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El Real Madrid volverá a superar los 800 millones de facturación en 2021-2022 y repetirá beneficios

El club confía en que el negocio ordinario crezca un 7%, hasta 695,5 millones, por la reapertura del estadio. Además, ya se ha asegurado más de 100 millones en traspasos y deja congelado el gasto en nóminas (401 millones) y amortizaciones (177 millones).

real madrid florentino benzema

Los equipos de fútbol exponen sus grandes títulos en las vitrinas de los museos, pero hay hitos que sólo brillarán en los informes que repasen el impacto de la Covid-19 en el sector. “El club va a ser uno de los pocos grandes clubes de Europa que no incurra en pérdidas”, celebra el Real Madrid en su memoria anual de 2020-2021, un ejercicio en el que volvió a salvar el beneficio neto e incluso lo aumentó, hasta 874.000 euros. Este 2021-2022 no será menos, pues la previsión de la junta de Florentino Pérez es que se vuelvan a superar los 800 millones de euros de facturación y el resultado neto alcance el millón de euros, según la documentación a la que ha accedido en exclusiva 2Playbook.

El cierre del último año tiene doble mérito, pues la previsión que Pérez expuso a los socios era la de un probable agujero de 70 millones de euros si no se adoptaban medidas de contención del gasto. Finalmente logró repetir una rebaja del 10% del salario de la mayoría de los deportistas y la alta dirección, a la que siguió un fuerte ajuste de los gastos de explotación y algunos movimientos extraordinarios que, como en 2019-2020, fueron claves para esquivar las pérdidas.

Con un beneficio neto promedio de 34 millones anuales entre 2011-2012 y 2018-2019, según datos extraídos de 2Playbook Inteligence, una de las grandes virtudes de Pérez y su equipo ejecutivo ha sido crear bolsas mediante provisiones o deterioros del valor de los activos que, cuando han sido necesarios, se han liberado. De esta manera, se ha evitado tributar en exceso por Impuesto de Sociedades en los ejercicios de alta rentabilidad y se han creado cojines contables para los peores momentos, como la pandemia.

Por ejemplo, en 2020-2021 se revirtieron deterioros de la plantilla deportiva por 16,48 millones de euros, que fueron determinantes para cerrar con beneficios; además, se liberaron provisiones por 3,1 millones. Lo mismo sucedió en 2019-2020, cuando se pudo anotar un ingreso extraordinario de 23,14 millones de euros tras un fallo del Tribunal General de la Unión Europea, en el que anulaba la decisión de la Comisión Europea (CE) de considerar ayuda de Estado una operación urbanística del club con el Ayuntamiento de Madrid en Las Tablas. Como el club previamente pagó al consistorio y se apuntó el gasto, el año pasado pudo apuntarse un ingreso extraordinario por la misma razón.

A priori no hay nuevos posibles extraordinarios a la vista, por lo que sostener la rentabilidad en 2021-2022 dependerá de la prudencia en el gasto y el aumento de los ingresos. La dirección que encabeza José Ángel Sánchez prevé que la cifra de negocio mejore un 7% interanual, hasta 695,5 millones de euros. La principal razón del avance es la reapertura gradual del Santiago Bernabéu, que permitirá que los ingresos por cuotas de socios, abonados y taquilla se multipliquen por ocho, hasta 85,53 millones de euros.

En 2020-2021, el club se tuvo que conformar con 8,4 millones de las cuotas sociales, frente a los aproximadamente 50 millones de un curso normal. Además, obtuvo 6,8 millones por la disputa de la Supercopa de España y 94,5 millones por la Champions League, donde alcanzó las semifinales, así como 14,9 millones por otros conceptos vinculados a las competiciones. Ni rastro de los casi 45 millones que dejó el ticketing entre LaLiga Santander y Copa del Rey en un 2019-2020 ya de por sí atípico.

El área de marketing crecerá un 2%, hasta 324,86 millones, pues el regreso del público también beneficiará en la venta en tiendas y museo, que durante los dos años marcados por la pandemia también sufrieron fuertes caídas. Además, se ha producido la entrada de nuevos patrocinadores globales como Abbott o Meatless Farm y varios regionales, que impulsan un área que en los últimos años sólo se salvó con los recursos aportados por Providence. Su reto más inmediato es amarrar la continuidad de Emirates, cuyo acuerdo finaliza en 2021-2022 y supone casi 70 millones entre patrocinio principal y bloqueo de la manga de la camiseta y la ropa de entrenamiento.

