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LeBron Inc: así se crea un imperio milmillonario a golpe de inversiones en torno al entretenimiento

La estrella de la NBA ha sido el primero en generar más de 1.000 millones de dólares mientras aún está en activo, y eso sin que hubiera dado entrada aún a Nike, Epic Games y RedBird en su productora. La clave está en sus inversiones y no solo patrocinio.

lebron maverick carter jay z

Brian Windhorst es uno de los periodistas insiders más próximos al entorno de LeBron James. En 2019 publicó un libro, LeBron INC, en el que analizaba cómo había construido su emporio de negocios más allá del baloncesto. Apenas dos años más tarde ya está a punto de quedar desfasado, pues no ha dejado de invertir en nuevos negocios e, incluso, ya es el primer atleta de la NBA en superar los 1.000 millones de dólares en ingresos mientras aún está en activo. Su faceta empresarial es parte de su marca personal y los nuevos proyectos tienen un denominador común: todos pivotan hacia la creación de contenidos.

La fortuna de LeBron James se estimaba en 480 millones de dólares a finales de 2020. Sólo con sus contratos con equipos de la NBA ha ganado 430 millones de dólares a lo largo de su carrera. En otras palabras, más del 60% de sus ganancias vienen derivadas de los contratos de patrocinio y los negocios que ha fundado o en los que ha invertido. Es más, solo cinco atletas más han superado la barrera de los 1.000 millones en ingresos en activo: Tiger Woods, Floyd Mayweather, Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y Roger Federer.

Los negocios de LeBron James arrancan mientras empieza su carrera en la NBA y se concentraban en su círculo más próximo: Rich Paul, Maverick Carter y, posteriormente, Randy Mims. Sin experiencia alguna en los negocios, los cuatro se abrieron camino utilizando la plataforma del propio LeBron como estrella de la NBA. “Siempre ha habido muchos jugadores que invierten en negocio, lo importante es por qué avenida quiere circular cada uno”, destaca Rayde Luis Baez, fundador de The Connect, y co-fundador de Sporthink.

Los cuatro se autodenominaban Four Horsemen (Cuatro Jinetes) y su primer proyecto fue fundar la agencia LRMR Marketing, con las siglas de todos. Actualmente esa agencia no está activa, ya que Paul inició su camino como representante de jugadores, entre ellos LeBron, su compañero en los Lakers Anthony Davis, Ben Simmons, Draymond Green o Lonzo Ball. Carter, por su parte, le sigue acompañando en proyectos como SpringHill y Mims, amigo de infancia de LeBron, está actualmente en la directiva de los Lakers, igual que sucedió en todas las franquicias donde ha jugado.

LeBron empezó su aventura empresarial con cuatro de sus amigos íntimos y aún socios

La primera gran apuesta del grupo llegó con la entrada en el capital de Blaze Pizza. LeBron se convirtió en uno de sus primeros inversores y marcó la tendencia de su concepto de patrocinio: renunciar a la mera transacción económica para, en su lugar, adquirir participaciones en empresas y ejercer como embajador de marca y no la mera imagen de una campaña. Ahora bien, eso no le ha eximido de firmar acuerdos de patrocinio tradicionales con gigantes como AT&T, Calm y, más recientemente, Pepsi, tras 17 años asociado a Coca-Cola.

En el caso de Blaze Pizza, LeBron rompió su acuerdo con McDonald’s e, incluso, compensó a la compañía para poder realizar la inversión en 2012. El grupo LRMR invirtió un millón de dólares y en 2017 el valor de sus acciones ya superaba los 40 millones de dólares. En apenas cuatro años pasó de dos establecimientos a 200 por todo el país y su expansión sigue en marcha.

Posteriormente llegaría Ladder, empresa de nutrición deportiva que fundó junto a su entrenador personal, Mike Mancias, y Arnold Schwarzenegger. En paralelo, el grupo LRMR invirtió en Upper Deck, dedicada a la autentificación de artículos licenciados, y Rimowa, que comenzó como un patrocinio al uso para acabar posicionando a LeBron como la cara principal de su marca tras darle entrada en el capital. Los últimos movimientos han sido en el fitness como accionista y embajador de Hyperice y Tonal.

