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Tú a la NBA y yo a los All Blacks: los fondos dan forma a los nuevos imperios del deporte

Las firmas de inversión están apostando por el deporte, entrando en el capital de franquicias norteamericanas, participando en el negocio de las principales competiciones europeas de fútbol e invirtiendo en empresas tecnológicas.

Fondos de inversión

A. Carretero / N. Mateos

La banca ya no es el principal socio financiero del deporte profesional. Hoy ese papel lo ocupan otras entidades financieras y, sobre todo, los fondos de inversión, que aspiran no sólo a ser los socios capitalistas, sino a participar directamente del negocio del deporte. Los debates que la Superliga ha puesto sobre la mesa sobre la necesidad de recomponer la estructura del fútbol no se entenderían sin la presencia de los fondos, ni tampoco la tranquilidad con la que los clubes de LaLiga han podido afrontar la crisis de la Covid-19. CVC, RedBird o Sixth Street han desembarcado en Europa en año y medio, pero en Estados Unidos ya estaban preparados.

El mercado deportivo alcanzó un valor a nivel mundial de casi 388.000 millones de dólares (343.000 millones de euros) en 2020, lo que supone un crecimiento de un 3,4% desde 2015, según un estudio de Research and Markets. A pesar de ello, respecto a 2019 el mercado sufrió una caída interanual de un 15,4% como consecuencia del impacto de la Covid-19. Se espera que de cara a 2015, el mercado deportivo mueva alrededor de 600.000 millones de dólares (530.000 millones de euros), aumentando esa cifra hasta los 826.000 millones de dólares (730.000 millones de euros) en 2030.

Las grandes ligas estadounidenses habían diseñado el desembarco de los fondos desde hace tres años. Su entrada, acelerada por la crisis de la Covid-19, ya estaba prevista a corto plazo, no solo por la necesidad inmediata de encontrar financiación para las franquicias. En el caso del panorama norteamericano, dicha necesidad es doble, marcada por un contexto de inflación salarial y su propio funcionamiento como franquicias.

A diferencia del deporte europeo, los máximos accionistas de las franquicias aún son inversores individuales. También los socios minoritarios, que quedan diluidos y sin poder de decisión real sobre el rumbo de los equipos. La casi nula representatividad y la revalorización constante del valor de las franquicias ha provocado que cada vez menos fortunas puedan asumir dicha inversión y rentabilizarla, provocando que parte del capital quede estancado y sin dar valor añadido a los clubes.

De ahí la búsqueda de fondos y otro tipo de empresas. Si bien seguirán siendo accionistas minoritarios, aportan una inyección económica inmediata y conocimiento sobre otros modelos de negocio; además, suelen garantizarse presencia con varios asientos en el consejo de administración.

Su entrada se produce en un momento clave en EEUU, pues el país vive un importante momento de liberalización de sectores, lo que ha ayudado a que mejorar la aceptación de los fondos. La marihuana, las apuestas y otras actividades hasta ahora penalizadas ahora están reguladas legalmente y también han entrado de lleno en el deporte, lo que no solo genera ese grado de aperturismo indirecto a otros sectores, como los fondos, sino que representa una importante oportunidad en nuevos ingresos.

Por otro lado, NFL, MLB y NHL ya han asegurado sus nuevos ciclos audiovisuales, mientras que la NBA empezará a negociarlo en 2022 (caduca en 2024). Es otro punto importante, pues representa la principal partida de ingresos de las grandes ligas.

¿Qué retorno a la inversión ven los fondos a entrar en el sector deportivo? En el caso del deporte norteamericano, la valoración de mercado de sus franquicias se ha incrementado una media del 12% interanual desde 1991. Es un 50% mayor que el crecimiento anual medio de las empresas de la Bolsa de Nueva York. Ello, avalado por los contratos audiovisuales y de patrocinio, hacen que el riesgo de la inversión sea bajo y ofrezca garantías de solvencia y retorno de la misma a corto y medio plazo.

De momento, la única que no ha permitido la entrada de firmas de inversión en las franquicias es la NFL. Es la única que tiene por norma que el accionista mayoritario sea una persona individual y no un holding o compañía, aunque sea de la misma familia. Además, no solo se limita a los inversores directos, sino también a los compradores de deuda, para evitar la entrada de fondos y corporaciones mediante la capitalización de préstamos.

¿Cómo han trabajado la entrada de los fondos en el resto de grandes ligas? Aunque con pequeños matices, se ha seguido el modelo dibujado por la NBA. La liga estableció que cada franquicia podría colocar como máximo un 30% de su capital a fondos u otras corporaciones. Un mismo fondo, como mucho, podría tener un 20%. Es el modelo que han aplicado la MLB y, desde la semana pasada, la NHL, pero no la MLS.

