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El Valladolid traza su estrategia internacional para rebasar los 6 millones de negocio comercial

El club de LaLiga Santander ultima un nuevo proyecto internacional para exportar su marca junto a Ronaldo tras la Covid. La entidad, que prevé una facturación récord de 65 millones en 2020-2021, negocia también la renovación de la cesión del estadio.

Real Valladolid 2020 2021 LaLiga

El Real Valladolid quiere exportar la marca Pucela por todo el mundo y viceversa. El club de LaLiga Santander ultima un nuevo proyecto internacional para, entre otros aspectos, entrar en nuevos mercados y captar socios que impulsen y consoliden el proyecto de Ronaldo Nazario en la capital vallisoletana. “Tenemos un gran embajador internacional y estamos trabajando para que nos conozcan más”, apunta David Espinar, director de gabinete de presidencia del club, a 2Playbook. La ambición es seguir creciendo en el área comercial, que este año ya debería rondar los seis millones de euros.

La realidad es que el club ya tenía un proyecto internacional, por el que aterrizaban en Valladolid jóvenes de otros países para formarse un tiempo en la ciudad. En ese aspecto, la entidad cuenta desde hace veinte años con una residencia para canteranos. “Ahora queremos impulsarlo, y darle una vuelta para hacer un proyecto mucho más profesional y mejor encauzado, con el que puedan venir jugadores, incluso, sin estar federados”, agrega el directivo y consejero del Pucela.

En esta hoja de ruta, otra de las áreas a potenciar es la comercial, cuya revalorización va estrechamente ligada a la mayor presencia internacional del equipo. Sin duda, la publicidad es una de las partidas que más ha crecido en los últimos años, con la llegada del exfutbolista a la presidencia. Con Ronaldo al mando, el club triplicó los ingresos comerciales hasta los 3,62 millones de euros en 2018-2019. La pasada temporada, la cifra continuó escalando y alcanzó los 5,5 millones.

Para 2020-2021, la previsión es que esta partida mejore casi a un ritmo del 10% interanual pese a la pandemia, hasta 5,96 millones de euros, gracias al estreno de Estrella Galicia como patrocinador principal y un nuevo modelo de explotación del retail. ¿Mercados prioritarios? “Antes de la pandemia, viajamos a Filipinas, Dubai, Mexico…”, enumera Espinar, que no descarta la posibilidad de firmar socios regionales en países extranjeros con gran interés en LaLiga.

Actualmente, el Valladolid cuenta con tres grandes patrocinadores: Estrella Galicia, Adidas y, desde el mes pasado, Herbalife. La cervecera firmó justo antes de la pandemia un contrato hasta 2023-2024 para lucir en la frontal de la camiseta, que seguirá siendo marca Adidas, al menos, dos años más. Junto a la marca alemana, la dirección lanzó en 2019 su tienda online integrada dentro de Amazon, con el objetivo de aumentar las ventas de merchandising.

Por último, la marca de nutrición ha firmado hasta 2022-2023 para anunciarse en la trasera de la camiseta. “Tenemos unos socios (comerciales) muy leales y estables y en quienes confiamos mucho. Es posible que alguno salga y entren nuevos, pero mantendremos una cartera de patrocinadores muy sólida”, apunta Espinar.

 

Negociación por el estadio

Otro de los temas que tiene encima de la mesa la dirección del club es la referente al área patrimonial. Sobre la proyección de una nueva ciudad deportiva “está todo en el aire”, asegura el consejero. Al club se le ofreció una parcela en la zona de Pinar de Jalón, pero la parcela era defectuosa. “Ahora estamos preparando nuevas alternativas”, responde, sin más concreción. En su día, la inversión en el nuevo complejo de entrenamiento se cifró en 10 millones de euros.

Sobre el Estadio José Zorrilla sí que está más claro la inversión que se ha realizado por parte del club desde la llegada de Ronaldo: más de 7 millones de euros en el campo y sus anexos. A eso se le añaden otros tres millones de euros, que corren a cuenta del Ayuntamiento, para acondicionar los accesos al recinto deportivo. ¿Habrá más obras? “Sí, nuestra intención es seguir transformando el estadio”, avanza Espinar.

