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La Covid-19 arrastra a pérdidas a Virgin Active tras facturar un 48% menos en 2020

La cadena de gimnasios cerró el año con un ebitda negativo en 16,7 millones de libras (19,5 millones de euros) y unos ingresos de 310,9 millones de libras (361 millones de euros), la mitad del año anterior.

Virgin Active

Virgin Active pone números al impacto de la Covid-19 en su negocio, que se tiñó de rojo en 2020. La cadena británica de gimnasios controlada cerró el ejercicio con un resultado de explotación negativo en 16,7 millones de libras (19,5 millones de euros) que contrasta con el beneficio operativo de 142,4 millones de libras (166 millones de euros) que obtuvo en 2019, según la información hecha pública por su accionista, el fondo sudafricano Brait.

El motivo principal fue el cierre temporal de los centros deportivos como consecuencia de la pandemia. Sólo en 2020, los clubes estuvieron cerrados durante al menos cinco meses en sus dos principales mercados: Sudáfrica y Reino Unido, por los dos meses y medio de clausura en Tailandia, los tres meses en Australia y Singapur y los cuatro meses de Italia.

Por todo ello, las ventas de la compañía cayeron un 48,3%, hasta 310,9 millones de libras (363,1 millones de euros). El golpe más severo se lo llevó Reino Unido, que tradicionalmente había sido su segundo principal mercado y donde la Covid-19 se comió el 67% de las ventas en tan sólo un año.

De los 119.000 abonados que la empresa tiene en ese país, 95.000 inscritos eran miembros activos, es decir, clientes que pagaban el abono y acudían al club a entrenar. Allí, la tasa de uso en comparación con 2019 era del 115% a cierre del año, lo que demuestra que, si bien el número de abonados cayó en 69.000 personas respecto a febrero de 2020, quienes van al club lo hacen con más frecuencia que antes de la pandemia.

Tras la crisis sanitaria, Italia ha superado a Reino Unido como segundo mayor mercado a pesar de que la facturación se redujo un 44,1%, hasta 71,6 millones de libras (83,6 millones de euros). Allí, el número de clientes cayó en 45.000 personas y, a diferencia de Reino Unido, los abonados que van al club lo hacen menos que antes de la pandemia. En concreto, la tasa media de uso en comparación con 2019 se sitúa en el 48%.

La situación en Sudáfrica es algo mejor, con una tasa de uso del 91% respecto a 2019. Eso sí, las ventas cayeron casi un 46%, hasta 121,7 millones de libras (142,1 millones de euros) en un año. En Australia el descenso del negocio fue del 35,8%, por el 31,8% de Tailandia y el 40,5% de Singapur.

Si la compañía daba servicio a 1,1 millones de abonados en febrero de 2020, los últimos datos cifran su base de clientes en 856.000 inscritos, lo que se traduce en una pérdida de 250.000 socios en un año desde el estallido de la crisis sanitaria.

“El coronavirus ha tenido un impacto material en el negocio de Virgin Active, que ha reestructurado con éxito su plan en Reino Unido y ha alcanzado un acuerdo de refinanciación en Sudáfrica”, asegura la compañía en su memoria anual. La empresa está en proceso de concluir los acuerdos legales necesarios, por lo que el importe total de la operación y los plazos no han trascendido.

Lo que sí es ya oficial la victoria en los tribunales británicos, que han fallado a favor de la compañía después de que los propietarios de los locales donde opera Virgin Active impugnaran el plan de rescate elaborado por la empresa para evitar la entrada en concurso de acreedores tras la pandemia.

En concreto, se logró condonar el pago de los alquileres durante los meses en que los gimnasios estuvieron cerrados por fuerza mayor, que en el caso de Virgin Active en Reino Unido fue durante cinco meses y medio en 2020 (y hasta el 12 de abril de 2021).

Como parte del rescate, el fondo Brait, propietario del 72% de la cadena, se comprometió a inyectar capital por 45 millones de libras (52,5 millones de euros) y ampliar el plazo de vencimiento de la deuda del 2022 al 2025. El plan de reestructuración de Virgin Active en Reino Unido, Italia y Asia-Pacífico (en Sudáfrica opera con otra sociedad), consta de varios puntos.

El principal es la inyección de recursos para aliviar las tensiones de tesorería ante el cierre temporal de gimnasios decretado en Reino Unido, Italia y Asia-Pacífico, donde Virgin Active opera en Australia, Tailandia y Singapur. Los 45 millones de libras de Brait llegarán en dos tramos. Por un lado, 25 millones de libras (29 millones de euros) se aportarán mediante líneas de crédito a lo largo de marzo; por otro lado, los 20 millones de libras restantes (23,3 millones de euros) están condicionados a la implementación del plan de reestructuración. Este tramo será deuda con vencimiento en diciembre de 2025.

Además, Virgin apoyará con 24 millones de libras (28 millones de euros), un compromiso que acepta en calidad de licenciatario de la marca creada por Richard Branson. Por su parte, los acreedores financieros acceden a modificar y ampliar el vencimiento de los compromisos de pago de deuda de junio del 2022 hasta el mismo mes de 2025, y los propietarios de locales dan el visto bueno a retrasar el cobro de alquileres.

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