La liga de soccer no puso un capital mínimo, pero sí una inversión mínima, algo que también ha puesto la NHL, pero no NBA y MLB. ¿El motivo? Son dos ligas más débiles económicamente, con mayor necesidad de encontrar recursos y, sobre todo en el caso de la MLS, en plena expansión y con serio riesgo de liquidez. La liga, además, aún administra los equipos en esta etapa, de ahí la necesidad de encontrar capital y por qué su modelo no es replicable en el fútbol u otros deportes europeos.

En Europa el modelo más común ha sido entrar en el negocio comercial de ligas, federaciones o clubes. Es la fórmula que ha seguido LaLiga o la Federación Internacional de Voleibol con CVC,  o el Real Madrid con Providence. Los fondos aportan recursos inmediatos a cambio de participar en el negocio a medio plazo con la recompensa de quedarse una parte de los nuevos ingresos. Ahora bien, ¿cuáles son los principales fondos del deporte en la actualidad?

 

Endeavor

El holding formado por WWE-IMG es uno de los más activos en el sector deportivo. Cotizada en el mercado de valores, sus ingresos se situaron en 830,86 millones de dólares (727 millones de euros) hasta septiembre, un 21% más interanual. Ha entrado en el sector de las apuestas con la compra de OpenBet, se adjudicó el contrato de hospitality de los JJOO de Los Ángeles 2028 y, antes de salir a Bolsa, compró la UFC por 1.750 millones de dólares. Junto a la joya de la corona que es la gestora de torneos de lucha, su nuevo gran proyecto está en el béisbol, donde ha comprado nueve equipos de desarrollo de la MLB. Además, este año se ha hecho con el control del Mutua Madrid Open y el Acciona Open de España a través de IMG.

 

Dyal Capital

Dyal ha apostado por hacerse fuerte a través de la NBA. Es el socio con el que la liga lanzó su programa de inversión en franquicias, pensado para comprar paquetes de acciones minoritarios a socios particulares, para lo que dispuso un fondo total de 2.000 millones de dólares. Por el momento, ya se ha hecho con un 5% de los Kings y otro 5% de los Suns.

 

RedBird Capital

Creado por Gerry Cardinale y Billy Beane, ha realizado algunas de las mayores operaciones estos años. En febrero de 2021 se hizo con un 10% de Fenway Sports Group e incluso llegó a tantear su entrada en el Málaga CF, aunque por ahora sin un acuerdo confirmado. Este año también se hizo con la agencia de representación Wasserman y la liga de fútbol americano XLF, mientras que en 2020 adquirió el club francés Toulouse FC.

 

Fenway Sports Group

Dueño del Liverpool y los Boston Red Sox. Tras dar entrada a LeBron James como accionista, este año acudió junto a Nike, RedBird y Epic Games a la llamada del atleta para entrar en el negocio de su productora, SpringHill. Las últimas inversiones del grupo, de hecho, están más vinculadas con el entretenimiento y el inmobiliario vinculado al deporte que, con los clubes, donde ya tienen dos bastiones en la MLB y la Premier League.

 

Arctos Fund

En apenas un año, Arctos ha triplicado sus inversiones en deporte, que ya alcanzan 2.900 millones de dólares. El fondo tiene inversiones en 14 propiedades deportivas, entre las que no solo se encuentran clubes y ligas, sino otros fondos, como Fenway Sports Group, del que es socio minoritario.

De su lista apenas se conocen dos propiedades deportivas más: los Golden State Warriors, de los que compró el 5% de su capital en abril de 2021 por 275 millones de dólares (234 millones de euros); y los Sacramento Kings, de los que adquirió el 17% del capital por 318 millones de dólares (282 millones de euros).

 

Familia Glazer

La familia Glazer inició su rally inversor en entidades deportivas en los años noventa comprando los Tampa Bay Bucaneers, una franquicia de la NFL del que todavía es propietaria y cuyo valor asciende a 2.280 millones de dólares (2.020 millones de euros). Además, su puja por entrar en equipos deportivos aumentó en 2005, cuando se convirtieron en accionistas mayoritarios del Manchester United, del que en la actualidad los Glazers controlan un 69% de las participaciones. La familia ha ido diluyendo posiciones durante este 2021, desinvirtiendo más de 260 millones de dólares (230 millones de euros).

