Publicidad

El 1x1 económico de LaLiga Santander: ¿en qué situación se encuentra cada club?

Ingresos a la baja, excesos de masa salarial y ampliaciones de capital marcan la agenda de los clubes de Primera División, que cerraron 2019-2020 de forma muy dispar y encararon 2020-2021 con planes para regatear una vez más o intentar minimizar pérdidas.

atlético laliga campeones

Marc Menchén / Jabier Izquierdo

LaLiga Santander finalizó el pasado fin de semana con el Atlético de Madrid alzándose con el título liguero. Los rojiblancos dominaron la escena en cuanto a rendimiento deportivo, pero casos como el del Real Valladolid, la SD Huesca o la SD Eibar evidencian que un mal curso sobre el césped no tiene por qué estar reñido con su posición económica. Así se desprende del análisis de 2Playbook Intelligence de los estados financieros de los 20 clubes que participaron en Primera División, que muestran una evolución muy distinta en cuanto a facturación total, masa salarial, resultado neto y deuda neta. Y es que la Covid-19 no impactó del mismo modo en cada club, asumiendo el FC Barcelona el 42% de la caída de ingresos por la pandemia en 2019-2020.

Pese a ello, las distintas dimensiones analizadas en LaLiga Stock Market, mantienen al club blaugrana en segunda posición, sólo por detrás del Real Madrid, ya que al rendimiento económico se le unen el análisis del rendimiento deportivo, impacto social, transformación digital, y comunidad digital y física. En total, el informe elaborado por 2Playbook y Territorio Gaming, da un valor total a los 42 equipos de LaLiga en 10.904 millones de euros.

El líder en términos de facturación fue un año más el Barça, con una cifra de negocio de 708,3 millones, por encima de los 676,2 millones de euros del Real Madrid. Para entender las diferencias que existen el fútbol profesional: con esos ingresos ordinarios generaron catorce veces más que el Real Valladolid y cien veces más que el CF Fuenlabrada, el que menos ingresos obtuvo en LaLiga en 2019-2020, con 6,49 millones de euros. En total, la facturación agregada de los 42 equipos, incluida Segunda División, se situó en 4.801 millones de euros, como se desprende de esta radiografía previa de 2Playbook sobre la clasificación específica por cada línea de ingresos y gasto relevante en el último ejercicio auditado.

 

Un estudio de Pwc para LaLiga señala que el impacto neto de la pandemia fue de 175 millones en 2019-2020, mientras que en 2020-2021 podría alcanzar los 854 millones de euros. Los clubes han intentado aplicar ajustes en la masa salarial, al tiempo que buscaban financiación adicional, como los 350 millones en préstamos avalados por el Estado a los que recurrieron quince clubes. En paralelo, una decena de equipos han logrado ampliaciones de capital por 280 millones de euros durante la pandemia, con el Atleti protagonizando la operación más destaca.

El Atlético de Madrid, que se ha proclamado campeón de LaLiga Santander, ha puesto en marcha una ampliación de 181,9 millones de euros. Su objetivo es compensar las pérdidas previstas para 2020-2021, en la que confiaba obtener 127 millones por traspasos y algo de taquilla. Lastrado por el cierre del Wanda Metropolitano, ya en 2019-2020 vio como su cifra de negocio se recortó un 4% interanual, hasta 344,7 millones de euros. Para esta temporada, el club fía su beneficio a la venta de Álvaro Morata por 40 millones. La cifra de negocio estimada se sitúa en 293,8 millones.

 

 

El segundo clasificado, el Real Madrid, ha captado este curso 50 millones de euros más de Providence, la firma de inversión que lleva inyectados ya 250 millones de euros en las arcas blancas, tal y como avanzó 2Playbook. A cambio, las partes han renovado hasta 2026-2027 el vencimiento de la alianza que les une desde hace cuatro temporadas La liquidez obtenida es necesaria para la entidad que preside Florentino Pérez, que aprobó para esta campaña una cifra de negocio de 616,8 millones de euros. Esto supone una caída interanual del 13% y un ajuste del 25% respecto al presupuesto previsto para entonces. Apuntaba a unas pérdidas de 91 millones en 2020-2021 de no mediar un ajuste salarial que aún no se ha anunciado.