El Zorrilla es uno de los estadios que representan el crecimiento del fútbol español tras el regreso de la democracia. Fue construido para ser sede del Mundial de 1982, año de su inauguración, y desde entonces es la casa del Real Valladolid. En los últimos años se ha rumoreado sobre la posible compra del recinto al Ayuntamiento. Interés existe, pero la operación “está en suspenso”. “Se hizo una tasación sobre el vuelo del estadio que consideramos que no es correcta”, explica el directivo.

En concreto, la valoración de los técnicos elevaba la compraventa a 21 millones de euros, a los que después cabría añadir la inversión adicional necesaria para modernizar un complejo deportivo que sólo el equipo de fútbol puede hacer sostenible con su actividad. Ante esta falta de acuerdo, “ahora estamos en negociaciones para renovar la cesión del estadio”, avanza.

Esta ampliación podría responder a un acto de ofrecer seguridad a la entidad, por parte del Ayuntamiento, sobre la amortización de su inversión en el recinto, ya que el actual contrato expira en 2037.

En la parte de innovación y nuevos proyectos, el club tiene en marcha su primera memoria de sostenibilidad. Además, “contamos con herramientas en big data que son de lo más avanzado que hay en LaLiga”, asegura Espinar, preguntado por la digitalización del club.

En este apartado, la entidad cuenta con Paco González, como director de macrodatos e inteligencia, que apoya al club en su proceso de transformación digital y “de gestionar de forma distinta”. “Somos un club muy ejecutivo, con un reparto de tareas claro -hay cuatro áreas: deportiva, operaciones, desarrollo de negocio y gabinete de presidencia- a la hora de trabajar”, agrega Espinar.

En el área deportiva, el club ya firmó en verano de 2020 un convenio con el Club Baloncesto Ciudad de Valladolid (Cbcv) con el objetivo de poder apostar al ascenso a la Liga Endesa, y retomar los tiempos del mítico Fórum Valladolid. Actualmente, el equipo compite en LEB Oro.

A ello se le podría sumar próximamente un equipo femenino de fútbol, con una clara apuesta por la cantera. El objetivo es convertir al Real Valladolid en el referente del fútbol femenino en Castilla y León, a priori con la adquisición de un club ya existente en alguna de las principales divisiones, según avanzó recientemente AS.

 

Diez millones de beneficio récord gracias a la venta de Salisu

Tras más de una década, el Valladolid cerró 2019-2020 con fondos propios positivos. En el pasado curso, la entidad registró un beneficio neto récord de 9,9 millones de euros, a pesar de los estragos causados por la pandemia, como adelantó 2Playbook.

La obtención de unas ganancias elevadas era más que necesario, pues en el último curso se tenían que abonar 10,3 millones de los 15,56 millones de euros que quedaban por pagar del concurso de acreedores. De ese importe, 7,98 millones correspondían a la Agencia Tributaria que ya se han liquidado. En este sentido, el nivel de apalancamiento también se corrigió de forma acelerada gracias a las plusvalías por traspasos (se anotó 8,25 millones por la venta de Fernando Calero al RCD Espanyol) y los derechos de televisión.

Las fuentes consultadas señalan que el club aprovechó su buena posición financiera para obtener ocho millones de euros a través del fondo de inversión IBB para reestructurar el pasivo, de los que ahora quedan cuatro por devolver y que se han refinanciado un año más aprovechando la permanencia. Como es habitual, esta operación está garantizada con las retransmisiones.

El plan inicial del club dirigido por Matthieu Fenaert era cerrar el último ejercicio con unas ganancias de 14 millones, pero el impacto de la Covid-19 y un mayor gasto en plantilla deportiva explican ese descenso. Aun así, recalcan en los despachos del Pucela, “es también el mejor resultado obtenido por el club”. Por poco tiempo, pues en 2020-2021 se prevé superar los 10 millones de ganancias con un presupuesto de ingresos que rondará los 65 millones de euros. Nueve de esos diez millones los logrará gracias a la venta de Mohammed Salisu al Southampton FC el pasado agosto. El canterano ghanés de 21 años vivió, precisamente, en la residencia del club.

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