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Así redefine el negocio del bienestar la propuesta de valor del gimnasio

Tecnología, IA, recuperación y comunidad redefinen el modelo de negocio del fitness, elevan el ticket medio y amplían su papel en la economía de la salud preventiva.

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El fitness afronta la transformación más ambiciosa de su historia reciente. Los gimnasios dejan de ser espacios dedicados únicamente al entrenamiento para evolucionar y convertirse en centros de bienestar integral que combinan entrenamiento, longevidad, salud mental, recuperación y comunidad. El objetivo ya no es sólo atraer socios, sino aumentar su vinculación, diversificar ingresos y competir en el creciente mercado de la salud preventiva. 

Tecnología, datos e inteligencia artificial se integran con servicios de nutrición, descanso y autocuidado. El gimnasio deja de ser un espacio de uso puntual para convertirse en un ecosistema de salud. El gran desafío ya no es sólo que el usuario se mueva más, sino que viva mejor, según apuntan los responsables de producto de una decena de cadenas consultadas por 2Playbook

“El fitness ha vivido una catarsis en los últimos años. Nunca había visto un cambio tan real en diseño de espacios, producto y mensaje, y todo ello ha democratizado el sector: ahora vemos un fitness más social, más accesible y orientado a la salud y la longevidad”, asegura David Pozos, responsable de producto de GO fit. La compañía cuenta con un departamento propio, el GO fit Lab, que se apoya en evidencias científicas para ofrecer un servicio cada vez más vinculado a la salud integral del usuario. “El gran reto de la industria es ver el panorama completo y elegir las herramientas que ayudan a vivir más y mejor”, añade. 

“En los próximos años habrá una mayor integración de un concepto de salud holística como parte esencial del servicio, y espacios híbridos que combinan actividad física, descanso, socialización y autocuidado”, afirma Jorge Barros, director de producto de Enjoy. “La gente está invirtiendo más en su salud tras la pandemia, y esto provoca que los espacios de bienestar sean cada vez más importantes, que la industria esté virando hacia la longevidad, y que estos conceptos estén permeando incluso en el ámbito educativo”, señala James Parker, product manager de David Lloyd Clubs en Europa. 

 

Esta temática se abordará con profundidad en SOMA Fitness & Wellness, evento promovido por 2Playbook que se celebrará del 7 al 10 de mayo en Feria Valencia, donde se habilitará un escenario exclusivo para tratar las cuestiones que ocupan la gestión diaria de gimnasios.

 

La compañía británica ha detectado un aumento del 48% en el número de personas que han usado sus spas en el último año, y por primera vez las reservas de clases de modalidades cuerpo-mente superaron a las de alta intensidad. Servicios como pilates, nutrición, recuperación o fisioterapia ganan peso en la rutina diaria, con un foco claro en el envejecimiento activo y la silver economy.

Cada vez más usuarios vinculan su ecosistema de salud al uso de un centro de fitness: el 94% de los socios afirma que el gimnasio es una de las herramientas más importantes en su itinerario de salud 360º. El 67% lo considera el aspecto más relevante, según el Informe Global de Fitness 2026, elaborado por Les Mills a partir de una muestra de más de 10.000 participantes de cinco continentes. 

 

La era del dato inteligente: IA, wearables y personalización avanzada

Las herramientas digitales han dejado de ser un complemento para convertirse en un activo estratégico. “El manejo de datos y la creación de experiencias, junto con la implementación de una IA como entrenador, son aspectos fundamentales. En los próximos años será clave disponer de un entrenador personal interactivo que ofrezca correcciones”, anticipa Borja de la Peña, director comercial y de marketing de Forus. También David Lloyd Clubs se apunta a esta tendencia: “El elemento digital será cada vez mejor y más inmersivo. Nuestra aplicación continuará evolucionando: desde rutinas personalizadas a conversaciones con entrenadores de IA”, aporta Parker. 

