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La reforma exprés de La Cartuja: así se modernizó una de las sedes estratégicas del Mundial 2030

La transformación del estadio sevillano simboliza la nueva era de modernización de estadios en España: un proyecto eficiente y sostenible liderado por Daplast y alineado con el impulso del Mundial 2030.

Juan José Úbeda / Estadio La Cartuja
Juan José Úbeda / Estadio La Cartuja

El deporte vive hoy un cambio de paradigma que ha situado al estadio en el centro del new business: de infraestructuras monofuncionales a convertirse en activos de negocio, capaces de generar ingresos todo el año y ofrecer experiencias personalizadas a distintos tipos de fan.

El caso de La Cartuja ilustra bien este cambio. En menos de nueve meses, el estadio sevillano ha pasado de ser un espacio infrautilizado, con una pista de atletismo que limitaba su potencial, a convertirse en el estadio más grande de Andalucía. La eliminación del óvalo y la construcción de un nuevo anillo de gradas, a cargo de Daplast, han transformado por completo su fisonomía. Esta reforma ha elevado la capacidad del recinto hasta los 72.000 espectadores, situándolo como el tercer estadio con mayor aforo del país tras el Camp Nou y el Bernabéu, y consolidando el aforo sentado como un activo estratégico para la explotación y la atracción de grandes eventos.

 

Una transformación a contrarreloj

La capacidad de ejecutar el proyecto en tiempo récord, completado en menos de un año para la Final de la Copa del Rey 2025, es un ejemplo de planificación y coordinación entre todos los agentes implicados. "La clave ha sido generar un equipo compacto y alineado que encontrara la fórmula para realizar un proyecto así en los plazos marcados, con un equipo facultativo de primera y una constructora de gran nivel", explican responsables del recinto.

Esta visión es compartida por Rafael Pérez-Esparza, CEO de Daplast, quien destaca “la combinación de diseño, funcionalidad y personalización” como elemento clave para abordar obras complejas en plazos muy ajustados y remarca que “la colaboración estrecha entre todas las partes fue esencial para alcanzar este resultado”.

 

Daplast ha liderado la transformación del nuevo anillo inferior de gradas que incorpora 15.500 nuevos asientos

 

Daplast ha liderado la transformación del nuevo anillo inferior de gradas, que incorpora 15.500 asientos Sittem, un modelo propio desarrollado mediante tecnología de soplado utilizado también en recintos como el LDLC Arena de Lyon, el Stade de la Meinau en Estrasburgo o el Santiago Bernabéu. Se trata de una solución que ofrece mayor libertad estética, alta resistencia y un confort extra gracias a la estructura doble de respaldo y asiento. “El diseño de los asientos no solo define la comodidad, sino también la manera en la que el espectador vive el evento. Los asientos son mucho más que mobiliario: ayudan a que el estadio sea más versátil, reducen los gastos de mantenimiento y contribuyen a hacerlo más rentable y atractivo para diferentes tipos de eventos”, explica el CEO de Daplast.

 

 

El resultado es un estadio más cercano, moderno y preparado para ofrecer una experiencia mejorada tanto en eventos deportivos como culturales o de entretenimiento. “Hemos ganado en cercanía y calidez. La Cartuja es hoy un recinto más cómodo y seguro que eleva la experiencia de cualquier tipo de espectador”, cuentan sus responsables.

Y si la innovación y la eficiencia han sido claves en el proyecto, la sostenibilidad es otro de los aspectos que han marcado la reforma del estadio sevillano. Daplast ha hecho de la sostenibilidad un eje estratégico y su visión se ha trasladado a La Cartuja. La compañía cordobesa utiliza energías renovables, prioriza la fabricación local y ha reducido un 67% sus emisiones desde 2015. Su modelo de producción se basa en la economía circular, integrando materiales reciclados y procesos eficientes para minimizar el impacto ambiental.

Al mismo tiempo, continúa innovando con nuevos modelos de asientos que responden a las tendencias del sector: modularidad, integración tecnológica y mayor durabilidad. “Cada estadio es diferente, y nuestro trabajo consiste en encontrar el equilibrio entre diseño, confort, sostenibilidad y gestión eficiente”, resume su CEO.

 

Un activo para el presente y el futuro

La transformación de La Cartuja responde al contexto estratégico marcado por el Mundial 2030. Según explican desde el estadio, “existe un calendario programado para ejecutar las infraestructuras necesarias para cumplir la normativa FIFA”, pero la ampliación del aforo tenía además un componente adicional: “asegurar una estancia adecuada del Real Betis durante su reforma y garantizar una amortización más rápida del aumento de capacidad”.

La Cartuja es actualmente el hogar temporal del Real Betis durante la remodelación de su estadio, el Benito Villamarín, y se ha consolidado como un activo multiusos con una agenda que va más allá del fútbol. El recinto, que ya tiene asegurada la Final de la Copa del Rey hasta 2028, no solo albergó la edición del pasado mes de abril, sino que ha consolidado su agenda con otros grandes eventos como La Velada del Año V de Ibai Llanos, conciertos de primer nivel y partidos oficiales de la Selección Española.

Modernizar un recinto exige planificación y ejecución, pero también pensar en la experiencia del fan o la sostenibilidad, y La Cartuja es un ejemplo de cómo se integra la planificación, la ejecución y la visión a largo plazo para elevar el valor del activo. En este escenario, empresas como Daplast se consolidan como aliados estratégicos de la nueva generación de estadios, donde la clave ya no está en los metros cuadrados, sino en la eficiencia, la experiencia y el valor a largo plazo.

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