El aumento de ingresos de estas dos partidas compensará la caída prevista del 15% en la partida de amistosos y competiciones internacionales, hasta 98,59 millones de euros, pues este verano no pudo celebrar una gira estival en condiciones y el presupuesto sólo contempla llegar a cuartos de final de la Champions League, mientras que un año atrás llegó a semifinales.

En cuanto a la televisión, el retroceso que asumen que se producirá es del 10% interanual, hasta 186,54 millones de euros. En este punto, la dirección aclara que todo se debe a que parte de la temporada 2019-2020 se acabó disputando en el siguiente ejercicio fiscal, provocando que parte de las facturas audiovisuales se computaran en el último ejercicio.

Junto a la actividad ordinaria destacan las plusvalías por traspasos, que por cuarto año consecutivo estarán por encima de los 100 millones de euros; en concreto, 108,1 millones de euros que ya se habrían materializado, pues el Real Madrid no suele presupuestar operaciones no ejecutadas. Raphael Varane pasó al Manchester United por 40 millones y se obtuvieron 35 millones más por Martin Odegaard, a los que se añaden 3 millones por la cesión de Brahim al AC Milan y la marcha de Usman Garuba a la NBA, respectivamente, así como numerosos cobros variables por rendimiento o derechos de formación de jugadores ya traspasados.

Por lo que respecta a los gastos, la entidad ha conseguido mantener la partida de nóminas en 401,44 millones de euros, incluso un millón menos que en 2020-2021 sin necesidad de volver a aplicar una rebaja salarial del 10%. A ello ha contribuido la salida de Sergio Ramos, uno de los futbolistas con mayor salario de la plantilla en los últimos tiempos, así como Raphael Varane. Además, en los últimos meses se amplió el contrato a varias de las piezas claves del primer equipo, lo que previsiblemente habría ayudado a aligerar la carga de costes a corto plazo.

También se contendrá la partida de amortizaciones, que por tercera temporada consecutiva estarán en torno a 176 millones de euros. Es el techo alcanzado por el club en inversión en plantilla deportiva, tras una serie de incorporaciones que no han dado los resultados esperados, como Eden Hazard (110 millones), Luka Jovic (60 millones) o Reinier (30 millones).

La dirección también mantendrá bajo control los aprovisionamientos, que se situarán en 19,55 millones, mientras que los gastos operativos volverán a subir, un 14% interanual, si bien se quedarán por debajo de los 200 millones de euros. “Se mantienen los esfuerzos de ahorro de gastos”, aclara el club, si bien la mera reapertura del estadio y los costes asociados a las activaciones de patrocinio, entre otros, ya justifican el aumento de costes.

 

Plan de choque contra la Covid-19

El Real Madrid insiste en su memoria anual que la pandemia le ha privado de unos 300 millones de euros en ingresos entre las dos temporadas afectadas, pues su cifra de negocio -excluidos traspasos- ya rondaba los 750 millones de euros. “Esta pérdida de ingresos solo ha podido ser compensada por el club a través de la ejecución de intensas medidas de ahorro en todas las áreas”, explica el club en la memoria remitida a los compromisarios. El plan permitió reducir partidas de gasto por 36 millones de euros.

El plan contemplaba tanto ventas o rescisiones de jugadores con fichas altas, como una revisión de todos los proveedores y procedimientos en busca de mayor eficiencia en la gestión. “Se plantearon distintos escenarios de reducción de costes operativos, de cara a poder ajustarse a la evolución de la pandemia y el impacto esperado. Finalmente se trabajó en un escenario de reducción de entre un 30% y un 35% de los gastos operativos que no fuesen gastos vinculados directamente a ingresos o gastos relacionados con la celebración de partidos con público”, añade.

Es una política de control que se extenderá a 2021-2022, pues la junta de Florentino Pérez entiende que “las circunstancias económicas del ejercicio 2021-2022 seguirán siendo difíciles para el club. Por esta razón resulta ineludible persistir en las medidas de ahorro en esta próxima temporada”. Todo sea por blindar la rentabilidad.

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