos millones de euros en un presupuesto de tres millones”. Ahora, la partida ha aumentado hasta los cinco millones y la federación cuenta con un fondo de maniobra de 200.000 euros. El objetivo de la FER, en un escenario de cierta estabilidad económica tras la pandemia, sería poder superar los nueve millones de euros en 2023 con el impulso de una clasificación para el Mundial.

Esto supondría prácticamente doblar la facturación anual actual. Sólo en subvenciones, el billete a Francia aportaría 800.000 euros a las arcas de la institución, y estar en un Mundial “nos daría una presencia muy importante en el panorama rugbístico y un gran respaldo para atraer nuevos socios y patrocinadores”.

En este plan de crecimiento que proyecta Feijóo, el marketing se presenta como un aspecto fundamental. “Queremos darle una dirección más profesional y, para ello, hay que complementar e implementar el área de marketing y de patrocinios. En ese objetivo, la FER ha firmado recientemente un acuerdo por cuatro años con la agencia española Kiwi House, especializada en rugby.

La FER ultima un acuerdo con un teleoperador para la vuelta de la División de Honor a la televisión nacional

Asimismo, otro de los retos que tiene por delante el máximo dirigente de la FER es la vuelta de la División de Honor a la televisión nacional. Próximamente se prevé anunciar un acuerdo de la federación con un grupo audiovisual con canal en abierto que permitiría a los clubes llegar a un mayor número de personas, para beneficio de las entidades y de sus patrocinadores.

Actualmente, el rugby internacional ya está muy presente en la parrilla televisiva en plataformas como Movistar+, que emite desde hace años el Mundial, el Seis Naciones, la Champions Cup europea y el Super Rugby, que reúne a las mejores franquicias del hemisferio sur.

 

La baza mundialista y la barrera de las 40.000 licencias

Centrando la mirada en los sponsors, la FER contempla una posible caída de ingresos por patrocinios de en torno al medio millón de euros. Sin embargo, Feijóo se muestra “optimista” con la próxima renovación de dos de sus principales socios, Generali y Heineken, que acaban contrato con la federación en diciembre. Junto al proveedor técnico, la marca española Joma, con acuerdo hasta 2024, esta terna de empresas copa el grueso de los ingresos por esta materia.

Por otro lado, el rugby está en modo in crescendo en España en el número de practicantes. Según los últimos datos publicados por el Consejo Superior de Deportes (CSD), había casi 38.000 licencias federativas en 2019. Para 2020, el objetivo de la FER era superar las 40.000, sin embargo, “con todas las competiciones en el aire” por la pandemia, quizá haya que esperar todavía un poco más para superar esta barrera. “Somos un deporte que se está volviendo popular entre los niños, que se enganchan enseguida, y a los padres les gusta su filosofía”, destaca Feijóo.

Para poder hacer segura la práctica del rugby, la FER anunció recientemente que está negociando la compra masiva de test de antígenos a los laboratorios Abbott. Los resultados “se obtienen en quince minutos y están certificados por la Comunidad Europea, de manera que se pueda disponer de ellos lo antes posible y se pondrán a disposición de todos los clubes a precio de coste”, destacaba la federación en un comunicado.

Con todo este escenario, las competiciones profesionales comienzan a andar. El pasado 18 de octubre se disputó en Burgos la final de Copa entre El Salvador y Alcobendas, con victoria para este último. Fue el pistoletazo de salida en la vuelta del mejor rugby nacional tras la aprobación del protocolo para el regreso del deporte no profesional. El regreso de un deporte del que, según su máximo dirigente en España, “debemos hacer un producto muy vendible”.

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