 

Softbank

Al contrario que la familia Glazer, Softbank continúa en la senda de sus inversiones tech y por el momento no ha invertido en competiciones profesionales ni clubes. A través de su venture capital Vision Fund, la empresa ha apostado por compañías del sector de la distribución deportiva, el fitness e incluso juegos fantasy, con nombres propios como Fanatics, Gympass y Sorare.

La idea de Softbank es crear un clúster de empresas del mundo deportivo que tengan en común el uso de la inteligencia artificial. A las mencionadas anteriormente, se suman en su cartera inversiones Tempo, Whoop, Vuori y Heed. Así, el fondo japonés ha participado en rondas de financiación en el mundo del deporte por valor de 2.900 millones de euros.

 

Samsung

Samsung también ha ido aumentando sus inversiones dentro del tejido empresarial deportivo.  En los últimos años ha disparado su participación en el sector de la salud digital, pero también se encuentra dentro del accionariado de varias compañías especializadas en el campo de los eSports, como son Play VS o Nasa x Theta.

Recientemente, Samsung Next también pasó a formar parte del accionariado de la plataforma de entrenamiento Obé. A pesar de ello, la relación de la tecnológica con el mundo del deporte se centra en su mayor parte en el patrocinio de clubes deportivos.

 

Silver Lake

En el caso del fondo estadounidense Silver Lake, sus participaciones en la industria del deporte van desde clubes deportivos hasta competiciones y fabricantes de equipamiento deportivo como es el caso de Peloton. Además, ha adquirido recientemente el 33% de la liga masculina y femenina de fútbol de Australia por 140 millones de dólares australianos (88 millones de euros). A esto se suma que el fondo es accionista del gigante del fitness estadounidense Equinox y la promotora de eventos UFC. Además, tiene un 10% del City Football Group.

 

CVC

En este panorama de fondos, este año ha habido un protagonista claro: el británico CVC. La firma de inversión ha puesto el foco en las grandes ligas nacionales y cerró un acuerdo con la Federación Internacional de Voleibol (Fivb) en febrero de 2021, para impulsar el crecimiento de esta disciplina.

Además, CVC también ha apostado por grandes eventos deportivos, como la Fórmula 1 y Moto GP, y ha invertido más de 40 millones de euros en la Primera división de Italia de voleibol. Por último, este mismo mes se ha aprobado el acuerdo entre LaLiga, que supondrá una inyección de 1.994 millones de euros del fondo británico.

 

Liberty Media

Uno de los grandes dueños de propiedades deportivas internacionales es Liberty Media. El grupo americano adquirió el 100% de las acciones de Delta Topco, empresa matriz de la Fórmula 1. Además de ser uno de los players más importante dentro del mundo del motor, el fondo dirige también Braves Group, que es el propietario de los Atlanta Braves de la MLB. Este mismo año, Liberty invirtió en la tecnológica Clera, cuya tecnología está siendo utilizada por organizaciones como la NBA, NHL o la MLS.

 

Ares Management

En el caso de Ares Management, el fondo ha acelerado su estrategia de inversiones y busca consolidar su posición dentro del sector deportivo. Ahora busca levantar hasta 1.500 millones de dólares (1.268 millones de euros) para invertir en la compra de participaciones y deuda de clubes y ligas deportivas vía Spac (compañía de cheque en blanco).

Este año Ares ha inyectado 120 millones para hacerse con el 33% del Atlético de Madrid a través de Atlético Holdco, sociedad creada por Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo para realizar una ampliación de capital en el club. En 2021, la gestora estadounidense de fondos ha invertido también, junto al fondo soberano de Arabia Saudí, 550 millones de libras (646 millones de euros) en la escudería británica McLaren.

 

Sixth Street

El fondo Sixth Street, por su parte, ha realizado una de sus mayores inversiones en el ámbito deportivo este año con la compra del 51% de Legends, socio del Real Madrid para el negocio de retail. Por otro lado, también controla la empresa del sector del fitness, Grupo Duet, a través de su socio español Ithaka. Por último, la empresa de marketing deportivo, Infront, está dando pasos para consolidar su relación con la Serie A y actualmente también es socia estratégica de la Professional Squash Association (PSA).

 

Korenke Sports & Entertainment

Los Ángeles Rams en la NFL. Denver Nuggets en la NBA. Colorado Avalanche en la NHL. Colorado Rapids en la MLS. Colorado Mammoth en la nueva liga de lacrosse. Arsenal en la Premier League. Los Ángeles Gladiators en la Overwatch League de eSports. Los Ángeles Guerrillas en la Call of Duty League.

El grupo propiedad de la familia Kroenke fue de los primeros en forjar su propio imperio deportivo en el deporte norteamericano. Además, es propietario de todos los estadios de sus equipos y de varias emisoras dedicadas al deporte.

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