 

 

El tercer grande en discordia, el FC Barcelona, ha finalizado tercero el curso de LaLiga Santander y con una grave crisis económica. Su nuevo presidente, Joan Laporta, ha logrado la garantía del fondo Goldman Sachs para obtener hasta 500 millones de euros a través de inversores, siempre que la asamblea de compromisarios valide esta operación. Con este gas, el Barça confía en poder reestructurar con ello su deuda, que a 30 de junio de 2020 acumulaba 820 millones de euros en compromisos con bancos y clubes, a los que se añaden 815 millones vinculados al Espai Barça. Para 2020-2021, la previsión de la anterior junta fue de alcanzar los 827,6 millones de euros, un 3% menos. Eso sí, fiando la sostenibilidad a la venta del Barça Corporate y con el riesgo de cerrar finalmente con unas pérdidas de 300 millones si se limpia de verdad el balance.

 

 

El último clasificado español para la próxima Champions League -vía LaLiga- es el Sevilla FC. El club hispalense aspira a ser una marca deportiva más internacional, y en ese camino ha desarrollado una renovación completa de su identidad, que ya le ha valido para firmar nuevos patrocinios como el de AliExpress para la trasera de su camiseta. Fijándose ya como un equipo Champions, la entidad presupuestó para 2020-2021 un incremento del 25% en su facturación, hasta 226,69 millones de euros gracias a la gran competición europea y a la venta de un futbolista antes del cierre del ejercicio. En términos de rentabilidad, confiaba en esquivar los números rojos con alguna gran venta.

 

 

En un contexto parejo al del Sevilla, la Real Sociedad da por finalizada la temporada con un notable éxito europeo y un modelo de gestión en crecimiento a pesar de la pandemia. A ello se le suma la conquista de la Copa del Rey -derivada de la pasada campaña-, lo que le aportará un extra de ingresos en unos presupuestos para 2020-2021 donde se apuntaban una facturación de 110,6 millones de euros y un exiguo beneficio de 800.000 euros. Superávit que se suma a los dos millones de euros ganados en la campaña anterior. Además, muestra de su solidez, logró 10 millones de los bancos para mantener estable su posición de caja. Encadena ya varios años en beneficios.

 

 

El Real Betis vuelve a Europa, y esto supone un balón de oxígeno para un club que ha sufrido un duro golpe con la Covid. El club cifra en 50 millones de euros la pérdida de ingresos derivada de la pandemia, lo que conllevó a que la junta presidida por Ángel Haro a acordar un nuevo ajuste salarial de la primera plantilla. Salvada la rentabilidad económica en 2019-2020, al ajuste en el gasto se podría sumar la venta de algún futbolista cotizado para así cerrar sin pérdidas un 2020-2021 para el que tenía previsto obtener una cifra de negocio de 87,91 millones de euros, un 18% menos que en el último curso prepandemia.

 

 

El Villarreal CF es el club que mejor ha terminado la temporada. No en vano, ha levantado la Europa League, su primer título, lo que le reportará notables ingresos en el último mes de ejercicio. Este bonus -al que habrá que descontar las primas para jugadores y staff- apoyará la consecución de los objetivos financieros del club para 2020-2021, que presupuestó cerrar el curso con una cifra de negocio de 102,63 millones de euros, un 20% más que el ejercicio anterior. A diferencia de otros modelos de gestión, el suyo pasa por generar déficit cero en ciclos de cuatro temporadas.

 

 

El RC Celta ha aprovechado la temporada para invertir en su futuro. El club vigués ha completado una operación de 13 millones de euros, a pulmón, para la ejecución de la primera fase de su nueva ciudad deportiva. Los beneficios de ejercicios previos le permitirán a la entidad soportar unas pérdidas estimadas de 16 millones de euros para este curso, mientras que la cifra de negocio se sitúa en torno a los 50 millones, con un ajuste de diez millones sobre lo previsto. Por otro lado, la reforma de Balaídos espera a que se desencalle el lío judicial entre la propiedad y el Ayuntamiento de Vigo.

