El precio de la profesionalización: los clubes asumen pérdidas de 20 millones con el fútbol femenino

La Primera División asumió gastos de 38,2 millones en 2021-2022, por 18,1 millones de ingresos. Con 13 de 16 equipos dependientes de clubes de LaLiga, todos registraron números rojos; nueve, de más de un millón; y tres, coparon el 40% de las pérdidas.

FC Barcelona Barça Femenino 2022 2023

Por vez primera, el Consejo Superior de Deportes (CSD) analiza las finanzas de los clubes de élite del fútbol femenino español. El organismo público ha incluido a la Primera División del futfem en su balance de situación del deporte español en 2021-2022. En un breve informe, en el que reconoce la falta de detalle en las cuentas de los equipos, destaca que los clubes de la categoría perdieron 19,99 millones de euros en 2021-2022. Un déficit conjunto en el que sobresalen tres equipos que coparon el 40% de los números rojos, según explica el organismo en el documento, analizado por 2Playbook Intelligence, la unidad de inteligencia de mercado de 2Playbook.

El CSD recuerda que 13 de los 16 equipos de la categoría el pasado año eran dependientes de un club de LaLiga, con lo que ello implica en capacidad de inversión. En total, los participantes en la Liga F asumieron un gasto conjunto de 38,2 millones. ¿Un gasto lineal? En absoluto. El 39,7% de las pérdidas las coparon tres equipos. El CSD no los detalla, pero los datos disponibles en la plataforma de 2Playbook Intelligence muestran que estos equipos son Real Madrid (-3,32 millones), Atlético de Madrid (-2,6 millones) y FC Barcelona (-1,72 millones).

Pese al impacto de los tres transatlánticos del fútbol español, el CSD también lamenta que “todos los equipos de la competición presentaron un resultado negativo al cierre de este ejercicio y nueve de ellos superaron el millón de euros de pérdidas cada uno”. Los números rojos más altos los registran los equipos dependientes de clubes de LaLiga; entre los independientes, el UDG Tenerife se dejó 210.000 euros mientras que el Madrid CFF ya prevé cerrar en positivo en 2022-2023, según explicaron desde el club a 2Playbook.

El 39,7% de las pérdidas de la liga totales las coparon tres equipos: Barça, Real Madrid y Atleti

Para entender este déficit, que con la profesionalización se espera eliminar, hay que echar un vistazo a los ingresos. Un negocio insuficiente para una liga que es referente en Europa y que requiere cada vez de una mayor inversión. “Las pérdidas se dan ante la situación de cumplir con obligaciones que antes no existían. Es un tramo necesario que podría evitarse parcialmente si la profesionalización fuera real y total”, aporta Albert Vallbona, cofundador de 4-Football. El impulsor de esta plataforma de negocio para entidades y otros stakeholders deportivos especializada en el crecimiento del fútbol femenino considera que “el momento para hablar de sostenibilidad económica será cuando cambiemos la cultura del gasto por inversión”. En ese sentido, apuesta por acompañar la ”profesionalización de contratos" de “inversión en nuevos perfiles, departamentos específicos y nuevos modelos de venta, entre otros”. 

En 2021-2022, todavía como Primera Iberdrola y bajo el control de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef), los ingresos ordinarios ascendieron a 18,1 millones de euros. Eso sí, “sólo un club –el Barça– acumuló el 46% de los ingresos ordinarios totales de la competición, observándose diferencias muy relevantes entre las cifras obtenidas por cada club ya que, a modo de significativo ejemplo, el que menos ingresos ordinarios obtuvo apenas alcanzó el 0,4% de la cifra de ingresos que presentó el que más generó”, apunta el CSD. Esto significaría que hay un club que presentó una sorprendente cifra de negocio de apenas 33.200 euros, frente a los 8,3 millones del club azulgrana.

