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Barça y Nike negocian para frenar una batalla legal de 50 millones de euros por impagos y abuso

Antes de las últimas elecciones, el club presentó tres demandas contra la marca estadounidense, por abuso de posición de dominio, impagos de ‘royalties’ por la venta de réplicas y penalizaciones abusivas. La junta de Laporta busca un acuerdo amistoso.

fc barcelona nike tienda

La relación entre el FC Barcelona y Nike es una de las más extensas en la industria del fútbol, pero en los últimos años también ha sido de las más complicadas y repletas de tensiones. Tanto, que el club presentó antes de las elecciones presidenciales una batería de demandas contra la marca de artículos deportivos que en total suman una factura de casi 50 millones de euros, según explican a 2Playbook tres fuentes conocedoras de la situación.

Las denuncias se presentaron por el anterior equipo ejecutivo, cuando las riendas ya estaban en manos de la comisión gestora. Fuentes del Barça confirman la existencia de estos procesos, que la junta de Joan Laporta ha decidido suspender de mutuo acuerdo con Nike para buscar una solución amistosa.

No en vano, las dos partes están teóricamente obligadas a entenderse hasta 2028, que es cuando vence el acuerdo de renovación que sellaron en 2016. Aquella alianza se presentó como la más lucrativa del fútbol mundial, pues la junta de Josep Maria Bartomeu la cifraba en 155 millones de euros anuales. De este importe, en realidad sólo 55 millones se correspondían a ingresos por patrocinio, pues más de 30 millones son inversión en marketing y el resto se corresponde a los ingresos brutos que el club empezaba a contabilizar tras la recuperación de todo el negocio de retail.

¿El problema? Esa nueva asociación nunca dispuso de un nuevo contrato definitivo, en el que se aterrizaran todas las condiciones y se interpretaran todos los puntos. Ante la urgencia de firmar por parte del Barça para empezar a anotarse nuevos ingresos, se firmó inicialmente un “contrato corto” que recogía todas las líneas maestras de la relación entre 2018 y 2028, si bien no las aterrizaba. “Tenían año y medio para definir los puntos concretos del contrato, pues ahora sólo tienen un documento que regula los elementos fundamentales”, indican fuentes jurídicas.

En cuanto a la ofensiva judicial, el frente se divide en tres demandas: una por impagos en los royalties por la venta de réplicas de camisetas; otra por las penalizaciones que Nike imponía al Barça por incumplimientos que no se consideran tales, y una tercera por abuso de posición de dominio. “Si esta demanda prospera, el impacto que tendrá entre los grandes clubes de Europa es muy relevante”, aseguran sobre el tercer litigio planteado.

Por partes. Tras asumir todo el negocio de retail, el equipo de Barça Licensing & Merchansing (BLM) detectó que la marca estadounidense había dejado de pagar la liquidación correspondiente a las réplicas. Se trata de copias oficiales de las equipaciones de juego, aunque de una calidad técnica inferior y que se venden sin el logo de Nike en establecimientos como Carrefour.

Este negocio no lo lleva directamente la multinacional estadounidense, sino una empresa catalana llamada Roger’s. La compañía logró la licencia mundial de réplicas del Barça para España y Portugal en 1999, el mismo año en el que Nike creó la mercantil para explotar todo el retail blaugrana. En su cartera de clientes también están Real Madrid, Atlético de Madrid, Juventus, PSG, Bayern de Múnich… “Debían mucho dinero tras el análisis que realizaron internamente”, apuntan las fuentes consultadas.

Este licenciatario pagaba un canon anual por la exclusiva a la multinacional estadounidense; de hecho, de los casi 50 millones que reclama el Barça en los tres frentes, el grueso se concentra en este asunto. Las últimas cuentas anuales de FCB Merchandising, correspondientes a 2015-2016, señalan que los derechos de licencia nacional representaban un 12% de los ingresos, es decir, unos 7,5 millones de euros en ese último año; estas licencias, pero a nivel internacional, representaron el 8% del total, con unos 5 millones. Se desconoce qué importe representaba Roger’s.

El segundo pulso tiene que ver con las penalizaciones que Nike venía aplicando al Barça durante los últimos años por el presunto incumplimiento de los acuerdos. La anterior junta analizó una por una todas las sanciones, y acabó concluyendo que varias eran más que cuestionables. Estas son de todo tipo, desde aspectos relacionados con el rendimiento del primer equipo, hasta cuestiones más de cariz publicitario.

