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Eduard Romeu (FC Barcelona): “Si no vendemos activos, perdemos 200 millones al año”

El vicepresidente económico confirma que el fuerte desequilibrio entre ingresos y gastos obligará a ejecutar operaciones, como la venta de BLM o de futbolistas también en 2023-2024. La masa salarial, disparada a 656 millones, se quiere reducir un 24%.

Barça Eduard Romeu 2022

“Si no hacemos cosas, tal y como tenemos la estructura perdemos 200 millones al año”. Así de contundente se ha mostrado hoy Eduard Romeu, vicepresidente económico del FC Barcelona, a la hora de referirse sobre la situación del club. El dirigente, que confirmaba así lo anticipado por 2Playbook sobre el agujero operativo que arrastra la entidad, ha dejado entrever que esto les obligará a proseguir con la venta de activos durante dos años más y, ahora sí, recortar gastos deportivos.

El presupuesto de 2022-2023 está ya salvado gracias a la colocación de un 15% adicional de los derechos de televisión a Sixth Street y de un 49% del brazo audiovisual y digital a Socios.com y Jaume Roures, cofundador de Mediapro. Estos dos movimientos son clave para que el beneficio neto previsto para el ejercicio se sitúe en 274,5 millones de euros, pero pospone un año más la reestructuración de la masa salarial.

Romeu ha señalado que su objetivo es que la sostenibilidad de las operaciones pueda alcanzarse en 2024-2025, básicamente por una progresiva reducción de la masa salarial. Maribel Menéndez, directora corporativa, lo ha definido como “la inercia de los contratos”, que este año dispara el gasto en plantilla deportiva un 27%, hasta 656 millones. En este importe, además de los contratos crecientes de algunos jugadores, se recoge el impacto de los diferimientos salariales, que se estima en más de 100 millones de euros.

De ahí que internamente se trabaje con la idea de regresar a una cifra próxima a los 500 millones en 2024-2025 con la finalización de los vínculos de Sergio Busquets, Gerard Piqué y Jordi Alba, entre otros. Ese es el objetivo, no la cifra en la que quedaría el gasto en nóminas, pues en el club tienen asumido que estas tres salidas deberán cubrirse con nuevos futbolistas, si bien con un coste anual inferior a los aproximadamente 40 millones de euros que representa cada uno.

El objetivo del Barça es que la sostenibilidad operativa pueda alcanzarse en 2024-2025 gracias a una reducción de la masa salarial

La ejecutiva ha defendido que esta “estrategia de transición”, con la que se han vendido activos del Barça por 714,75 millones de euros (863,5 millones a nivel contable), es la única vía para poder encauzar el desajuste entre ingresos y gastos. De ahí que para 2023-2024 ya se contemple la venta definitiva del 49% de BLM, el brazo de retail por el que ya llegaron ofertas de 200 millones de euros, rechazadas porque pedían incluir el contrato con Nike.

Romeu ha dicho que el momento de la colocación de esta compañía dependerá, sobre todo en función de los traspasos de futbolistas que puedan producirse u otros movimientos. Ahora bien, es la única venta de activos que tiene autorizada la junta directiva por parte de los socios, situándola como el único extraordinario posible. “Buscamos un socio industrial que nos ayude a hacerlo más grande, pero quien quiera entrar ahí deberá pagar y ya dijimos que no haremos ninguna operación por debajo de los 300 millones de euros”, ha recordado Romeu.

En esa búsqueda de la sostenibilidad económica, otro elemento clave es el traslado del primer equipo al Estadio Olímpico de Montjuïc, que supondrá una merma adicional de ingresos. La dirección aún está realizando cálculos sobre el impacto definitivo, que podría estar en torno a 50 millones de euros, pero que Romeu confía en que “encontraremos la fórmula para neutralizarlo”. Visiblemente molesto, ha calificado de “error estratégico” no avanzar el traslado temporal para acelerar las obras, pueste este retroceso de facturación será un obstáculo para cubrir ese agujero operativo de 200 millones.

De momento, la junta trabaja con la previsión de que la cifra de negocio crecerá a un ritmo de doble dígito, pero más moderado: un 23% más respecto a 2021-2022, con 772,07 millones de euros, aún lejos del techo que se estableció en 2018-2019 con 836,73 millones. “Trabajamos para avanzar la situación de equilibrio. Si fuera una foto estática, no llegaremos al equilibrio hasta 2024-2025”, ha insistido Romeu, que confía en que los ingresos puedan ser finalmente mayores. “Hemos sido muy prudentes”, se ha defendido.

Para este año, la junta ha proyectado un aumento de los ingresos por competiciones del 64%, hasta 100,89 millones de euros, confiando en la reapertura total de los recintos deportivos y “una recuperación completa del turismo a niveles previos a la pandemia”. Además, fruto de la inflación y que no ha habido descuentos relacionados con el Seient Lliure, las cuotas de socios y abonados alcanzarán una cifra récord de 65,68 millones de euros.

El área audiovisual retrocederá un 6% interanual, hasta 236,1 millones de euros, el importe más bajo de los últimos cinco años. La dirección confía en que suban los pagos de Uefa, asumiendo que se alcanzarán los cuartos de final de Champions League, pero ya con la reducción de aproximadamente 41 millones por el porcentaje de los derechos de televisión (25%) que se transfieren a Sixth Street.

En cuanto al área comercial, ahí es donde más ambiciosa se muestra la junta, pues ha presupuestado unos ingresos récord de 369,41 millones de euros por patrocinio y retail, un 38% más que en 2021-2022. El Barça lo atribuye a la recuperación total del negocio de retail, que debería doblar su facturación y alcanzar los 100 millones de euros, así como la entrada en vigor del acuerdo con Spotify, que garantiza 62,5 millones de euros por temporada y el regreso de las giras estivales, que podría haber generado cerca de 10 millones ya en 2022-2023. Por último, el club confía en obtener unos 85 millones por otros ingresos, donde se incluyen las plusvalías por traspasos e ingresos por cesiones de jugadores, entre otros.

Por lo que respecta al gasto, la dirección ha proyectado que el resto de los gastos de explotación se disparen por encima del 70%, hasta 231 millones de euros, por el efecto de la reapertura de las instalaciones, el incremento de la red de tiendas de BLM y gastos asociados al Espai Barça.

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