El reparto del negocio del futfem de élite ha cambiado con la profesionalización. Tras la creación de la Liga F, el valor de los derechos audiovisuales ha subido a 7,2 millones de euros anuales, gracias a la apuesta de Dazn, más del doble de los tres millones que recoge el CSD sobre 2021-2022, por el contrato con Mediapro de la mayoría de los clubes y que se cortó por la tardanza del Gobierno, clubes y Rfef en alcanzar un acuerdo para la venta conjunta de los derechos con el nacimiento de la nueva liga profesional.

La TV suponía el 17% del negocio de la (por entonces) Primera Iberdrola en 2021-2022. Los clubes, por tanto, compensaban parte del gasto con los patrocinios, que coparon el 39% (7,1 millones). Ahí se incluyen el reparto del dinero que aportaba Iberdrola por el naming de la competición y los acuerdos propios de los clubes, que, en su mayoría, iban ligados al equipo masculino. Ahora, en cambio, se están alumbrando muchos patrocinios exclusivos para la sección femenina. Además, la Liga F alcanzó un acuerdo con LaLiga para que explote sus activos comerciales en exclusiva a cambio de 42 millones en cinco años. Por ahora, la competición ha sumado a Finetwork como title sponsor hasta 2025. En la cartera comercial también se encuentran Puma y Panini.

El organismo público destaca en este punto que el Barça concentraba el 60,8% y el 56,9% de los ingresos audiovisuales y comerciales, respectivamente, de los clubes de la liga. El éxito del Barça en la Champions femenina también impulsa esta enorme brecha. El ticketing es otro de los potenciales negocios para la liga, que obtuvo por esta vía otros tres millones de euros. El 27% restante del negocio (4,9 millones) se sitúa en otros ingresos, donde se contabilizan, principalmente, las subvenciones públicas que perciben los equipos de fútbol femenino.

Según Vallbona, incrementar los ingresos derivados del ticketing “sería una buena vía” para que los clubes aumenten sus ingresos, pero no la única fórmula. “Sería una buena vía, como otras, como pueden ser partners, cuando se venda como un producto distinto en un ecosistema distinto. ¿Por qué se ha invertido tanto en NWSL y viene una USL Superleague en USA? ¿Por qué cada año tiene un mayor valor cualquier equipo de fútbol femenino en el que se ha invertido?”. Para el cofundador de 4-Football, la clave para elevar el nivel es “invertir en la base y en formación de actuales profesionales”.

Ligado con ambos aspectos, el CSD destinó 16 millones de los fondos europeos a los clubes de la Liga F para que modernicen sus infraestructuras deportivas y poder, en el caso de los estadios, aumentar esta línea de negocio. Para que los recién ascendidos también compitieran en igualdad en este aspecto, liberó otros dos millones, si bien sólo el Levante Las Planas se benefició del millón de euros que le correspondía. El Alhama ElPozo quedó excluído.

 

Más de 25 millones en salarios del personal

En cuanto al gasto, profesionalizar la sección supone elevar, notablemente, el coste en plantilla deportiva y personal. El CSD apunta, en este punto, que los clubes destinaron 25,7 millones de euros al pago de nóminas, el 67% de los gastos totales. “Se observaron diferencias muy significativas entre las cifras de gastos que presentó cada club, ya que dos de ellos acumularon el 38,8% de los gastos ordinarios totales de la competición”, apunta el CSD en su informe.

Estos dos equipos son Barça y Real Madrid, con un gasto en personal que la pasada temporada ya se situaba en 6 millones y 2,7 millones, respectivamente, a salarios de jugadoras y resto de profesionales de la sección femenina. Esas son las cifras que ambos clubes ofrecen en sus cuentas, aunque el porcentaje que apunta el CSD eleva ese gasto hasta los 9,97 millones. Como ejemplo, el subcampeón de la última temporada, la Real Sociedad, destinó 1,7 millones a personal

Entre el resto del gasto destaca que las amortizaciones supusieron menos de 150.000 euros, lo que evidencia la todavía ínfima inversión en fichajes por parte de los clubes. Un hecho, que está cambiando poco a poco que también se muestra en las plusvalías por traspasos: sólo tres clubes ingresaron algo de dinero por la salida de jugadoras a otros equipos, “y en todos los casos por importes muy poco relevantes”, lamenta el CSD.

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