El auditor del CSD acusa a la Rfef de inflar en 20,8 millones los ingresos de 2019 con la Supercopa

PKF Attest, elegida por el Gobierno para revisar las cuentas de las federaciones, advierte que se anticiparon ingresos y gastos generados en enero de 2020 al último mes del año, salvando así un ejercicio que se habría cerrado con pérdidas de 8,5 millones.

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La Supercopa de España y su vinculación con Arabia Saudí ha sido uno de los pocos salvavidas que ha encontrado Luis Rubiales, aunque en 2019 quiso hacer un uso anticipado del mismo que ahora le achacan los auditores. PKF Attest advierte en su auditoría que la Real Federación Española de Fútbol (Rfef) infló sus ingresos de ese año en 20,8 millones de euros, un movimiento que le permitió esquivar las pérdidas en su primer ejercicio completo como presidente, según ha podido saber 2Playbook.

La auditora, designada por el Consejo Superior de Deportes (CSD) para fiscalizar la gestión de las federaciones, ha introducido hasta cuatro salvedades que el auditor contratado por la Rfef, Gescontrol, obvió. Y van desde la contabilización de los ingresos que percibe por Adidas, hasta los pagos que recibe de LaLiga y, muy especialmente, la contabilización de los contratos con Arabia Saudí.

La documentación, a la que ha accedido este diario y que no se había hecho pública antes de la asamblea de finales de octubre, señala que las cuentas de 2019 recogen ingresos de 20,89 millones y gastos de 11,81 millones de euros “correspondientes a la celebración de la Supercopa en el mes de enero de 2020, por lo que, de conformidad con el marco normativo de información financiera que le resulta de aplicación, no deberían haberse reconocido dichos ingresos y gastos en el presente ejercicio 2019”.

Es decir, que el auditor considera que se adelantaron a las cuentas de un año ingresos y gastos correspondientes a 2020. Eduardo Bandrés, tesorero de la Federación, defiende el criterio aplicado en esas cuentas. “Asumimos que la contabilización de ingresos debe hacerse en dos ejercicios, lo ponemos en el 2019 una parte, y otra parte va en el 2020, porque parte de los beneficios que genera este torneo son los que sirven para financiar el fútbol aficionado en 2019”, explica a este medio. En este sentido, asegura que mantendrán este criterio de contabilización a futuro, porque también “hay una parte de los gastos y los ingresos que consideramos que se producen antes del torneo en enero”.

Esta operación no es baladí, pues si no fuera por ello, la Federación habría cerrado ese año con unas pérdidas de 8,5 millones de euros, frente al beneficio neto de 592.030 euros que finalmente presentó. “Es un año en el que se gastaron mucho dinero con promesas para el fútbol aficionado”, recuerdan fuentes próximas a la Ciudad del Fútbol.

La salvedad de PKF Attest es similar a la que EY ha introducido a varios clubes de LaLiga en 2019-2020, aunque varios auditores consultados señalan que hay una diferencia clara. El regulador ha funcionado siempre con años naturales y trasladó voluntariamente a enero del año siguiente la disputa del torneo para asegurarse esos ingresos, sin que se saliera la temporada deportiva habitual de los clubes. Los equipos de fútbol, en cambio, lo que han hecho es contabilizar los ingresos por televisión de la temporada deportiva, pese a que por la pandemia hubiera partidos que se jugaran con posterioridad al 30 de junio.

La Federación de Fútbol habría sufrido unas pérdidas de 8,5 millones de no ser por el adelanto de ingresos de la Supercopa, que el auditor cuestiona

En consecuencia, señala la auditoría encargada por el CSD, “a 31 de diciembre de 2019, el activo corriente del balance de situación adjunto y el Resultado del ejercicio 2019 se encuentran sobrevalorados en 5.582.763 euros y 9.083.302 euros, respectivamente, y el pasivo corriente del balance de situación adjunto se encuentra infravalorado en 3.500.539 euros”.

