Publicidad

El Real Valladolid bate su récord de beneficios con 9,9 millones y recupera fondos propios positivos

El club de LaLiga Santander sufrió una caída de ingresos ordinarios del 6%, hasta 50,5 millones, por el impacto de la Covid-19, que le ha obligado a traspasar 8,2 millones de facturación a 2020-2021.

real valladolid ronaldo

Ronaldo Nazario tiene prácticamente encarrilado el saneamiento que el Real Valladolid emprendió en 2017-2018 con su regreso a LaLiga Santander. El club cerró 2019-2020 con un beneficio neto récord de 9,9 millones de euros, movimiento clave para resolver su histórica situación de fondos propios negativos Tras más de una década, por fin son positivos, según los estados financieros a los que ha accedido 2Playbook.

La obtención de unas ganancias elevadas era más que necesario, pues en el último curso se tenían que abonar 10,3 millones de los 15,56 millones de euros que quedaban por pagar del concurso de acreedores. De ese importe, 7,98 millones correspondían a la Agencia Tributaria que ya se han liquidado. En este sentido, el nivel de apalancamiento también se ha corregido de forma acelerada gracias a las plusvalías por traspasos y los derechos de televisión.

Las fuentes consultadas señalan que el club aprovechó su buena posición financiera para obtener ocho millones de euros a través del fondo de inversión IBB para reestructurar el pasivo, de los que ahora quedan cuatro por devolver y que se han refinanciado un año más aprovechando la permanencia. Como es habitual, esta operación está garantizada con las retransmisiones.

El plan inicial del club dirigido por Matthieu Fenaert era cerrar el último ejercicio con unas ganancias de 14 millones, pero el impacto de la Covid-19 y un mayor gasto en plantilla deportiva explican ese descenso. Aun así, recalcan en los despachos del Pucela, “es también el mejor resultado obtenido por el club”. Por poco tiempo, pues en 2020-2021 se prevé superar los 10 millones de ganancias con un presupuesto de ingresos que rondará los 65 millones de euros.

La cifra de negocio del club retrocedió un 6% interanual en 2019-2020, hasta 50,49 millones de euros. El retroceso es exclusivamente atribuible al impacto contable que tuvo la paralización del campeonato entre marzo y junio, que obligó a disputar el tramo final en julio. De no haberse producido esta situación, los ingresos ordinarios habrían alcanzado una cifra récord de 58,7 millones de euros.

Esto se debe a la periodificación de las facturas por televisión, que han obligado a trasladar 7,63 millones a 2020-2021. Lo mismo ha sucedido con 615.000 euros del área comercial, pues ese ajuste contable también se ha trasladado a los cobros que recibe por la explotación de la U televisiva.

Aun así, el Valladolid logró facturación récord en dos de las principales líneas de negocio de los clubes pequeños y medianos: abonados y comercial. Por socios, las ventas casi se triplicaron, hasta 3,28 millones de euros, debido a que muchos aficionados tuvieron su pase gratis en 2018-2019 como premio por haber sido fiel el año del ascenso. Un avance empañado por la caída del 50% en ticketing, hasta 566.000 euros, por el cierre de estadios a mitad de temporada.

En cuanto al área de patrocinios, el cambio de Hummel por Adidas como proveedor técnico y la entrada de Estrella Galicia como socio principal se tradujeron en un alza del 52% interanual, hasta 5,5 millones de euros. Por ejemplo, la venta de productos en tienda pasó de cero a 887.000 euros, ya que ahora la entidad gestiona su retail. En su lista de partners también destacan la constructora Inexo e Integra Energía, ambas con presencia en las equipaciones.

En los ingresos extraordinarios, como son las plusvalías por traspasos, el club también consiguió “una cifra que nunca antes se había conseguido”. Fueron 8,1 millones de euros por la salida de Fernando Calero al RCD Espanyol, una cifra que en 2020-2021 ya se ha superado con la venta de Salisu al Southampton por 12 millones de euros.

Esta operación es clave para garantizar que el conjunto blanquivioleta se mantiene en la senda de la rentabilidad, aunque aún no es público cuánto destinará al pago de nóminas. Ahora bien, igual que ha trasladado 8,2 millones de ingresos del pasado curso a 2020-2021, también tendrá que traspasar 7,1 millones en nóminas de 2019-2020 al presente ejercicio.

De ahí que los gastos en plantilla deportiva retrocedieran un 13% interanual el pasado ejercicio, hasta 22,89 millones de euros. De no haberse producido la pandemia y haber concluido el curso en junio, la realidad es que el pago de nóminas a futbolistas y miembros del cuerpo técnico habría subido un 13%, hasta 29,83 millones de euros. La explicación es que parte de las primas por el ascenso se difirieron y se hicieron pagaderas en 2019-2020. 

En cuanto al personal no deportivo, la profesionalización de estructuras tras el ascenso y algunos variables de la anterior alta dirección encabezada por Carlos Suárez justifican el incremento interanual del 49%, hasta 6,1 millones.

El saneamiento de las cuentas del club es un paso importante de cara a acometer una de las ambiciones de Ronaldo: adquirir la propiedad del José Zorrilla. El exfutbolista y sus asesores son conscientes de que tener el control del estadio aumentaría el valor del club a futuro, pero el acuerdo con el Ayuntamiento de Valladolid no será inmediato. “Tenemos más o menos una oferta que nos parece demasiado cara”, aseguró a principios de mes en rueda de prensa.

El máximo accionista del Valladolid se refería a la tasación de 21 millones de euros que han realizado los técnicos del consistorio. “Con ese precio nos convendría más construir un estadio de cero”, aseguró, pues posteriormente deberían acometerse inversiones adicionales a las que ya ha asumido la entidad con recursos propios, como la eliminación del foso o reacondicionamiento de zonas interiores.

El otro proyecto que se encuentra en fase de negociación es la construcción de una nueva ciudad deportiva y la ampliación de la actual, que el plan inicial de Ronaldo cifraba en 10 millones de euros. Sin embargo, todavía no se ha dado con los terrenos idóneos para llevar a cabo las obras. En este sentido, Ronaldo no ha escondido su malestar por la “lentitud” en la obtención de permisos.

El retraso en la ejecución del proyecto patrimonial también ha obligado a Ronaldo a modificar su hoja de ruta, que en principio contemplaba estar cinco años al frente del Valladolid. “Puesto que hay muchas cosas que quiero hacer y se van a retrasar, estaré aquí, mínimo, otros cuatro años más”, dejó claro hace unas semanas. De momento, nada de venta.

Publicidad

Publicidad

Alta Newsletter

Completa el formulario para unirte a la comunidad de profesionales de la industria del deporte de 2Playbook y recibir cada mañana la información que necesitas para tu jornada.

Formulario

* Opcional
Áreas de interés