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Ni ‘kiss cam’, ni concursos: el baloncesto pierde 2.800 millones de ingresos por la puerta cerrada

El negocio del ‘matchday’ de la NBA cayó en 670 millones, por los 3.360 millones previstos para este año si no se abrían los pabellones. Los clubes de ACB buscan ayudas para compensar la pérdida de 33 millones, y la Euroliga busca dinamizar este negocio.

Un año de estadios vacios basket

Hubo un tiempo en que un pabellón sin público en una liga de baloncesto profesional era una anomalía; ahora, ver desde el televisor un partido con aforo limitado es lo excepcional. Insólito en LaLiga y la ACB, las dos competiciones profesionales que no han podido reabrir sus recintos al público un año después del estallido de la crisis sanitaria. España no fue una excepción: hoy hace un año que la NBA suspendió la temporada de manera indefinida, aunque al igual que la ACB pudo retomar la campaña. Eso sí, sin Kiss cam ni concursos de canastas desde medio campo de por medio. Un año después, no hay datos oficiales agregados de a cuánto ha ascendido el roto económico provocado por la puerta cerrada en el mundo de la canasta, pero la caída del negocio del matchday supera con creces los 2.800 millones de dólares (2.357 millones de euros) anuales.

La competición más damnificada es la NBA, que para la temporada en juego había anticipado una caída de los ingresos de hasta el 40% por la falta de fans en los pabellones. En otras palabras: se podían dejar de facturar 4.000 millones de dólares (3.360 millones de euros) en 2020-2021, un importe que finalmente será inferior porque algunos pabellones han abierto con aforos de entre el 10% y el 25% a partir de febrero. Además, el buen ritmo de vacunación arroja optimismo en los despachos de la NBA. Menos suerte tuvieron la Euroliga, la Eurocup, VTB United League, la Lega Basket Serie A y la Jeep Elite gala, que echaron el cierre definitivo y hoy siguen sin público.

En los Golden State Warriors el impacto de la pandemia es aún mayor, ya que en la temporada anterior estrenó un nuevo pabellón con más aforo. La falta de venta de entradas y no haber llegado a acuerdos para vender sus derechos audiovisuales en medios locales ha provocado que la previsión para este año sea facturar un 70% menos tras la pandemia.

El roto en 2019-2020 fue de 800 millones de dólares (673 millones de euros) por el negocio del matchday en la NBA, que en total aporta el 40% del negocio que mueve la NBA, pues no sólo contabiliza la venta de entradas, sino también el negocio vinculado al pabellón, incluido el alquiler del parking o la restauración. El parón de la competición y la puerta cerrada afectó al negocio comercial, con una caída de 400 millones de dólares (336 millones de euros) en el patrocinio y de la venta de merchandising.

El 40% del negocio que mueve la NBA procede del matchday; en la ACB, este negocio supone el 23%

El impacto en la ACB también fue elevado. En la temporada previa a la Covid-19, los clubes facturaron 33,4 millones de euros con la venta de entradas y abonos, un negocio que aporta de media el 23% del presupuesto de los clubes. “Un año sin público implica dejar de tener 2,16 millones de espectadores en la ACB, con su impacto en ticketing y en patrocinio local, que aporta ingresos gracias al público”, recalcó la semana pasada el presidente de la competición, Antonio Martín.

Algunos clubes cifran el impacto agregado de la puerta cerrada y la caída del negocio por patrocinio en cuarenta millones de euros, un importe que el Gobierno busca compensar con subvenciones financiadas a partir de los ingresos audiovisuales de LaLiga, como ya adelantó 2Playbook.

Dos de los equipos que más facturan por ticketing son el Real Madrid y el Movistar Estudiantes. El primero facturó 1,4 millones menos por socios y pabellón en la temporada anterior, y para la actual ha presupuestado ingresos que, al igual que el FC Barcelona. Eso sí, a diferencia de los merengues, el club culé consiguió mantener el negocio de los abonados y socios en torno a 760.000 euros, en línea con la temporada pre-Covid. El club colegial, por su parte, tampoco recortó su negocio asociado al día de partido y facturó 580.000 euros, aunque para este año prevé no generar ingresos.

En esta competición, parte de los ingresos se pudieron salvar con un final de temporada a modo de play-off disputado en Valencia. Los patrocinadores de la ACB mantuvieron sus aportaciones y se pudieron emitir todos los encuentros de la fase final, gracias a la que la asociación mantuvo intacto el reparto económico de los clubes, de alrededor de 12 millones de euros. De no haberse podido disputar el torneo, la facturación de los clubes hubiera caído hasta un 25%.

En peor situación está el baloncesto francés, que canceló la última temporada y en la actual continúa juega sin público en las gradas. No ha trascendido la pérdida de negocio asociada al matchday en el global de la competición, aunque desde el Asvel apuntan a que dejarán de facturar entre 1,5 millones y 5 millones de euros por club. “No es sólo la taquilla, es el merchandising, la oferta de restauración del pabellón”, explicó Gaëtan Müller, director ejecutivo del club galo, en una entrevista a L’Equipe.  

El Real Madrid Baloncesto facturó 1,4 millones menos por socios y pabellón en 2019-2020 respecto a la temporada anterior

La Dirección Nacional de Control y Gestión (Dngc) de Francia ha asegurado que los clubes sufrirán pérdidas conjuntas de 11 millones de euros en esta temporada. La caída del negocio es por la puerta cerrada que, sumado a la suspensión de la pasada campaña, ha provocado que cinco clubes estén en riesgo de suspensión de pagos con un déficit de más de medio millón de euros.

La situación no es mucho mejor en la Basketball Bundesliga, que sí logró finalizar la pasada temporada con un cambio de formato y con diez equipos disputando el torneo. De no haberlo hecho, la competición y los clubes hubieran dejado de facturar hasta 25 millones de euros. Uno de los clubes más destacados del baloncesto alemán, el Bayern de Múnich, cifró en más de un millón de euros la pérdida de negocio asociado a la taquilla. En Italia, se espera que este año los clubes dejen de facturar 20 millones de euros por la falta de público, según Il sole 24 ore.

En VTB United League, que reúne a los mejores equipos de baloncesto del este de Europa y el año pasado canceló la temporada en marzo, se está pudiendo jugar con público desde que empezó la campaña 2020-2021. De hecho, el CSKA lo hace con hasta un 40% de aforo, mientras que el Unics Kazan ha rebasado ese porcentaje en los partidos en los que ha tenido más asistencia. Este tipo de medidas está permitiendo a los clubes reducir el impacto de la pandemia, si bien no se está facturando tanto por taquilla como se hizo en la temporada previa a la Covid-19.

La liga griega tampoco facilita datos, pero el general manager del Olympiacos, Nikos Lepeniotis, tachó esta crisis de “catástrofe financiera” al afirmar que la pasada temporada se interrumpió en el tramo final, cuando se genera la mitad del negocio anual. “Como resultado de la pandemia, los equipos profesionales estamos afrontando una caída potencial del negocio del 50%”, recalcó.

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