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La gestora de la Ligue-1 prosigue con cambios y asciende al director audiovisual

Mathieu Ficot, que se ha encargado de los últimos concursos audiovisuales, asume la dirección general adjunta con el objetivo de aumentar el negocio de las dos ligas profesionales del fútbol francés.

lfp ligue 1 mathieu ficot

La Ligue de Football Professionnel (LFP) vuelve a optar por el talento interno para la nueva etapa que se abrió con el cambio de presidente. La gestora de la Ligue-1 y la Ligue-2 ha anunciado el ascenso de Mathieu Ficot a la dirección general adjunta, después de tres años y medio al frente del departamento audiovisual. Él ha sido uno de los artífices de la fuerte revalorización de los derechos para el ciclo 2020-2024 de la mano de Mediapro.

Ficot estará al frente de toda la generación de negocio de las dos ligas profesionales en esta nueva etapa, tanto en el mercado nacional como en el extranjero, donde están más frenados por el contrato a largo plazo que en su día firmaron con beIN Sports. Entre sus responsabilidades, como hasta ahora, seguirán proyectos como el torneo de eSports, la e-Ligue 1, la búsqueda de una sede internacional para la Supercopa y la venta de los title rights de los torneos.

El ejecutivo se incorporó a la LFP en 2013, después de una larga trayectoria en el sector del deporte y el entretenimiento. Durante tres años fue el director general del PSG de baloncesto, entre el 2000 y 2004 se responsabilizó de la compra de derechos deportivos de France Television y durante seis años, de 2005 a 2011, fue el director de media de Sportfive (la antigua Lagardère Sports).

Ficot ha señalado que uno de sus retos más inmediatos es “promover la Ligue-1 Uber Eats a nivel internacional”, pues hoy es la menos internacional de las cinco grandes ligas del fútbol europeo. “Sus habilidades y experiencia son activos valiosos para ayudar a proporcionar al fútbol profesional francés nuevos recursos económicos”, ha razonado Vincent Labrune, presidente de la LFP desde hace una semana y quien ha remodelado la alta dirección en muy pocos días.

El primer cambio fue nombrar nuevo director general a Arnaud Rouger, después de 17 años como director de competiciones, por lo que tiene un amplio conocimiento de la realidad de los equipos y la operativa del torneo. Este puesto fue ocupado durante los últimos cinco años por Didier Quillot, fichado en 2015 procedente de Orange.

El reto de generar nuevos ingresos agregados para los clubes persigue en última instancia una mayor sostenibilidad del sistema. Los números rojos de 2018-2019 se situaron en 160 millones de euros, una mínima mejora respecto al desfase de 176 millones de la temporada anterior. Además, la facturación total sólo subió un 0,6% interanual, hasta 2.854 millones de euros.

Pese al claro problema de sostenibilidad, la LFP sostiene en su informe anual que “el 95% de la pérdida neta acumulada se concentra en tres clubes con algunos de los mayores presupuestos”. Se refiere al Olympique de Marsella, que perdió 91,42 millones de euros, al Lille, que perdió 66,59 millones, y al Girondins de Burdeos, con un déficit de 25,7 millones.

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