 

 

El Euro-Granada ha sacado tajada este año de su viaje por el continente. Su clasificación para Europa League permitió que la cifra de negocio en el primer semestre se disparara un 47,5% interanual, hasta 44,53 millones de euros. De hecho, esa clasificación le permitía automáticamente no tener que negociar más ajustes y poder jugar con ese extra de ingresos para dar estabilidad al proyecto durante la tormenta de la Covid-19. En términos de deuda, la entidad continúa con el pago de sus compromisos con entidades de crédito, con las que tiene comprometidas devoluciones que rondan los 933.000 euros anuales hasta 2024-2025, para un total de 4,7 millones.

 

 

El cierre de San Mamés, derivado de la pandemia, ha generado un agujero en las estables finanzas del Athletic Club. El club vasco tuvo que rehacer en mitad del curso su presupuesto para 2020-2021 y anunciar unos potenciales números rojos de 21,5 millones de euros. Sólo de las cuotas de socios se han esfumado 7,4 millones de euros. Para compensar esta caída, la junta que preside Aitor Elizegi acordó una rebaja salarial del 8,4% para este año. Los vizcaínos, que contaban con un colchón de 122,6 millones de euros entre provisiones y caja, cifran en 35 millones las pérdidas agregadas que soportará durante las dos primeras campañas afectadas por la Covid-19.

 

 

En Pamplona, el CA Osasuna está de centenario. El club rojillo ha sellado su permanencia una temporada más en LaLiga Santander y afianza su crecimiento, en el que toma parte prioritaria el nuevo Sadar que ya espera a sus aficionados. Eso sí, la deuda de la entidad ha escalado de 31 millones a 43 millones de euros, ya que la pandemia ha coincidido con el grueso de los trabajos para completar la remodelación del estadio. Los navarros cerraron el primer semestre con un beneficio de 2,1 millones de euros, importe suficiente para cumplir los 300.000 euros de superávit previstos a cierre del presente ejercicio, tras facturar en torno a 55 millones de euros. En 2019-2020, el club obtuvo un superávit de cerca de dos millones de euros.

 

 

El Cádiz CF ha aprovechado su vuelta a Primera División para aumentar capital y acelerar su saneamiento económico. El club gaditano ha logrado cerrar con exceso de demanda la ampliación de 3 millones de euros que puso en marcha esta misma campaña. En cuanto al negocio, la dirección prevé lograr una cifra récord de facturación en 2020-2021 y el beneficio neto más alto de su historia reciente si se excluye el impacto de las quitas de deuda. El club aprobó el pasado diciembre un presupuesto de ingresos de 51 millones de euros para esta temporada, con un beneficio de 3,5 millones de euros. De este modo, compensará las pérdidas que asumió en 2019-2020 por las primas pagadas a los jugadores por el ascenso.

 

 

Un histórico de LaLiga como el Valencia CF vive momentos complicados. El club che arrastra este curso unas pérdidas de 8 millones de euros (2019-2020) que se triplicarán previsiblemente a cierre de esta temporada, en la que prevé perder 26,4 millones de euros. Sin clasificación europea, el propietario de la entidad, Peter Lim, continúa su pulso con el Ayuntamiento de Valencia respecto a la construcción del Nuevo Mestalla, cuya ATE podría romperse próximamente. Desde su llegada, las pérdidas acumuladas superan los 100 millones de euros, equivalente a la ampliación de capital que ejecutó en 2015, pero no se atisba la sostenibilidad a medio plazo sin la venta de jugadores.

 

 

El Levante UD tenía un plan para este curso y la financiación, tras lograr 60 millones de Rotschild para financiar su mayor inversión patrimonial de la historia. En términos de sostenibilidad, la entidad granota confiaba en cerrar 2020-2021 con 16,5 millones de ingresos en traspasos de futbolistas para continuar en beneficios. A pesar de la congelación del mercado de fichajes, el club confía en obtener una facturación total superior a los 82 millones de euros. Mientras, el remodelado Ciutat de València ya ha dado la bienvenida a sus aficionados.

