España no podía seguir sin una gran cita propia para el sector del fitness, el bienestar y la salud. Durante años hemos tenido que viajar a Alemania, Italia, Francia, Reino Unido o Estados Unidos para entender hacia dónde avanzaba el mercado, mientras España, pese a contar con operadores, marcas y profesionales de primer nivel, no tenía un punto de encuentro capaz de ordenar su propio debate.
Por eso SOMA llega en un momento importante. Aunque conviene señalar un hecho: su valor no debe medirse solo por los metros de exposición, las máquinas que se presenten o las marcas que participen. Todo eso será más que relevante, por supuesto, pero lo que puede hacer diferencial el certamen es su voluntad de ocupar un espacio más amplio. SOMA debe aspirar a ser el gran congreso estatal sobre fitness, salud y longevidad que España necesita.
Venimos de FIBO, que sigue siendo una referencia imprescindible como escaparate internacional de maquinaria, equipamiento y grandes marcas. Pero no todos los profesionales pueden viajar cada año a Alemania, Estados Unidos, China o Brasil para ver qué está ocurriendo. Por este motivo, insisto, necesitamos una cita propia, cercana y ambiciosa, capaz de reunir conocimiento, generar negocio y acelerar la profesionalización del mercado.
Hay trenes que solo pasan una vez. El sector no puede limitarse a hablar de equipamiento. Es hora de debatir con criterio sobre prevención, longevidad activa, fuerza, tecnología y nuevas maneras de acompañar al usuario de forma realmente útil. Porque ya sabemos que entrenar no es solo mejorar la forma física. Es mantener la autonomía, preservar la capacidad funcional y ganar calidad de vida en los años que cada persona tenga por delante.
“SOMA debe aspirar a ser el gran congreso estatal sobre fitness, salud y longevidad que España necesita”
Y en este contexto SOMA puede marcar la diferencia. Si reúne a comunicadores, formadores, técnicos, operadores y expertos de primer nivel, tal como está previsto, será el espacio en el que se podrá constatar hacia dónde va realmente el sector. No hacen falta más discursos vacíos. Hacen falta propuestas serias, conocimiento aplicado y soluciones capaces de responder a las necesidades reales de la sociedad.
La fuerza seguirá siendo fundamental, pero el futuro no pasa sólo por levantar más kilos. Habrá que trabajar velocidad, potencia, agilidad, coordinación y capacidad de movimiento. El entrenamiento del futuro será más funcional, preciso y conectado con la salud, tanto para quienes buscan rendimiento como para quienes quieren envejecer mejor y mantenerse activos durante más tiempo. La tecnología también será clave para valorar el entrenamiento a partir de datos fiables, constatar el progreso real de cada persona y plantear propuestas más ajustadas a sus necesidades.
Por ello, SOMA no debe pensarse como una feria más. Quizá lleguemos algo tarde respecto a otros mercados europeos, pero todavía estamos a tiempo de construir una referencia propia. Si la cita logra consolidarse como el gran punto de encuentro entre fitness, salud y longevidad, no solo habremos recuperado una feria. Habremos ganado una plataforma para construir el futuro del sector desde España.
Andreu Fadó
Fundador y CEO de TecnoSport