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Existen diversos tipos de aficionados al deporte, pero hay una parte de ellos que no se involucra por un mal análisis de datos de parte de las instituciones deportivas. La tecnología y la personalización son las claves para responder a este desafío.

Del imaginario colectivo acerca de un aficionado al deporte de Argentina, emergen una serie de tópicos que giran en torno a tambores, vallas, Maradona… Esta misma asociación se repite al considerar cualquier otra afición. Generación tras generación, la industria ha lidiado con estos estereotipos y, lo que en sus inicios fue considerado un desafío cultural, en la actualidad se ha convertido en un problema de negocios.

Este paradigma ha desembocado en la existencia de millones de seguidores que no se ven reflejados en las típicas multitudes deportivas que la televisión retrata, optando en su lugar por seguir a sus equipos de forma remota, aprovechando el streaming y la riqueza de contenido digital accesible durante cada partido. Esta realidad es una situación de la cual los propios clubes parecen no ser plenamente conscientes, dejando así pasar la oportunidad de involucrar también a esta parte de su audiencia.

El análisis de datos, basado frecuentemente en recogidas de información parciales, conduce a conclusiones equivocadas que no consiguen desentrañar la raíz del problema, obviando las experiencias individuales de cada seguidor. Esta afirmación se sustenta en estadísticas y tendencias, como las estadísticas ofrecidas por Globant, que revelan que 95% de los aficionados de las instituciones deportivas con las que colabora disfrutan de la experiencia desde sus hogares.

Por tanto, para evitar caer en generalizaciones que perjudiquen al negocio, se pone de manifiesto la creciente necesidad de entender a cada aficionado de forma individual. En este contexto, existen estrategias para lograr este nivel de personalización y atraer e involucrar a toda una generación de fans, independientemente de su forma de experimentar el deporte. Indudablemente, es la tecnología la que está facilitando el desarrollo de experiencias memorables para toda clase de aficionados, provocando una respuesta emocional que los fideliza y, además, con la incorporación de la IA, puede orientarlas rápidamente hacia la hiper personalización.

Concretamente, es la implementación de los fundamentos del análisis de datos específicos lo que posibilita la comprensión de la identidad de cada aficionado a nivel personal, sus preferencias de interacción y, en consecuencia, cómo se puede forjar una relación más profunda con él, beneficiosa para ambas partes.

Entre algunas de las soluciones que prometen propiciar este salto en el compromiso personalizado de los aficionados se encuentran la transmisión infundida de IA, los ecosistemas gamificados o la digitalización de los estadios. Con estas herramientas es posible, desde crear estadísticas en tiempo real, distintos ángulos de cámara o clips personalizados, hasta promover las oportunidades de participación del aficionado a través de plataformas de juegos, pasando también por la creación experiencias digitales en los estadios para acompañar el viaje del usuario.

El verdadero valor de integrar la tecnología en el ámbito deportivo radica en la oportunidad de involucrar a más aficionados de forma individual, ampliando las posibilidades para que estos compartan sus preferencias de primera mano y brinden a las empresas la opción de conocer realmente a su público.

La captación de estos aficionados digitales y la presentación de una oferta más diversa justifican sobradamente los esfuerzos técnicos requeridos para lograrlo. Los aficionados son más de lo que sugieren los estereotipos y, si la industria logra demostrar que está preparada para recibirlos, se dará comienzo a la próxima era de la transformación digital en el mundo deportivo.


Gonzalo Zarza es Chief Data Officer de Sportian.

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