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Barça: guía básica para no perderse en la mayor reestructuración económica de la historia del club

La entidad ha cerrado 2020-2021 con unas pérdidas récord para el fútbol mundial de 481 millones, que le permitirá anotarse ingresos extra en 2021-2022 y hacer limpia de operaciones antiguas a las que la junta de Laporta no ve solución.

Ferran Reverter Barça CEO

El FC Barcelona se enfrenta a uno de los mayores retos que ha asumido un club en la historia del fútbol europeo: recuperar la competitividad deportiva y la viabilidad económica sin el apoyo de un accionista multimillonario que sufrague las pérdidas agregadas de las dos temporadas marcadas por la Covid-19. Un agujero de 578 millones de euros, principalmente provocados por una estructura de gastos que se fio a la venta de futbolistas y una limpieza de balance por más de 250 millones de euros, según se desprende de la memoria anual de 2020-2021.

Algunos de esos movimientos regularizan situaciones del pasado que no se habían acometido porque la anterior junta directiva siempre apuró con el margen del negocio para ello. Otras, según señala EY en su informe de auditoría, presentan “un elevado grado de juicio por parte de la junta directiva del club” y, como ya pasará en 2021-2022, permitirán convertir un gasto extraordinario el año pasado en un ingreso contable que apuntalará el regreso del Barça a beneficios, ya con Joan Laporta en la presidencia.

La advertencia de la auditoría, limpia de salvedades o párrafos de énfasis, se refiere sobre todo al deterioro del valor de parte de la plantilla, que inicialmente se cifró en 138 millones, como adelantó 2Playbook. Ahora, la memoria anual aporta mucha más información sobre cómo se ha realizado esa limpieza del activo, y sobre todo cómo repercutirá en cuanto a ingresos y gastos en los próximos años, empezando por este.

El deterioro de Griezmann y Trincao en 2020-2021 que ya es beneficio en 2021-2022

El balance del Barça revela que el inmovilizado intangible deportivo se ha recortado un 47,5% en un solo año, dejando el valor contable de los derechos sobre atletas en 313,18 millones de euros. Y no sólo tiene que ver con el calendario de amortizaciones previsto y la fuerte reducción de la inversión en nuevos futbolistas que incrementen el activo blaugrana.

Las cuentas de 2020-2021 recogen una amortización ordinaria de los derechos de adquisición de jugadores por 154,91 millones de euros, pero no queda ahí la limpia. El club ha cargado pérdidas por deterioro del valor contable de futbolistas por 164,93 millones de euros, a los que se añaden pérdidas por 30,46 millones asociadas a la amortización que quedaba pendiente de contabilizar por jugadores que han sido traspasados.

La junta de Laporta ha decidido deteriorar anticipadamente los “derechos preferentes sobre determinados jugadores y otros de naturaleza similar” por 10,55 millones de euros, que básicamente se refieren a las opciones de tanteo que el Barça acordó con el Atlético de Madrid por José María Giménez, Saúl Ñíguez y varios canteranos rojiblancos, en el marco del fichaje de Antoine Griezmann.

Precisamente el delantero francés es protagonista de parte de esa corrección valorativa sobre varios jugadores, que la dirección encabezada por Ferran Reverter ha reclasificado como activos no corrientes mantenidos para la venta. Ahí se llevaron los derechos sobre el nuevo delantero del Atleti, así como Trincao, Pjanic o Samuel Umtiti, con un coste sobrevenido de 125,04 millones sobre un valor de 163 millones.

De ahí que la cesión remunerada del extremo portugués y la salida del atacante vayan a tener ya un impacto positivo de 26,9 millones de euros en las cuentas de 2021-2022, con un ingreso por reversión del deterioro cargado a las últimas cuentas que parcialmente llevan el sello de Josep Maria Bartomeu. Eso sí, a falta de saber cuánta plusvalía adicional supondría su venta, ese importe de 26,9 millones se compensará automáticamente con un deterioro por el mismo valor, según han precisado.

“La clasificación como inmovilizado intangible deportivo o activo no corriente mantenido para la venta, así como la identificación de indicios de deterioro y, en su caso, la estimación de su valor recuperable, están sujetos a juicios significativos por parte de la Junta Directiva del Club”, se anticipa EY en su informe. Y así ha sido, pues anticipar costes engordando las pérdidas de 481 millones de 2020-2021 van a tener un papel crucial en que el presupuesto de 2021-2022 ya apunte a beneficios.

El nuevo calendario de amortizaciones, más benévolo para Laporta

Anticipar la amortización de los futbolistas que Laporta y su director de fútbol, Mateu Alemany, quieren fuera beneficiará al presupuesto del presidente en los años que más beneficio necesita dar. De no haberse producido cambios, las cuentas de 2021-2022 deberían cargar 177,5 millones en amortizaciones de jugadores, que se lograron bajar a 120,37 millones con la reestructuración y finalmente sólo serán 86,8 millones de euros.

Teniendo en cuenta la imposibilidad del Barça para fichar -por su situación financiera y las restricciones de LaLiga- , los números también proyectan una fuerte reducción del coste de la plantilla deportiva en el futuro, con amortizaciones por 83,15 millones en 2022-2023, que bajarán a 76,14 millones en 2023-2024 y a 33,5 millones en 2023-2024. Casi nada en comparación con los 150 millones que, de media, Bartomeu cargó a las cuentas desde que tiró de chequera para tapar la marcha de Neymar y dilapidar de la peor manera posible los 222 millones que dejó en caja.

