El entrenamiento de fuerza se ha consolidado como una de las grandes demandas del usuario de fitness y, al mismo tiempo, uno de los principales retos operativos para los gimnasios. En las salas, la mayoría de los socios incorpora esta modalidad a su rutina semanal, ya sea mediante peso libre, máquinas o ejercicios con el propio peso corporal. Este auge también se refleja en las actividades dirigidas, donde los formatos basados en la fuerza se han convertido en la categoría más popular.
A su vez, las actitudes sociales hacia estilos de vida más activos han evolucionado notablemente en los últimos años. Las personas que hacen ejercicio de manera regular representan ya el 61% del mercado, frente al 44% registrado en 2018-, según datos del Informe Global del Fitness 2026, elaborado por Les Mills a partir de una encuesta a más de 10.000 consumidores de fitness en cinco continentes.
El 37% de quienes practican actividad física de forma habitual lo hace para sentirse más fuerte, mientras que el 49% busca estar más en forma. Además, el entrenamiento con pesas es la segunda actividad más practicada por los usuarios de fitness, con un 55%, sólo por detrás de caminar y correr. Esta modalidad es ahora la actividad líder en el entrenamiento en grupo, con una participación que ha aumentado del 30% en 2018 al 36% en 2025, lo que equivale a un crecimiento del 20%. Sólo en España, la fuerza es la segunda disciplina más practicada: el 13,5% de la población que hace deporte elige esta modalidad, según la última Encuesta de Hábitos Deportivos.
Los problemas de los gimnasios y las barreras de los usuarios
Muchos socios quieren entrenar fuerza, pero no siempre saben cómo hacerlo correctamente, con qué carga empezar o cómo progresar de forma segura. Además, las salas de fitness suelen saturarse en las horas punta, generando colas, frustración y una experiencia irregular para los usuarios. Quienes desean iniciarse en el entrenamiento de fuerza también se enfrentan a barreras como la intimidación o el desconocimiento. Contrarrestar estos obstáculos y cubrir la creciente demanda se han convertido en los principales retos para los gimnasios.
El informe de Les Mills apunta a que el 33% de quienes entrenan fuerza actualmente afirman sentirse fuera de lugar en la zona de pesas. De hecho, la falta de orientación también supone un freno para muchos usuarios: el 58% de las personas que ya entrenan fuerza asegura que los consejos contradictorios dificultan saber cuál es la mejor forma de entrenar. Es más, el 54% de quienes quieren empezar a levantar peso reconoce que no sabe por dónde comenzar, mientras que el 50% afirma sentirse intimidado por la zona de pesas del gimnasio. Para dar respuesta a estos desafíos, Les Mills propone una alternativa.
La solución de Les Mills: fuerza guiada, escalable y científica
La compañía especializada en la creación de programas de entrenamientos en grupo permite ampliar la fuerza más allá de la sala tradicional con un ecosistema de cinco programas estructurados, entrenadores formados, técnica guiada y experiencias de grupo con base técnica y científica. La propuesta favorece que más personas entrenen fuerza con confianza, mientras el club puede optimizar espacios, diversificar horarios y mejorar la percepción de valor de su oferta.
Bodypump es la propuesta más reconocible y transversal. Basada en pesos ligeros o moderados y un elevado número de repeticiones, permite desarrollar resistencia muscular, tonificar y ganar confianza con las cargas dentro de una clase colectiva de cuerpo completo. Para quienes buscan levantar más peso y mejorar la técnica, la marca también ofrece Bodypump Heavy, con el que introduce cargas moderadas y altas, movimientos más lentos y mayores tiempos de recuperación. El programa actúa como puente entre las actividades dirigidas tradicionales y el entrenamiento de fuerza en sala, permitiendo descongestionar las zonas de peso libre en la sala de fitness. De este modo, se busca dar respuesta a ese 20% de los usuarios que aseguran que una de las principales barreras para acudir al gimnasio es que está demasiado lleno, según datos del informe global.
Por otra parte, Les Mills Strength Development se centra en la progresión. Sus sesiones de 45 minutos se apoyan en protocolos de fuerza, hipertrofia y desarrollo atlético para ayudar a los usuarios a aprender, progresar y ganar seguridad con el peso libre mediante una metodología estructurada. La oferta también incluye Les Mills Grit Strength, un formato HIIT de 30 minutos que combina pesas, ejercicios con el propio peso corporal e intervalos de alta intensidad. Está orientado a quienes buscan resultados en poco tiempo y una combinación de fuerza y capacidad cardiovascular.
Por último, Ceremony HYROX Y CEREMONY HYROX MAX conectan con el auge del entrenamiento híbrido. Los programas alternan ejercicios de resistencia y trabajo cardiovascular en un circuito funcional inspirado en las exigencias de HYROX, ofreciendo una experiencia centrada en el rendimiento, la comunidad y el reto deportivo.
Con este ecosistema, Les Mills busca favorecer la generación de comunidad en los clubes, mejorar la retención de los socios, optimizar el uso de los espacios y diferenciar su propuesta de valor. Al mismo tiempo, ofrece a los usuarios un entorno estructurado para progresar de forma segura y obtener resultados.