“La clave de LeBron es su entorno, ninguno tenía ese bagaje en el mundo del negocio, pero supieron aprovechar su rol mediático para tener acceso a los perfiles de más alto nivel empresarial”, destaca Baez. Es justamente lo que sucedió con la marca de cascos Beats. En su momento, LeBron realizó el mayor pago en efectivo por un patrocinio, complementado con equity en la empresa.

LeBron invirtió en Beats y en pocos meses llevó a la marca a un alcance mundial 

Beats by Dre pasó de ser una marca ajena al consumidor a una de las más demandas en Estados Unidos en cuestión de meses. Más aún cuando, en plenos Juegos Olímpicos, LeBron regaló a cada integrante del Dream Team unos auriculares de su marca que llevaron por toda la gira y la Villa, burlando la regulación publicitaria del COI y accediendo a un escaparate mundial durante semanas. La compañía se vendió a Apple años después por 3.000 millones de dólares.

Las inversiones de LeBron empiezan a dar un giro radical cuando conoce a Gerry Cardinale, fundador de RedBird. Es entonces cuando Paul monta su agencia de representación, Carter se adentra en Nike y otras empresas de entretenimiento, y LeBron consolida su carrera con los anillos en los Miami Heat.

La estrella de la NBA comienza a integrar en su grupo más íntimo a ejecutivos de primera línea como Cardinale que, además de ofrecer nuevas perspectivas, llevan las inversiones al siguiente nivel. La principal se produjo junto a Cardinale, convirtiéndose en socio minoritario de Fenway Sports Group, controlado por RedBird, y que es propietario de los Boston Red Sox y tiene una participación en el Liverpool FC. Tanto LeBron como Carter tienen asiento en el consejo.

La figura de Gerry Cardinale ha sido crucial en la labor empresarial de LeBron James 

El aval de Nike y su entrada en el entretenimiento

Aunque el camino de LeBron James como empresario pueda parecer anómalo, difícilmente habría sido posible sin el acompañamiento de Nike. Desde la marca han supervisado su actividad empresarial, no sin discrepancias, debido a que gran parte de las decisiones se quedaban en las puertas del grupo LRMR.

Sin embargo, ha sido la gran plataforma mediática global que tanto Nike y la NBA han construido la única capaz de aupar la faceta de LeBron como empresario, como en su día sucedió con Jordan como icono comercial y cultural. La diferencia de LeBron y otras antiguas estrellas como Magic Johnson es que sus inversiones ya no son únicamente en negocios tradicionales, sino que han evolucionado hacia los nuevos negocios digitales.

Uno de sus primeros pasos fue fundar Uninterrupted, en plena reivindicación de la voz de los deportistas y de expansión del medio americano The Player’s Tribune. LeBron dio un paso más apostando por los contenidos en vídeo y los podcast, una apuesta que se ha demostrado acertada hoy día. De hecho, siempre se ha especulado con que su fichaje por Los Ángeles Lakers tenía más que ver con su faceta empresarial que con la deportiva, pese al anillo logrado.

En Los Ángeles se concentra la industria del entretenimiento y desde su llegada ha cerrado los mayores acuerdos corporativos para sus empresas. “LeBron y su círculo han entendido que tenían que aprovechar la plataforma que les brindaba mientras aún está en activo, por eso siempre se ha hablado de su traslado a Los Ángeles, donde tiene un contacto directo con los perfiles más importantes de estos sectores”, destaca Ferran Prieto, consejero de Pau Gasol Enterprises y managing partner de Everest Talent Management.

Los hechos así lo corroboran. La productora montada junto a Maverick Carter, SpringHill Entertainment, se ha adjudicado contratos con Netflix, Apple, Universal y Disney, entre otras. También produce contenidos como The Shop para HBO e incluso la película Space Jam: A New Legacy, que protagoniza él mismo.

Igual que Brady abrió el camino al partnership for equity con su acuerdo con Under Armour, LeBron lo ha abierto a los atletas dentro del mundo del entretenimiento. Cada vez son más jugadores los que se involucran en proyectos similares, aunque pocos con la escalabilidad que ha logrado LeBron gracias a su círculo inversor. Las pruebas así lo demuestran: SpringHill ha sido valorada en 725 millones de dólares y sus grandes socios corporativos, Nike, Epic Games, RedBird y Fenway, han acudido a la llamada para abrir su capital.

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