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Laporta negocia vender el ‘naming’ del Espai Barça a 10 años y descarta pagar las obras vía CVC

De conseguir el apoyo de los socios a la operación, financiará 1.500 millones para acometer el Espai Barça con el apoyo de Goldman Sachs, con quien aspira a firmar el préstamo con un interés de entre 3% y 4%.

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El FC Barcelona pide el voto favorable de sus socios para sacar adelante una operación de deuda de 1.500 millones de euros para financiar el Espai Barça. Presumiblemente lo hará de la mano de Goldman Sachs, con fondo con el que aspira a firmar la operación con un interés de entre el 3% y el 4%.

“La financiación está mucho más avanzada con esta entidad que con otra, y es muy posible que la operación la hagamos con ellos como agente para traernos inversores de este proyecto”, ha afirmado Ferran Reverter, director general del club blaugrana.

El Barça, que tiene dos semanas para decidir si finalmente entra en LaLiga Impulso y accede a la financiación que LaLiga ha pactado con CVC para repartir entre los clubes, no destinará estos recursos a financier el proyecto. “Sólo entraremos si cambian la propuesta, las condiciones”, ha asegurado Reverter. Y, en caso de hacerlo, no se destinarán estos recursos a los trabajos de remodelación del Camp Nou y el nuevo Palau Blaugrana.

La operación de deuda de 1.500 millones no es una cuestión menor, pues de ello y del “sí” de los socios (que votarán de manera telemática el 19 de diciembre) depende el principal proyecto que afronta el club, vital para la generación de negocio a futuro. “El Espai Barça se financiará por sí mismo cuando la obra esté acabada; no costará dinero al socio ni representará un aumento del gasto ordinario del club, como tampoco pondrá en peligro el patrimonio de la entidad ni debilitará la gestión deportiva”, ha afirmado el presidente, Joan Laporta, durante la presentación del referéndum.

El plan contempla pagar las obras a 35 años, los primeros cinco de carencia durante la realización de las obras y, a partir de 2025 con el estadio ya operativo, generar al menos 200 millones de euros de ingresos adicionales a través del Espai Barça. En este sentido, el área hospitality y la zona VIP generarán un 24% de estos 200 millones que generará el espacio.

El resto procederá del alza en el negocio asociado a la taquilla y la restauración (22%), los nuevos patrocinios que se firmen, así como la venta de los naming rights del Espai Barça, el estadio y el Palau (24%), así como el negocio que genere el Campus Barça vía restauración y actividades de entretenimiento aportarán. El Museo (15%) y los eventos y conciertos (15%) aportarán los ingresos restantes.

“Creemos que podemos doblar esta cifra de 200 millones; ya estamos trabajando en la venta del naming a diez años, con continuidad a futuro si la cifra económica va al alza, y creo que estamos siendo conservadores con la previsión”, ha explicado Reverter. El directivo espera cerrar la financiación el próximo verano, que es cuando se espera que empiecen las obras. La previsión es que un tercio de esos 200 millones de ingresos adicionales anuales que genere el espacio se destine al pago de Goldman Sachs. El importe restante impactará en el negocio ordinario de la entidad blaugrana.

Será fundamental la venta del naming right del estadio, el Palau Blaugrana, o tal vez todo el Espai Barça. “Es importante firmarlo pronto”, ha admitido Reverter, consciente de que cuanto antes genere ingresos este proyecto, mejores condiciones de financiación tendrá el club. La entidad está negociando la continuidad de Rakuten, algo que no está garantizado y que ha llevado al club a abrir vías de negociación con otros interesados.

Las negociaciones por los title rights del recinto apuntan a la firma de un contrato a diez años, con posibilidad a ampliarlo si el importe va al alza. Será por menos de 40 millones por temporada, según Reverter, que ha afirmado a que las negociaciones con Rakuten abarcan los title rights del estadio y la explotación del frontal de la camiseta, sin descartar otros activos que ofrecen menor visibilidad.

El Barça también asume que los ingresos por ticketing caerán entre 2022 y 2025, pues el primer equipo jugará en 2022-2023 con el estadio parcialmente cerrado, como ya hizo, por ejemplo, el Athletic Club durante las obras del nuevo San Mamés. El acceso de los socios con abono sería rotativo durante esta campaña. Durante la segunda temporada, el equipo jugará fuera del Camp Nou y el destino se decidirá en los próximos meses. La idea es que, durante la tercera y cuarta temporada, se vuelva a jugar en el Camp Nou mientras finalizan las obras.

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