El mercado de la automedición crece a un ritmo cercano al 20% anual, impulsado por consumidores que buscan controlar su bienestar, optimizar su rendimiento y alargar su longevidad. Esta tendencia está transformando el sector del fitness, donde los operadores necesitan ofrecer servicios más personalizados, medibles y capaces de generar nuevas vías de ingresos. En medio de esta reinvención emerge Kamleon, una compañía nacida en Barcelona que ha encontrado un punto de innovación inesperado: el baño del gimnasio.
Su propuesta, basada en urinarios inteligentes que analizan la hidratación del usuario en tiempo real, lleva información biomédica que hasta ahora dependía de un laboratorio directamente al día a día del socio. “La información bioquímica, que hasta ahora estaba al alcance de un laboratorio, se puede democratizar usando el baño”, resume Jordi Ferré, consejero delegado de la empresa.
La tecnología responde a un doble reto para los operadores: fidelizar a un usuario que exige experiencias diferenciadas y, al mismo tiempo, activar nuevas vías de monetización. Kamleon convierte un espacio considerado poco diferencial y poco explotado en un servicio con valor añadido, alineado con la tendencia de la hiperpersonalización del bienestar que está marcando el futuro del sector.
Un ejemplo de esta transformación se vive ya en Londres, donde Virgin Active ha sido el primer gran operador internacional en integrar esta tecnología. La cadena ha instalado cuatro urinarios inteligentes en sus clubes de Kensington y Mayfair, convirtiendo la iniciativa en un caso de estudio para la compañía. Con más de 18.300 usos registrados, la adopción alcanza el 90% entre los socios que utilizan la zona donde están ubicados.
El 75% asegura que volvería a emplearlos y un 60% considera que la experiencia es cómoda. Pero el dato más revelador es el comportamiento del usuario tras recibir el análisis personalizado: dos tercios beben agua después de obtener su nivel de hidratación y uno de cada tres opta por comprar bebidas del propio club, lo que ha impulsado el gasto secundario y aportado una vía adicional de rentabilidad a Virgin Active. Para Ferré, la clave está en transformar algo cotidiano en un diferencial: “A nivel fitness, nos dicen que es un elemento diferenciador, algo único. Es transformar un activo comoditizado en un servicio con valor”.
Kamleon crece en la industria del fitness
Mientras Londres se convierte en su caso más visible, Barcelona ha servido como laboratorio de pruebas. El CEM Joan Miró ha desarrollado la Hydration Room, un concepto pionero que integra los urinarios inteligentes dentro de la experiencia completa del usuario, combinando información, educación y recomendación sobre hidratación en un mismo espacio. Esta sala se incorpora al modelo de membresía del centro, con niveles que permiten personalizar aún más el servicio. También Inner Flow, especializado en bienestar integral, ha sumado la tecnología para complementar sus programas de rendimiento y seguimiento personalizado, encajando los datos biométricos en la planificación de sus sesiones. Además de Barcelona, Kamleon también se encuentra en plena expansión dentro del territorio nacional, con presencia en Vitoria, Madrid e Ibiza, en centros como The Qluture, Bakh o Anyós Park en Andorra.
El modelo de negocio de Kamleon está pensado para operadores que buscan nuevas palancas de ingresos sin grandes inversiones adicionales. Su enfoque B2B permite ofrecer desde una modalidad freemium hasta integraciones completas en la cuota mensual del socio.
La pantalla que acompaña en la que se muestra el análisis de los niveles de hidratación también abre un canal publicitario propio; el feedback inmediato fomenta la compra de bebidas, batidos o suplementos; y la personalización basada en datos permite a los centros construir niveles premium de membresía. “Los operadores pueden usar esos datos y monetizarlos de diferentes maneras: como servicio extra, recomendación personalizada o canal publicitario”, explica Ferré.
La evolución del fitness apunta hacia servicios cada vez más basados en datos. La posibilidad de obtener información en tiempo real y convertirla en recomendaciones impulsa no sólo la percepción de valor del usuario, sino también su engagement y la probabilidad de que incremente su gasto. Para Kamleon, lo que hoy empieza con la hidratación puede convertirse en una puerta a nuevas métricas biométricas trasladadas al entorno cotidiano del gimnasio.
Barcelona ha sido el origen y Londres su primer gran escaparate, pero la empresa ya conversa con operadores de Europa, EEUU y Oriente Medio para seguir expandiendo un concepto que puede redefinir la relación entre tecnología, salud y experiencia deportiva.



