Publicidad

Turismo deportivo: un negocio de 6.840 millones de euros en España en ‘pause’ por el Covid

El gasto total del turismo de espectáculos deportivos entre españoles y extranjeros creció un 6,1% en 2019, hasta 4.585,9 millones de euros. A este importe se suma los 2.258,4 millones de euros que movió el turismo activo en el país.

Barrabes

Es vox populi que el turismo es uno de los principales generadores de empleo y riqueza de España, pero hasta ahora no se había puesto cifra al negocio que mueve el turismo deportivo, entendido como el gasto total de los españoles y extranjeros que viajan por el país para hacer deporte o bien asistir a un evento deportivo. El Covid-19 ha puesto el foco sobre este mercado, que dejó en España 6.844,3 millones de euros en 2019, un 6,3% más que el año anterior.

Es la cifra más elevada desde que en octubre de 2015 el Instituto Nacional de Estadística (INE) cambió la metodología de contabilización del gasto turístico. Hasta entonces este recuento se había centrado en calcular el gasto del turismo activo, es decir, el que se realiza para practicar ejercicio físico, como jugar al golf, navegar o correr un maratón. Desde este año también se contabiliza el gasto asociado para acudir a competiciones como espectador, por lo que es posible acceder a una visión holística de lo que mueve el turismo en España cuando el deporte es el principal reclamo.

Los datos del INE a los que ha tenido acceso 2Playbook definen una clara radiografía del sector. En primer lugar, los viajes para acudir a espectáculos deportivos generaron mayor impacto económico que aquellos que se realizan para hacer deporte. Los viajes de este primer tipo aportaron 4.585,9 millones de euros, un 67% del total, mientras que el turismo activo representó el 33% restante.

En segundo lugar, el negocio del turismo deportivo depende del gasto de los foráneos, que al viajar suelen apostar por reservar en un hotel o casa rural, en lugar de optar por estancias cortas y en domicilios particulares. El 73,5% del gasto en viajes para asistir a eventos deportivos recae sobre los extranjeros, que de media desembolsaron 1.298 euros en 2019, mientras que los residentes en España dedicaron 329,1 euros, según el INE.

Es una factura superior a la que requiere visitar el país para hacer deporte. Los extranjeros se gastaron 1.433,8 millones de euros para este fin, por los 824,6 millones de los españoles. Es decir: el viajero internacional supuso el 63,4% del gasto turístico, por el 36,5% de los residentes. La pandemia, que obligó al cierre de fronteras y tras su posterior apertura no ha ayudado a la llegada de turistas internacionales, supondrá un duro golpe para el gremio turístico deportivo, que se encomienda al viajero local para intentar salvar la temporada.

Aunque el impacto económico de los espectáculos es mayor que el de los viajes para esquiar o jugar al golf, este último subió a mayor ritmo que el de los eventos durante el último año. El primero se elevó un 6,9%, mientras que el segundo lo hizo un 6,1% respecto a 2018. La organización de competiciones profesionales sin público provocará que se reduzca la brecha entre lo que se invierte en viajar para ver deporte y para hacer actividad física.

El turismo de espectáculos deportivos supone dos de cada tres euros de gasto en viajar por motivos vinculados

El motivo es que en la actualidad está permitido desplazarse por España para hacer senderismo, jugar al golf o bucear, pero no se ha aprobado la apertura de estadios al público en las competiciones profesionales, como son LaLiga y la ACB. Incluso el Maratón de Valencia ha salvado su edición, pero será exclusiva para atletas profesionales y limitada a 300 corredores. De este modo, se ha sacrificado organizar una cita masiva en un contexto de pandemia, pero probablemente aterricen en Valencia corredores de otras partes del mundo que viajen con sus equipos y posiblemente gasten más en la ciudad que un atleta amateur. Con todo, el impacto económico del Covid-19 en esta cita será destacado, puesto que en la edición de 2019 supuso 23 millones de euros.

Por todo ello, es probable en 2020 el turismo activo mueva más que el de espectáculos, puesto que el CSD no plantea la reapertura de las gradas hasta 2021, y el público sólo pudo acudir a los recintos hasta el 8 de marzo. Aún así, el golpe para los operadores que organizan actividades de aventura, academias de fútbol y tenis, pretemporadas en España o cursos de surf y buceo es relevante, con el impacto que el Covid-19 tiene para el sector de la hostelería. La Asociación Nacional de Empresas de Turismo Activo (Aneta) cifra en un 80% la caída de ingresos entre marzo y agosto, los meses en los que se concentra la mayor parte de su actividad. Y, según apuntan, sólo el apoyo de la administración para mitigar al impacto, unido a el descubrimiento de una vacuna o tratamiento efectivo contra el Covid-19, podrá poner punto y final al peor año de la historia para el turismo.

Publicidad

Publicidad

Alta Newsletter

Completa el formulario para unirte a la comunidad de profesionales de la industria del deporte de 2Playbook y recibir cada mañana la información que necesitas para tu jornada.

Formulario

* Opcional
Áreas de interés