Desde Metropolitan, David Pérez, augura una integración de nuevas herramientas que transformarán la experiencia del usuario. “En estos próximos dos o tres años vamos hacia una fusión entre lo tecnológico, lo experiencial y el bienestar holístico. El uso del móvil tenderá a decrecer en beneficio de otras tecnologías como por ejemplo, con gafas de realidad virtual con IA integrada”, comenta. El director de actividad física de la cadena considera clave “aunar en un mismo producto el análisis de datos clave, las experiencias inmersivas, la dinamización de eventos de socialización por comunidades, la salud mental y la gestión del estrés, fomentando el autocuidado integral”. 

“Apuntamos a un modelo más experiencial, que busca la adherencia a través de la salud y se apoya en la digitalización para conseguir escalar los servicios y automatizar el seguimiento y propuestas de servicio”, indica Jorge Barros, responsable de producto en Enjoy Wellness. “A través de la digitalización y la IA, optimizamos procesos, personalizamos servicios y ganaremos eficiencia”, desarrolla Juan Antonio Aparicio, director de producto de Synergym. 

 

 

Los wearables, las aplicaciones móviles de ejercicio y las herramientas digitales basadas en datos, de hecho, se posicionan como tres de las ocho principales tendencias de fitness globales para 2026, según el informe Worldwide Fitness Trends 2026, publicado por el American College of Sports Medicine (ACSM) y elaborado a partir de una encuesta a 2.000 profesionales del ejercicio, clínicos e investigadores de todo el mundo. Según el mismo informe, casi la mitad de los adultos estadounidenses poseen un monitor de actividad física o un reloj inteligente, por lo que la pregunta ya no es si la gente usará wearables, sino si los sabrá usar de manera que favorezcan su salud y su cambio de comportamiento.

El usuario ya no busca datos sólo para cuantificar su rendimiento en el gimnasio, sino para evaluar su estado de salud y su edad biológica. La métrica deja paso al diagnóstico. Este enfoque de entrenamiento alineado con los ritmos biológicos se complementa con pautas nutricionales personalizadas. Compañías como Metropolitan ya ofrecen un diagnóstico nutricional a partir de tests genéricos con los que traza una estrategia alimentaria personalizada a cada usuario según sus objetivos y nivel de actividad. Otra marca premium, Seven Wellness, también apuesta por la restauración saludable y se apoya en el biohacking para ofrecer a sus usuarios técnicas científicas aplicadas a la alimentación para mejorar la salud y rendimiento. 

 

Salud mental, neurobienestar y desconexión digital

Pese a la relevancia adquirida por los datos, una excesiva fijación en los datos y las métricas  sobre el sueño, la actividad física y la salud pueden añadir estrés innecesario al usuario, según advierte Future of Wellness Trends 2025. El informe de Global Wellness Institute (GWI) anticipa que la cultura de vigilancia constante de la salud, que antes parecía aspiracional, se perciba cada vez más como emocionalmente agotador. Hasta el punto que, para algunos usuarios, se haya producido una reacción en sentido contrario y hayan vuelto a adoptar estilos de vida analógicos, que se basan menos en el seguimiento y más en la regulación emocional y del sistema nervioso. 

El cuidado de la salud mental deja de ser un complemento para convertirse en parte estructural de la propuesta de valor. Para el 74% de los consumidores, priorizar la salud mental es muy o extremadamente importante para ellos, según el Informe Global de Fitness 2026 de Les Mills.

 

 

Los ejercicios para la salud mental también aparecen en el Top-10 del ranking de tendencias de la ACSM para 2026. En un contexto de sobreestimulación constante —pantallas, trabajo híbrido, hiperconectividad— los clubes empiezan a posicionarse como espacios de regulación del sistema nervioso. Actividades como yoga, breathwork, meditación o sesiones de recuperación guiada no sólo amplían la oferta, sino que responden a una necesidad creciente de equilibrio fisiológico y emocional.

En esta línea, los operadores también coinciden en que el factor humano mantendrá un peso relevante en la oferta de los centros de fitness. De hecho, los usuarios prefieren el factor humano cuando entrenan a pesar de que el 78% utiliza wearables y apps para medir su rendimiento, según el informe de Les Mills. Son realidades complementarias. Eso sí, apenas el 10% de los usuarios opta por entrenamientos con avatares o coaches virtuales. 

