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LaLiga y Uefa negocian extender a la Champions el modelo español de control económico

El presidente del fútbol profesional asegura que existen conversaciones para que el ‘fair play’ financiero siga unas normas similares a las de España para contener el gasto salarial, y rechaza de plano que el problema de la élite sea la falta de ingresos.

Javier Tebas Rueda de Prensa Analísis fútbol europea LaLiga

El agujero en las cuentas del fútbol europeo puede corregirse por dos vías: menos gasto o más ingresos. Los promotores de la Superliga eran partidarios de la segunda opción en su planteamiento para crear un nuevo torneo que blindara su presencia en la élite independientemente de su competitividad, pero hay quienes consideran que el problema es la espiral de gasto en salarios de los últimos. Y ahí LaLiga confía en que sus planteamientos sobre control económico puedan acabar imponiéndose.

“Estamos negociando con la Uefa para que su fair play financiero sea similar al nuestro, porque se ha demostrado que el control que funciona es a priori”, ha señalado el presidente del fútbol profesional español, Javier Tebas, en un encuentro con medios. Ese sistema pasa por la fijación de límites al gasto en salarios deportivos y amortizaciones por fichaje, en base a la previsión de ingresos de cada club para ese ejercicio, y corregido en función de su histórico de las tres temporadas anteriores.

El dirigente, uno de los que mayor oposición ha mostrado al proyecto liderado por el Real Madrid, ha recordado qué pasaría si suben los ingresos y se mantiene la tendencia de gasto actual: “En vez de seis Ferrari, los futbolistas van a tener siete”. El problema, ha insistido, es que “que estos clubes deben racionalizar el gasto y la riqueza repartirla entre más clubes y países”.

Su reflexión coindice con la expresada por Karl-Heinz Rummenigge, director general del FC Bayern, quien este lunes sostuvo que “lo que deberían hacer es trabajar solidariamente para garantizar que la estructura de costes, en particular los sueldos de los jugadores y los honorarios de los intermediarios, se ajusten a los ingresos”.

Una de las entidades que mejor refleja el impacto de la inflación salarial combinada con la crisis de la Covid-19 es el FC Barcelona, cuyo presidente, Joan Laporta, ha hablado hoy por primera vez sobre su adhesión a la Superliga. “Tenemos una posición de prudencia. Es una necesidad, pero la última palabra la tendrán los socios. Los clubes grandes aportamos muchos recursos y debemos decir la nuestra respecto al reparto económico”, ha defendido. Por el momento, mantienen su apoyo a la propuesta, aunque se abre a negociar con la Uefa.

Tebas: “Los clubes de la Superliga deben racionalizar el gasto y la riqueza repartirla entre más clubes y países”

Tebas se ha mostrado escéptico sobre la posibilidad de entablar una negociación sana en torno al futuro de la Champions League, sobre todo por una forma de actuar que ha calificado de “clandestina” y con la que “han ido a reventar el sistema”. “Tocar ahora a la puerta de una negociación me parece hasta cínico”, ha zanjado.

En cuanto a la reforma del sistema de gobernanza del fútbol europeo, en el que las federaciones tienen el control, el dirigente español ha compartido que “la gobernanza es un tema pendiente, pero no justifica que se monte una Superliga”.

Su comparecencia se ha producido después de una reunión con los 39 clubes de LaLiga que jamás respaldaron la Superliga, dejando fuera a Real Madrid y FC Barcelona, que mantienen su implicación, y el Atlético de Madrid, que finalmente reculó. Aun así, varios presidentes han pedido hoy la dimisión del consejero delegado rojiblanco, Miguel Ángel Gil Marín, como vicepresidente de la competición, según As.

“Los clubes presentes han rechazado por unanimidad y enérgicamente los planes de creación de esta competición. Todos los clubes creen firmemente en el mérito deportivo como único criterio para poder clasificarse para las competiciones internacionales de clubes a través de las respectivas ligas nacionales”, indican.

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