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Florentino protege la caja del Madrid con 361 millones en créditos sin usar al margen del estadio

El club aprovechó la financiación avalada por el ICO para blindar su tesorería a largo plazo y cancelar préstamos existentes. Ya se han dispuesto 375 millones para las obras del Bernabéu, que exigirán un extra de 170 millones que los socios deben avalar.

real madrid florentino perez asamblea 20

Son los dos máximos exponentes del fútbol español, pero su situación económica y su gestión de la pandemia es radicalmente opuesta. Mientras el FC Barcelona ha sufrido las pérdidas más abultadas de su historia y ha sufrido importantes problemas de caja, el Real Madrid no sólo habrá transitado la crisis sanitaria regateando los números rojos, sino que además ha aprovechado para blindar su posición de tesorería. A 30 de junio de 2021, el club que preside Florentino Pérez contaba con 122 millones en efectivo y 361 millones de euros en líneas de crédito de los que no había dispuesto, según ha podido saber 2Playbook.

“El club puede hacer frente holgadamente a todos sus compromisos de pago, así como disponer de flexibilidad para la toma de decisiones sobre eventuales nuevas inversiones”, defiende la junta directiva en la memoria anual remitida a sus compromisarios. En la misma, relata cómo consiguieron gestionar la situación para aprovechar las oportunidades de mercado que se abrieron durante la pandemia.

En abril de 2020, cuando la Covid-19 ya había precipitado la suspensión de todas las competiciones y se había decretado el Estado de Alarma, el club obtuvo cuatro préstamos con otros tantos bancos por 155 millones de euros. Todos ellos están avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y contaban con un plazo de vencimiento de cinco años, con uno de carencia. En noviembre de 2020, estas operaciones fueron refinanciadas por un año más, por lo que la entidad sólo pagará intereses hasta 2022.

La ventaja para el Real Madrid es que estas líneas de crédito, de las que no ha dispuesto un solo euro, se añadió una más de 50 millones con un vencimiento inicial de tres años. Además, renovó otra que vencía en marzo de 2021 por 40 millones más. Todos estos movimientos, junto a las pólizas que ya tenía abiertas, elevaban la capacidad de nuevo endeudamiento a 361 millones de euros.

Hacerlo no supone prácticamente ningún inconveniente, pues las cuentas anuales que Florentino Pérez presentará a los socios revelan que la única deuda con bancos es la contraída con el aval del ICO, por lo que sólo hay 2,3 millones en vencimientos a un año vista y 152,68 millones de euros a largo plazo. “Todos estos datos ponen de manifiesto la robusta situación patrimonial y elevada solvencia que mantiene el club a pesar de la pandemia”, insiste la junta directiva, que a la hora de calcular la deuda neta deja al margen la financiación del Santiago Bernabéu.

La asamblea de compromisarios de 2018 autorizó a Pérez a cerrar una operación de 575 millones de euros, con un plazo de amortización a 30 años y un interés fijo de 2,5%. Con tal de reducir los costes financieros, la junta logró que la liberación de fondos se hiciese por tramos, y a cierre de 2020-2021 ya se habían dispuesto un total de 375 millones. Si se cumple el calendario inicial, ya en julio se habrían liberado los 200 millones restantes, de ahí que el Real Madrid haya convocado una asamblea extraordinaria para el mismo día en la que solicitará aumentar la capacidad de endeudamiento.

Aunque oficialmente no se ha hecho público cuánto se ha encarecido el presupuesto original del proyecto, El Confidencial desveló el pasado junio que ese importe extra ascendería a 150 millones de euros. De ahí la necesidad de volver a pedir permiso, pues toda operación que exceda un 20% del presupuesto (160 millones si se toma como referencia el de 2021-2022) debe ser ratificada por los socios compromisarios.

El sobrecoste se debe a la decisión final de introducir un terreno de juego retráctil, de modo que el campo de fútbol pueda protegerse bajo tierra y ser sustituido por una nueva superficie multidisciplinar. En ella, según un vídeo hecho público por el club, se podrían celebrar todo tipo de eventos, desde partidos de la NFL, tenis o baloncesto, hasta conciertos, congresos o ferias de exposición.

Pérez explicó en la última asamblea de socios que prevén generar una facturación extra de 150 millones de euros anuales cuando el nuevo recinto esté terminado y funcione al 100%, previsiblemente para el inicio de 2022-2023. De entrada, inaugurando una segunda tienda oficial en otro de los extremos del estadio y convirtiendo los interiores en un gran centro comercial con “puntos de venta digitales de las marcas de electrónica y consumo más prestigiosas para convertir las zonas comunes en un escaparate imprescindible de las novedades mundiales”, dijo. En total, habrá 31.400 metros cuadrados de superficie para usos complementarios.

Es decir, que la deuda podría pagarse sin problemas con esos nuevos ingresos, pues se contempla una amortización anual de 29,5 millones de euros, a partir del 30 de julio de 2023 y hasta su vencimiento el 30 de julio de 2049. El club recuerda que la financiación, intermediada por Key Capital Partners, no ha exigido garantía hipotecaria alguna, únicamente los nuevos ingresos que se generen. La financiación fue estructurada por JP Morgan y Bank of America Merrill Lynch, con la colaboración de Banco Santander y de Société Générale, y CaixaBank como agente de la operación.

Excluida esta operación, la junta de Florentino Pérez defiende que la deuda neta al término de 2020-2021 era de sólo 46 millones, frente a los 241 millones de euros de 2019-2020. Esta fuerte variación se debe a un fuerte descenso de los compromisos de pago por fichajes y un aumento casi proporcional en lo que le deben por futbolistas, así como una reducción de la deuda bancaria. “El club ha realizado desde junio 2009 un esfuerzo intenso y sostenido de reducción de deuda”, remarca la memoria, en la que sí se detalla cuál es la foto real si se incluye el endeudamiento por las obras del estadio. En caso de sumarse todos los saldos, la deuda neta alcanzaría los 320 millones de euros.

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