“Los centros serán más tecnológicos, pero también más humanos e integrales, con un enfoque global hacia el bienestar. Todo estará conectado: tecnología, salud y comunidad”, indica Matías Gago, director de producto e innovación de BeOne. En la misma línea se posiciona Manuel Guerrero, su homólogo en DreamFit: “La tecnología es básica en nuestro negocio, pero dentro del servicio deportivo seguirá acompañando al fitness como palanca para alimentar las diferentes propuestas, sin ser clave estratégica”. “La IA está ahí y no sabemos qué pasará, pero la esencia será el trato humano, la personalización del cara a cara”, completa María Blanco, performance manager Brooklyn Fitboxing. 

 

Comunidad, socialización y festivalización del fitness

Además de la figura del entrenador, otra alternativa a las pantallas es la socialización con otros usuarios. Convertir el gimnasio en un tercer espacio —más allá del hogar y el trabajo— es otra de las grandes encrucijadas del sector. “El valor del club está en generar estancias largas y vínculos duraderos”, explica James Parker. El responsable del área de producto de David Lloyd en Europa reconoce que una de sus prioridades es “crear entornos para que los socios que quieran, puedan socializar”. 

“Muchos aprovechan para hacer networking, negocios, conocer gente o compartir tiempo con los amigos y familia. Nuestros gimnasios son oportunidades para conocer gente e interactuar. Queremos ser los mejores en esta faceta en Europa”, añade. El 33% de los socios que tiene David Lloyd Clubs en España afirma que su motivación para apuntarse es sentirse parte de una comunidad. Esta y otras cadenas premium monetizan de forma adicional zonas como el restaurante o los clubrooms para incrementar el ingreso medio por cliente. 

Las comunidades también se vertebran a través de entrenamientos colectivos y eventos. “Los gimnasios se están convirtiendo en centros de socialización para los jóvenes. Muchos se sienten atraídos por deporte de alta intensidad y exigencia física, con modalidades como Hyrox”, incide Borja de la Peña, desde Forus. “Con torneos solidarios, eventos y picoteos, los usuarios generan vínculos y sienten que pertenecen a algo más que un centro deportivo”, complementa María Blanco, de Brooklyn Fitboxing. 

 

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En la misma línea se posiciona el informe de GWI, que apunta hacia una festivalización del fitness y del cuidado personal a través de eventos como CrossFit Games, Hyrox, Fitboxing World Games o Heroes, impulsado este último por Fitness Park, que reúnen a personas que buscan alternativas saludables para socializar. “La oferta de actividades en grupos reducidos y con más variedad está creciendo, será importante evitar la saturación y apostar por experiencias cómodas”, concluye Aparicio. 

El gimnasio del futuro no competirá sólo con otros operadores deportivos, sino con cualquier actor que aspire a gestionar el tiempo, la salud y la atención del consumidor. Clínicas de prevención, aplicaciones digitales, boutiques especializadas o plataformas tecnológicas también quieren ocupar ese espacio. En ese nuevo tablero, el entrenamiento deja de ser el producto final para convertirse en la puerta de entrada a una propuesta mucho más amplia. La clave no estará únicamente en incorporar más entornos digitales o más servicios, sino en integrar todo bajo un mismo relato coherente y un negocio rentable. El reto ya no es llenar salas de musculación, sino construir ecosistemas capaces de acompañar al usuario en todas las dimensiones de su salud. En los próximos años, el sector no sólo redefinirá el gimnasio: redefinirá su papel en la vida cotidiana de millones de personas.

 


SOMA Fitness & Wellness Show celebra su primera edición del 7 al 10 de mayo de 2026 en Feria Valencia con un formato que combina exposición, congreso y experiencias en directo. Un evento para conectar a marcas y profesionales con la comunidad, descubrir soluciones y debatir el futuro de la gestión deportiva de la mano de los principales operadores y agentes que están impulsando el crecimiento del sector en los últimos años. SOMA ofrece accesos diferenciados y ya se pueden adquirir entradas desde la web oficial.

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