El auditor del CSD también advierte que la manera en cómo se está contabilizando los contratos de patrocinio provoca que “el epígrafe de Reservas del patrimonio neto se encuentra sobrevalorado en 2.214.222 euros, mientras que el Resultado del Ejercicio 2019 se encuentra infravalorado en el mencionado importe”. Por último, y en este caso con impacto neutro, PKF Attest ya avisaba que no era de aplicación apuntarse ingresos que reclama a LaLiga y que estaban sujetos a un fallo judicial.

El problema para Rubiales es que anticipar ingresos de 2020 a 2019 le provocará un agujero importante a las cuentas más complicadas que tiene que cerrar el regulador. La junta directiva ha admitido que la Covid-19 tendrá un impacto importante, pero en ningún caso se ha hecho público el presupuesto revisado tras la previsible caída de ingresos en un año en el que no se disputó la final de la Copa del Rey, se pospuso un año la Uefa Euro y, para rematar, la edición de 2021 no se disputará en Arabia Saudí y hoy arrancará en Andalucía, con el impacto que eso pueda tener en los acuerdos de sede con el país; eso sí, se mantiene su presencia con patrocinadores como Aramco.

Y el potencial agujero es aún mayor, de al menos 15 millones de euros adicionales, después de que el CSD resolviera que LaLiga sí podrá jugar todos los viernes y un máximo de veinte lunes a partir de 2020-2021. El mencionado importe es el que la Federación esperaba obtener a modo de compensación, como ya adelantó 2Playbook, pero entonces fuentes jurídicas ya anticipaban que “ahora no hay obligación de tener que compensarles a cambio de que tengamos abierta esa posibilidad, es el Gobierno quien lo ha garantizado”, señalan fuentes jurídicas.

Bandrés, por su parte, sostiene que mantendrán esos ingresos tanto en 2020 como en 2021 a la espera de que haya un pronunciamiento judicial sobrel esta cuestión, pues desde la Federación consideran que llevan la razón. "Es un dinero que está en el aire y eso en términos de gestión lo tenemos presente, pero no renunciamos a ellos; en caso de que la resolución sea desfavorable, lo restaremos", añade.

El presupuesto de 2020 incluía 15 millones en ingresos de LaLiga por los partidos del viernes y lunes que tampoco se darán

En total, la Rfef aspiraba a un incremento de ingresos del 41,1% interanual en 2020, hasta 316,89 millones de euros. Buena parte de ese crecimiento se fiaba también al incremento acordado en todos los contratos relativos a la Supercopa de España (7,2 millones por televisión este año) y la Copa del Rey (32,9 millones), pero sobre todo los pagos de la Uefa asociados a la Eurocopa.

A expensas de conocer el cierre de 2020, las sombras se centran en el presupuesto de 2021, donde hay previstos fuertes incrementos de facturación en partidas donde apenas se han producido novedades y que deben llevar a Rubiales a lograr una facturación récord de 357,39 millones de euros. Es un presupuesto que le ratificó la asamblea, pese a incluir otros 15 millones de LaLiga que en ese momento ya sabía que no se materializarían.

Por otro lado, el área de patrocinios facturó un 9% menos en 2019, hasta 29,1 millones de euros, mientras que para 2021 se asegura que esta partida casi triplicará su aportación y alcanzará los 80,55 millones de euros. Es la segunda partida más importante tras los ingresos audiovisuales de la Selección, Copa y Supercopa, que en conjunto supondrían 122,75 millones. El podio lo cierra la participación y organización de eventos, con 40,65 millones de euros.

En cuanto al gasto, y de momento no ha habido ningún recorte anunciado, destacan 81 millones para sostener la estructura de las selecciones nacionales, 68 millones en gastos y ayudas a clubes, 38 millones en arbitrajes, 36,3 millones por organización de Copa y Supercopa, y 35,4 millones en ayudas a federaciones territoriales.

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