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El CSD exige una auditoría a los clubes de Asobal para estudiar el plan de rescate

El Gobierno media desde hace meses con los clubes de la máxima competición del balonmano español, que claman ayudas públicas para cubrir unas pérdidas proyectadas de 3 millones por culpa de la Covid-19 y el cierre de los pabellones.

Partido de Asobal entre Anaitasuna y Cisne. /Óscar Aznar

No es un no, pero el sí estará muy condicionado. El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha exigido a la Asobal una auditoría económica de los clubes para calibrar la magnitud del rescate que sería necesario para el balonmano español, según explican fuentes conocedoras de las negociaciones a 2Playbook. Ello, después que la gestora de la competición lanzara una llamada de auxilio el día de Nochevieja para conseguir tres millones de euros de dinero público con los que tapar el agujero que provocará la Covid-19 en sus cuentas.

Pasado un mes, y con una medalla de bronce mundialista de la Selección Española masculina de por medio, ¿en qué punto se encuentra el plan de rescate solicitado? Este martes se realizó una reunión entre el Consejo Superior de Deportes (CSD) y la Asobal. De hecho, las reuniones están en marcha desde hace varios meses, antes, por tanto, del comunicado de Nochevieja.

El CSD ha solicitado a la asociación una información detallada de las cuentas para analizar las necesidades y reclamaciones de los clubes. La negociación, que se está llevando con gran discreción, se encuentra en una primera fase de estudio. En general, este tipo de procesos son lentos, mucho más de lo que los clubes desearían. Entre los equipos de Asobal apuntan que siguen “intentando sobrevivir mientras retomamos la competición”.

Se desconoce los criterios que utiliza el organismo gubernamental para realizar el cálculo de las ayudas, pero si se toma como ejemplo la norma utilizada por el Ejecutivo con la crisis de la Covid en el fútbol, los clubes deberían auditar cuántos ingresos han perdido, pero también el ahorro de costes.

El Real Decreto aprobado por el Gobierno el pasado diciembre estableció que los clubes deberán presentar un informe que refleje “las variaciones patrimoniales negativas directamente vinculadas a la Covid-19, considerando para cada ejercicio económico las pérdidas de todo tipo de ingresos” por la pandemia, así como las ayudas públicas obtenidas y “los ahorros y los aumentos de gastos asociados directamente a dichas pérdidas de ingresos y los demás ahorros que se hayan derivado de la aplicación de la legislación aprobada para paliar los efectos”.

La Asobal, que cifra en 3 millones de euros el agujero económico conjunto en sus clubes, lleva meses reuniéndose con el CSD

Tras la disputa del Mundial, y con la tercera ola aún presente en España, continúa siendo imposible la vuelta de público a los pabellones, con lo que ello implica en la partida de ingresos por ticketing. Aun así, con los costes que eso conlleva y sin apenas ingresos, la Asobal ha vuelto a retomar la marcha esta semana con la mitad de la temporada por delante. Cabe recordar, por otra parte, que la Asobal está dirigida actualmente por una junta gestora, tras la dimisión de Adolfo Aragonés el pasado verano, tras ser reelegido sólo cinco meses antes.

Desde el Consejo se muestran conscientes de la situación “ultradelicada” que viven los clubes del balonmano español, igual que sucede con otras muchas entidades de la gran mayoría de los deportes de equipo que se practican en España. Sin embargo, aseguran que el primer planteamiento formal al CSD sobre el plan de rescate no se realizó hasta el 19 de enero, casi tres semanas más tarde de la nota que confirmó las peticiones y necesidades de algunos clubes, como informó 2Playbook a comienzos de diciembre.

Tomando como referencia la última temporada preCovid (2018-2019), el beneficio conjunto de los clubes había caído un 55% en los últimos cuatro años, a pesar de facturar más que nunca: 9,8 millones de euros, un 22,5% más que en la 2014-2015. En esta suma no está presente el FC Barcelona: la sección blaugrana ingresó más que el resto de sus rivales juntos, hasta 9,9 millones de euros, según datos internos que maneja el CSD.

Excluyendo al club catalán, el gasto en plantilla de los equipos Asobal se incrementó en un 55,5% en ese periodo, hasta alcanzar casi 4,2 millones de euros en 2018-2019, con una media de 300.000 euros por plantilla.

El Barça es un trasatlántico en comparación a sus competidores nacionales. El equipo de fútbol soporta los números rojos de las secciones, como el balonmano, que registró unas pérdidas de 7,6 millones en 2019-2020. Sólo en salarios de la plantilla, la entidad blaugrana destina 5,2 millones de euros, el triple de sus ingresos previstos para este curso (1,6 millones de euros).

 

Continúa el debate en la ACB

La delicada situación económica que sufre el balonmano español va en consonancia con el roto a la sostenibilidad que ha originado la Covid-19 en la mayor parte del tejido deportivo español. Otra de las grandes competiciones, la ACB de baloncesto, continúa luchando por superar esta crisis económica que no tiene visos de llegar a su fin en un corto plazo.

Tal y como adelantó 2Playbook, una serie de clubes están en conversaciones para reclamar al Gobierno que destine parte de los fondos europeos a resarcirles por el impacto del cierre de los pabellones. No hay avances al respecto, e incluso el Casademont Zaragoza llamó a paralizar la competición si el CSD no autorizaba la vuelta del público a los pabellones. Al menos un 40% del negocio del matchday de la temporada en la ACB se ha perdido, aunque los clubes asumen que el roto será mayor

Fuentes de la ACB niegan a este medio que estas reclamaciones sea una acción coordinada desde la asociación, ni que vaya a absorberse en asamblea o haya un importe acordado. Por ahora, la liga mantiene su petición de apertura de pabellones. El presidente de la asociación de clubes, Antonio Martín, reclamó a finales de 2020 el retorno paulatino de los aficionados tras diseñar un protocolo “absolutamente seguro” de acceso a los recintos.

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