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Goldman Sachs pondrá un ‘halcón’ comercial al Barça si no cumple el plan de negocio

El banco de inversión se ha asegurado poder colocar a un consultor que intervenga en la generación de ingresos si no cumple el objetivo de facturar 150 millones más al año con el Espai Barça.

render espai barça camp nou

No hay garantías, ni hipotecas, ni riesgos de derrama. Pero Goldman Sachs sí ha logrado asegurarse una cosa: podrá situar a alguien de su confianza en las oficinas del Camp Nou si el FC Barcelona no es capaz de cumplir con el plan de ingresos que sustenta toda la financiación del Espai Barça, según admiten desde la junta directiva. La troika de la Comisión Europea (CE) en versión futbolística.

“Estamos suficientemente cualificados”, defendió ayer Jordi Moix, vicepresidente primero del Barça, sobre la aceptación de esta cláusula. Es la primera vez en la historia del club que se acepta una posible intervención en la gestión por parte de terceros, aunque maticen que se trata de la figura de “consultor comercial”. No precisó qué poder de decisión tendrá sobre la puesta en marcha de nuevas iniciativas.

En el club explican que ese asesor externo sólo se encargará de “hacer seguimiento de la venta de los nuevos activos”, aunque otras fuentes admiten que podrá proponer acciones determinadas para asegurar que se generan los recursos necesarios para que los bancos y fondos que el pool financiero liderado por Goldman Sachs recupere su inversión en el largo plazo.

El plan económico ha mejorado sustancialmente las previsiones de ingresos, y de los 40 millones adicionales que comentaba el club en 2016 se ha pasado a una previsión de 150 millones de euros por temporada una vez terminen los trabajos. Esa es la cifra que ha puesto sobre la mesa ISG Legends, agencia contratada por los bancos para analizar el potencial de negocio que hay tras el Espai Barça.

La firma, que probablemente es la que asumiría ese papel de halcón si no se cumplen objetivos, divide en tres bloques los nuevos ingresos: 50 millones de euros por una mayor actividad del tour y la restauración, así como la venta de más entradas y abonos por el aumento de aforo; 50 millones más por el incremento de palcos VIP y nuevas oportunidades de hospitality, y otros 50 millones por la venta de los title rights y la generación de nuevos activos de patrocinio.

ISG Legends ha definido un plan de negocio que cifra en 150 millones extra el negocio del Camp Nou, gracias a ticketing, hospitality y patrocinio

Moix aseveró ayer que es muy improbable que vaya a producirse esa intervención, pues sólo tienen que ser capaces de generar un tercio de lo que se estima para poder cumplir con las obligaciones de pago. “No es un endeudamiento clásico; ellos tienen un derecho de cobro sobre los ingresos nuevos, y ese es el riesgo que asumen; sólo cobran lo que se genere”, recordó el dirigente.

El plan no da muchas pistas concretas sobre los nuevos negocios que deben permitir dar el salto de ingresos a partir de 2024-2025, aunque los documentos que se incorporaron al plan para obtener los permisos del Ayuntamiento dan bastantes pistas. Porque, más allá de esas 15.000 butacas adicionales que elevaran el aforo del Camp Nou a 105.000 personas, lo que de verdad importa está en el interior.

Si se mantiene inalterado el proyecto inicial, las zonas de hospitality pasarán del 2% al 6% de todo el aforo, con más de un centenar de palcos privados para más más de 6.300 personas, distribuidos entre 20.613 metros cuadrados de superficie. En total habrá 106 salas privadas, con mención especial para lo que se denominó como Panoramic, grandes zonas comunes de hospitality con asientos en zonas privilegiadas del coliseo blaugrana en la tercera grada. En el Gol Sur, por ejemplo, se instalará un Sports Bar en el primer nivel con vistas al terreno de juego, donde también estarán todos los palcos de empresa.

Al margen de la rentabilidad que puedan sacar a este segmento, el Barça también confía en generar un mayor consumo en día de partido con la renovación y ampliación de toda la oferta gastronómica. La idea es que haya más restaurantes y se pueda atraer a marcas internacionales que introduzcan variedad al tradicional bocadillo de frankfurt con Coca-Cola. “Nadie se plantea que las instalaciones deportivas vayan a quedarse vacías de por vida, y así lo están entendiendo las entidades financieras”, enfatizó Moix, sobre la viabilidad del plan que manejan.

Si no hay cambios, el renovado Camp Nou tendrá capacidad para 6.300 personas en las zonas VIP y abrirá un gran Sports Bar en el Gol Sur

Y de eso depende bastante el club, porque tanto el negocio de hospitalidad, como el museo y las tiendas tienen una fuerte dependencia del turismo internacional. En 2019-2020, el confinamiento y las trabas a los viajes desde el extranjero se cebaron con estas actividades. La venta de merchandising se hundió un 41%, mientras que el Camp Nou Experience generó un 38% menos y los eventos un 66% menos. En total, 56 millones de euros evaporados respecto al presupuesto, sin contar la parte de los 47 millones de ticketing que podrían atribuirse a los viajeros internacionales.

En cualquier caso, la última decisión la tendrán los socios, a los que próximamente se les llamará a un referéndum para que validen el plan trazado junto a Goldman Sachs. La razón no es otra que los cambios que se han producido en el proyecto, tanto en términos de coste como de modelo de financiación, si bien Moix insistió en que se han respetado las líneas rojas de 2014: no habrá derrama extraordinaria, no se comprometerá la política deportiva y no se hipotecará el patrimonio del club en favor de los bancos.

Eso sí, donde antes figuraban 600 millones de euros ahora constan 815 millones de euros. ¿Por qué? Los compromisos en términos de urbanismo que arrancó la alcaldesa Ada Colau suponen un sobrecoste de 50 millones, a los que se añaden 60 millones por la decisión de ampliar el aforo del nuevo Palau Blaugrana de 10.000 a 15.000 espectadores, y otros 15 millones más para mejorar los nuevos espacios comerciales. Además, Goldman Sachs ha adelantado como préstamo los primeros 90 millones que debían abonarse en concepto de intereses.

De la fecha de votación también dependerá el inicio de los trabajos, que ahora se espera que puedan empezar de verdad en el verano de 2021. De este modo, la reinauguración sería en 2025, mientras que el Palau Blaugrana estaría listo en 2024. Lo que queda postergado es el pequeño Palau y la pista de hielo, pues el Barça no puede meter grúas hasta que finalicen las obras de la Línea 9 del Metro, y ahí sí que no puede hacer nada más que esperar.

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