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LaLiga ultima un nuevo acuerdo con las TV que elevará a más de 160 millones el golpe de la Covid

La gestora del fútbol profesional, que en 2019-2020 asumió quitas por unos 90 millones, asume que el golpe este año será inferior, tras renegociar con Mediapro ante las dificultades del canal horeca y otros socios internacionales de mercados emergentes.

camara laliga

LaLiga completa la renegociación con sus operadores audiovisuales ante los problemas que la Covid-19 está provocando. La competición aceptó una quita próxima a los 100 millones de euros sobre los importes de 2019-2020, cuando el parón temporal de todos los torneos obligó después a importantes solapamientos de partidos, y para 2020-2021 se trabaja en una cifra algo inferior, aunque por encima de los 70 millones de euros, según apuntan a 2Playbook tres fuentes distintas.

La situación ya ha sido comunicada a los clubes, según explican varios de ellos a este medio, aunque en términos de presupuesto saben que esta temporada percibirán un importe muy similar al de la anterior. Es un efecto casi neutro, puesto que, al tratarse de contratos crecientes en muchos casos, en la práctica ha supuesto renunciar a la plusvalía prevista. “Si alguno percibe menos, será por la bolsa de dinero que se reparte en función del rendimiento deportivo”, sostienen en el entorno de la gestora del fútbol profesional.

De hecho, fuentes de la competición indican que a los equipos siempre se les solicita que presupuesten un 95% del importe real que les corresponderá recibir por sus emisiones en el año en curso. “Se estima así por si hay impactos, como ahora es el caso, de modo que no habría que hacer ajustes adicionales”, argumentan.

El año pasado las renegociaciones fueron con unos noventa operadores audiovisuales distintos en todo el mundo, algunos de los cuales pedían devoluciones parciales de dinero y otros proponían compensaciones por la vía de no aplicar los incrementos graduales que se acordaron en sus contratos. “El 95% ha entendido que esto es un partenariado y ha seguido trabajando para que esto siga creciendo; lo que ha ayudado de verdad es que vuelva la competición y se haya podido acabar”, explicaba en septiembre Melcior Soler, director audiovisual de LaLiga.

El argumento que todos esgrimían fue que jugar en julio casi de forma diaria y de forma simultánea no era lo acordado, pues esas coincidencias impedían aplicar el concepto carrusel que permite mejorar la audiencia de todos los partidos y que tanto beneficia en términos de explotación publicitaria.

Ahora, en cambio, la renegociación se ha centrado con Mediapro, que posee los derechos del canal horeca en España y sufre las consecuencias del cierre de la hostelería, así como algunos socios audiovisuales en el extranjero que siguen viéndose afectados por cómo la situación económica afecta a la evolución de sus respectivas bases de abonados.

Las restricciones decretadas por los distintos gobiernos hacen imposible que restaurantes y bares puedan aprovechar el tirón habitual del fútbol en términos de consumo, a lo que se añade una crisis sectorial sin precedentes. Según la patronal Hostelería de España, el sector perdió en 2020 el 50% de su facturación, es decir, unos 70.000 millones de euros, que ha supuesto el cierre definitivo de 85.000 establecimientos.

Es un duro golpe al plan con el que trabajaba Mediapro, que aspiraba a recuperar en dos años el número de clientes de este segmento que se habían perdido en quince años, bajando de 85.000 a 50.000 clientes. "Queremos recuperar la cifra de los 85.000 abonados en estos dos años que quedan de contrato. Es verdad que hay menos bares pero es un sector dinámico. La ambición es alcanzar los 100.000 en el medio plazo", explicó a principios de 2020 Jaume Roures, cofundador del grupo.

Ante esta situación, LaLiga y Mediapro se sentaron en verano para renegociar un acuerdo que inicialmente ascendía a 120 millones de euros por temporada. El ajuste acordado a finales de 2020 no se ha hecho público, aunque el grupo audiovisual lo que solicitó en su día a la Ligue-1 en Francia fue una reducción del 25% de la factura para esta temporada, que se recuperaba en el último año de contrato.

Está por ver cómo se aplica ahora esta corrección, después de que el pasado verano ese diferimiento hiciera que el reparto total de ingresos audiovisuales apenas bajara un 1%, hasta 1.612,62 millones de euros, principalmente por la fluctuación que cada año experimentan las ayudas al descenso en función del histórico de los equipos que pierden la categoría.

Descontado el efecto de este paracaídas, que pasó de 47,6 millones a 31,9 millones de euros, el importe distribuido entre los clubes apenas varió en 3,1 millones respecto a 2018-2019, la temporada en la que más dinero se repartió con la entrada del nuevo ciclo audiovisual, que en condiciones normales debía garantizar 2.118 millones de euros anuales. Un año más, el club que recibió más dinero por las retransmisiones nacionales fue el FC Barcelona, con 165 millones de euros, mientras que Rayo Majadahonda y Extremadura UD cerraban la lista con 5,6 millones de euros.

En total, la cifra de ingresos televisivos que se habrá perdido a causa de la Covid superará los 150 millones de euros en dos temporadas, mucho menos de lo que han sufrido otras competiciones nacionales en Europa. Sólo Francia se dejó casi 300 millones en 2019-2020 y este año Canal+ acabará pagando sólo 650 millones, frente a los 1.150 millones que prometieron Mediapro y beIN antes de la pandemia y que se han esfumado tras no prosperar las solicitudes de renegociación. Bundesliga, Premier League y Serie A también han sufrido, especialmente en Asia.

El informe Global Media Report destaca que el deporte global dejó de facturar 6.000 millones de dólares (casi 5.000 millones de euros) en el último año por televisión, hasta los 44.600 millones de dólares (36.940 millones de euros). El golpe fue mitigado parcialmente por la fortaleza de la industria del fútbol, el deporte rey en este sentido. Las competiciones futbolísticas generan el 42% del valor total de la industria.

Las cuentas de LaLiga referentes a 2019-2020 revelan que contablemente se cobraron todos los derechos internacionales (708,4 millones de euros) y en España se produjo una aminoración de 38 millones (1.105 millones). Sin embargo, ello se debe a la fecha de devengo de las facturas, pues por televisión finalmente se percibieron 1.912,98 millones de euros en 2019-2020, un 4,4% más.

Esta alza responde a esa renegociación, que ha consistido en traspasar la aminoración de ingresos a las siguientes temporadas y así evitar un golpe mayor en las cuentas de los clubes, ya de por sí afectados por la pérdida de ingresos por ticketing y patrocinio desde el cierre de estadios en marzo.

Los contratos con Telefónica y Mediapro son actualmente los más importantes para la gestora que preside Javier Tebas. Sin embargo, en los últimos meses ha ido sumando nuevos socios estratégicos, como ESPN y DirecTV para cubrir los principales mercados de Latinoamérica. Actualmente tiene abierto un tender en India, donde hasta ahora trabajaba con Facebook.

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