 

Los salarios deportivos, en su punto más bajo desde 2016-2017 y con facturas pendientes

Los movimientos del Barça en el último mercado de traspasos han ido en una sola dirección este verano: reducir nóminas y, sobre todo, establecer una nueva escalera salarial que devuelva al Barça a la normalidad de la industria. Tras la marcha de Neymar, se procedió a la renovación de Leo Messi, Gerard Piqué, Sergio Busquets y Jordi Alba, que unido a la llegada de otras estrellas disparó la partida de nóminas a 490 millones de euros.

Con la pandemia, en 2019-2020 se logró ajustar a 436 millones y en 2020-2021 fueron 441,8 millones, mientras que en 2021-2022 se espera bajar aún más tras renegociar con los capitanes y la marcha de Messi. En total, serán 378 millones de euros en nóminas deportivas entre supresión de fichas altas y aplazamientos de parte de las retribuciones.

Las cuentas anuales revelan que los acuerdos con los deportistas de todas las secciones permitieron dar aire a la tesorería blaugrana, pues se aplazaron pagos por 40,1 millones y se trasladaron a más adelante 53,7 millones en indemnizaciones por finalización de contrato a través de las renovaciones.

Los préstamos a las filiales y para las ayudas al descenso, incobrables

El Barça ha ido concediendo préstamos a las filiales a través de las que operan sus oficinas en Hong Kong y Nueva York, pero continuaba manteniendo la posibilidad de que estas pudieran devolver el dinero con su propia actividad. Imposible. Reverter ha decidido dar por incobrables esos créditos y cargar la pérdida financiera, de 7,1 millones de euros, a las cuentas de 2020-2021. La gestora del negocio en Asia-Pacífico logró entrar en beneficios el último curso, con unas ganancias de 341.000 euros, pero la de América perdió 178.000 euros y la sociedad al 50% con Mission Hills para su espacio temático en China reportó unas pérdidas de 944.000 euros.

Por otro lado, la entidad ha decidido dar por perdidos los 5,1 millones que prestó a Audiovisual New Age, una agrupación de interés económico (AIE) que los clubes crearon en su día para regular las ayudas al descenso. El dinero estaba pendiente de cobro desde 2010, y el Barça ha decidido finalmente deteriorarlo “dado que la Junta Directiva y la dirección del Club, según su mejor estimación con la información disponible, consideran poco probable su recuperación”.

 

Las provisiones de la discordia y 90 millones sin aclarar

Dentro de la limpieza acometida en los últimos meses por la nueva junta se incluye la dotación de nuevas provisiones por 84,1 millones de euros. De estas, 52,81 millones son para cubrir posibles conflictos fiscales con la Agencia Tributaria y 31,4 millones para otras responsabilidades que no se detallan en la memoria anual. Aquí, nuevamente EY habla de una excesiva opinión subjetiva por parte de los nuevos rectores.

Las cuentas recogen que el 21 de julio se firmaron actas en conformidad y en disconformidad con Hacienda por las liquidaciones de IVA e Irpf entre 2011 y 2015, después de que el Tribunal Económico-Administrativo Central desestimara los recursos del club en 2020 a diversos actos administrativos sancionadores por 16,5 millones de euros. Asimismo, y como es habitual, se han abierto nuevas inspecciones.

Sobre el resto de contenciosos no fiscales por los que ha provisionado más de 20 millones no se explicitan, si bien la memoria recoge los distintos frentes legales abiertos: la fiscalidad de los clubes sociales respecto a las SAD que denunció la Comisión Europea, el caso Neymar

La necesidad de vender Barça Studios para cuadrar en 2021-2022

El primer presupuesto de Laporta al frente del Barça contempla que la cifra de negocio mejore un 19%, hasta 684,6 millones de euros. Este importe supone regresar a niveles de 2017-2018, pero es insuficiente para compensar aún los gastos estructurales que tiene que asumir el club por la gestión deportiva de los últimos años. De ahí que el presidente confíe en cerrar la venta del 49% de Barça Studios por al menos 100 millones de euros, repartidos entre 50 millones en pago en efectivo y 50 millones más de inyección en la nueva sociedad que operará el negocio audiovisual, como adelanta hoy 2Playbook. Sin ese ingreso, el Barça continuará en pérdidas un año más.

 

Goldman Sachs, el actor clave para colocar la deuda blaugrana y rebajar su coste

Las numerosas operaciones a corto plazo que el Barça fue firmando para no quedarse sin liquidez provocaron que los costes financieros se dispararan en 2020-2021, hasta 41,9 millones de euros. Sin embargo, la refinanciación de 595 millones de euros coordinada por Goldman Sachs permitirá que el servicio de la deuda se reduzca a 27,6 millones en 2021-2022.

Se desconoce qué pagos cancelará con estos recursos, aunque la deuda a corto plazo (unos 590 millones de euros) se concentraba con bancos (183,5 millones) y entidades deportivas (115,7 millones). En el largo plazo hay 554 millones, repartidos entre bancos (146 millones), clubes (115 millones) y las firmas de inversión con las que se colocaron bonos por 200 millones con vencimiento único en 2023-2024 y que Laporta quería liquidar. Se da por hecho que, por su precio, lo que se mantendrá activo son las líneas de crédito avaladas por el ICO, que suman un total de 140 millones dispuestos en un 99%.

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