 

 

El año de la pandemia no acabó mal en lo económico para el Getafe CF. El club azulón, a pesar de sufrir hasta la penúltima jornada en la zona baja de la tabla, cuenta con las arcas bien cubiertas, tras ganar 16,64 millones en 2019-2020. Para este curso, la previsión de su junta, liderada por Ángel Torres, era obtener exiguos beneficios con un notable ahorro del gasto y una cifra de negocio que, gracias a la televisión, rozará los 63 millones de euros.

 

 

El Deportivo Alavés, salvado a última hora del descenso, ha decidido proteger su caja con 13,5 millones de euros en préstamos extra durante esta temporada. La entidad, propiedad del Grupo Baskonia-Alavés y que celebraba el centenario, firmó hasta tres operaciones de crédito tras el verano. A ello sumó un recorte del 12,1% en el pago de nóminas en el área deportiva (11,7 millones) tras mantener estable la cifra de negocio en 28 millones. La entidad dirigida por Haritz Kerejeta salvó el beneficio en 2019-2020 y ya se ha asegurado amarrar la sostenibilidad en 2020-2021 gracias a las plusvalías por traspasos. A futuro, y aprovechando la opción de los fondos europeos, han solicitado 64 millones para financiar su proyecto universitario junto al Buesa Arena.

 

 

El Elche CF se quedará un año más en LaLiga Santander, y esto le permitirá volver a contar con solvencia para seguir en beneficios. El propietario del club, el empresario argentino Christian Bragarnick, aseguró recientemente que acabarán el ejercicio con superávit tras ajustar al máximo el límite salarial ante la necesidad de compensar pérdidas del pasado. El equipo ilicitano presupuestó 48 millones de euros de facturación en su retorno a la élite del fútbol español.

 

 

La SD Huesca ha aprovechado su año en Primera para acometer proyectos en casa. El más importante de ellos ha sido el plan de remodelación de su estadio, El Alcoraz, en el que el club ha invertido cuatro millones de euros. No en vano, es de su propiedad. Su presupuesto para este curso era de 60 millones de euros, un 16% más que la temporada anterior, en Segunda División, adonde volverá en 2021-2022. En ningún caso ha abandonado la rentabilidad, independientemente de la categoría en la que ha militado.

 

 

Duro golpe el que ha recibido el proyecto de Ronaldo con el Real Valladolid. Un mal final de campaña le ha llevado al descenso de categoría. Eso sí, los fondos de la entidad están ya en positivos después de batir su récord de beneficios con 9,9 millones de euros en 2019-2020. Ahora, el objetivo para este curso era crecer desde el área comercial, con la que rebasar los 6 millones de euros de este negocio y facturar 65 millones de euros a cierre de 2020-2021, que también preveía cerrar en positivo tras la venta de Salisu. En su regreso a Segunda, contará con unos 14,6 millones de ayuda al descenso para intentar recuperar su plaza en la élite.

 

 

La SD Eibar deja atrás una bonita historia de siete años. Una travesía por las estrellas de este modesto club que le ha permitido proyectar planes para que su estancia en LaLiga Santander deje legado en la entidad. El plan del club guipuzcoano es cerrar el curso con algo menos de 5 millones de euros de superávit, tras comerse la Covid un 10% de sus ingresos previstos esta temporada. En total, el Eibar ha ganado 61,67 millones de euros durante las últimas seis campañas. Con ello, el club ha podido invertir 40 millones de euros a pulmón para remodelar el estadio de Ipurua y confeccionar el proyecto de su primera ciudad deportiva.

 

 

Publicidad

Publicidad

Alta Newsletter

Completa el formulario para unirte a la comunidad de profesionales de la industria del deporte de 2Playbook y recibir cada mañana la información que necesitas para tu jornada.

Formulario

* Opcional
Áreas de interés