La tercera, y la más relevante en cuanto al impacto que podría tener en el sector, es la de abuso de posición de dominio. La multinacional firmó en conformidad un expediente sancionador con la Comisión Europea (CE) que se inició en 2017 y se cerró en 2019, por el que pagaba 12,5 millones de euros. La sanción era por “prohibir a los comerciantes vender mercancías autorizadas a otros países del Espacio Económico Europeo”, según informó entonces Competencia.

Esta restricción, añadía, “afectaba a los productos de comercialización de algunos de los clubes y federaciones de fútbol más conocidos de Europa, para los que Nike tenía la licencia”. “Por resumirlo, con esto se restringía la oferta de producto del Barça en París o del PSG en Barcelona, de modo que siempre podía inducir a la compra del merchandising de uno u otro”, resumen las fuentes consultadas. Es decir, que forzaba a los grandes clubes con los que trabaja a que prácticamente limitaran su retail al mercado natural.

La Comisión reveló que estas prácticas anticompetitivas estuvieron en vigor entre 2004 y 2017, periodo en el que el Barça estaría buscando un resarcimiento económico por la pérdida de ingresos que eso le habría provocado. “Las prácticas ilegales de Nike afectaron en diversos grados a los productos con licencia de las marcas de clubes como FC Barcelona, Manchester United, Juventus, Inter de Milán y AS Roma, así como a federaciones nacionales como la Federación Francesa de Fútbol”, corroboró la CE.

En su resolución, el organismo comunitario invitaba a que todos los afectados buscaran compensación en los tribunales nacionales, y eso es lo que estaba intentando el Barça en este momento. “En diversos grados, este tipo de prácticas estuvieron presentes en los seis negocios de merchandising de Nike durante el período relevante”, señala.

Sin embargo, continúa, “fueron más prominentes para el FC Barcelona, en consonancia con el mayor tamaño del negocio de merchandising del club y con el hecho de que su alcance y base de seguidores van mucho más allá de su territorio nacional”, advertía ya la investigación. Muestra de ello es que, de la sanción de 12,5 millones que pagó Nike (previa rebaja del 40% por cooperar), un total de 6,38 millones fueron impuestos a FCB Merchandising, la subsidiaria que gestionaba el negocio culé.

La investigación desgrana también ese modus operandi, apuntando que, “además de las restricciones contractuales explícitas, Nike solicitaba en ocasiones a los licenciatarios que limitaran sus actividades a los territorios que se les asignaron en sus acuerdos de licencia”. Es decir, que se limitaba el potencial de ventas de los retailers y, por consiguiente, el dinero a cobrar por los clubes.

Ante esta situación, los anteriores rectores del club consideran que hay visos de poder lograr una compensación, si bien Laporta y su nuevo comité de dirección buscan un pacto amistoso. Porque aún quedan más de seis años de relación con Nike, y porque es su principal fuente de ingresos por patrocinio, toda vez que Rakuten decidió que no seguiría tras ampliar un año de contrato con una rebaja del 45%, hasta 30 millones. Tampoco está clara la continuidad de Beko, que este año paga 10 millones de euros por la ropa de entrenamiento, tras romperse un nuevo contrato a cinco años por el estallido de la pandemia. Y ello, en un contexto en el que el club se encuentra sin director comercial, ni de marca, dos posiciones clave de cara a convencer a las marcas para que inviertan en el Barça.

A falta de conocer más detalles sobre el presupuesto, la junta directiva ha aprobado una previsión de ingresos de 765 millones de euros para 2021-2022, lo que supondría una mejora de más de 130 millones respecto al último ejercicio. Entre las razones, la reapertura del Camp Nou y el Palau Blaugrana de manera progresiva, la previsible recuperación de algunos negocios ligados al turismo y las ventas de futbolistas ya cerradas en el mes de agosto.

Tanto las cuentas de 2020-2021 como el presupuesto de 2021-2022 serán votados en la asamblea de compromisarios que se ha convocado para el fin de semana del 16 y 17 de octubre, coincidiendo con la visita del Valencia CF. Diez días antes, el 6 de octubre, el director general del Barça, Ferran Reverter, presentará los resultados de la due dilligence encargada a Deloitte y que ha destapado diversas conductas irregulares.

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